
Desde París, Francia – El ministro de Economía, Luis Caputo, fue el primer orador de la jornada de hoy de Argentina Week en esta ciudad, titulada “La transformación argentina, oportunidades de inversión”.
Caputo, como viene haciendo últimamente, hizo referencia a los riesgos políticos que enfrenta el país de cara a las elecciones presidenciales del año próximo. “El único riesgo en Argentina es perderse la oportunidad de invertir”, aseguró ante un auditorio de unas 700 personas, muchas de las cuales hicieron largas colas sobre la Rue de Franqueville, en uno de los laterales de la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde se realiza esta primera jornada del evento.
A pesar de estar en agenda, Federico Bausili, presidente del Banco Central, no participó de una conversación con Caputo, como hicieron en la edición de Argentina Week de Nueva York, en marzo.
Caputo sostuvo que el logro central de la gestión no fueron los indicadores fiscales, sino “respetar la santidad de los contratos y salvaguardar los derechos de propiedad privada” tras heredar, según definió, “la peor herencia económica de la historia de Argentina”.

Recordó que, en episodios previos de estrés económico, las respuestas de política en Argentina “siempre atacaron la propiedad privada”, con cesaciones de pagos, expropiaciones, confiscaciones, pesificaciones asimétricas y corralitos. Atribuyó esa dinámica a dirigentes de distintas ideologías y afirmó que, paradójicamente, “probablemente quienes más dañaron” fueron sectores que decían creer en los mercados libres, porque de ellos “nadie esperaba que hicieran eso”.
Según el funcionario, el Gobierno redujo el gasto público en 30% y eliminó el déficit fiscal en el primer mes de gestión. Caputo adelantó que el proyecto de presupuesto enviado al Congreso proyecta cuatro años consecutivos de superávit fiscal financiero, algo que calificó de inédito en la historia del país.
El ministro explicó que, además del desequilibrio fiscal, la administración había heredado diez puntos adicionales de déficit cuasifiscal en el Banco Central, producto de los pasivos remunerados. “De no haber elegido la política monetaria correcta, probablemente habríamos llegado de todos modos a una hiperinflación”, señaló. Según los datos que presentó, la inflación bajó de niveles cercanos al 1,5% diario a un 32% mensual del índice de precios al consumidor, medición equivalente, dijo, a lo que antes representaba un 211% mensual.
Caputo atribuyó la generación de divisas a los incentivos aplicados sobre la agroindustria, la energía y la minería, sectores que calificó como “castigados por el kirchnerismo” mediante altos impuestos y señales de precios deficitarias en materia energética. “No descubrimos Vaca Muerta hace dos años. Simplemente ahora les estamos dando los incentivos adecuados”, afirmó, en referencia al yacimiento de hidrocarburos no convencionales de Neuquén.
El funcionario destacó la creación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como marco regulatorio para sostener esos proyectos. Según sus cifras, las exportaciones de energía y minería, que hoy rondan los USD 19.000 millones, podrían triplicarse hasta USD 61.000 millones dentro de cinco años, hacia el final de un eventual segundo mandato de Milei. El cálculo, aclaró, contempla únicamente los USD 56.000 millones ya aprobados bajo el RIGI, sin incluir otros USD 150.000 millones en proyectos pendientes de aprobación.
También afirmó que Argentina registra niveles récord de exportaciones tanto en dólares como en cantidades físicas, con una balanza comercial acumulada hasta agosto un 250% superior a la del año anterior. Señaló además máximos históricos en productos primarios, manufacturas de origen agropecuario, exportaciones de pequeñas y medianas empresas y en la cantidad de compañías exportadoras, esta última en su nivel más alto en una década.
Preparación ante el año electoral
Cuando se refirió a las elecciones presidenciales del año próximo, Caputo relativizó los temores de los inversores sobre una eventual volatilidad cambiaria. Explicó que la base monetaria se mantuvo prácticamente estable durante el último año y que el Gobierno logró extender los vencimientos de pasivos en pesos posteriores a los comicios, de 15% a casi 45% del total.
El ministro mostró un análisis de flujos según el cual, antes de las elecciones legislativas de octubre de 2025, los argentinos dolarizaron en promedio USD 1.700 millones mensuales, con un pico acumulado de USD 5.900 millones en el período previo a los comicios. Tras el triunfo de Milei por “una diferencia abrumadora de 17 puntos”, el promedio mensual de dolarización cayó muy por debajo de esa cifra, hasta compensar exactamente los mismos USD 5.900 millones adelantados. “Lo que la gente realmente hizo fue simplemente adelantar la dolarización. Pero no hay creación de pesos”, resumió.
Como se destacó, el ministro cerró su exposición con un llamado a los inversores presentes en el encuentro. “El riesgo no está en las elecciones en Argentina. El riesgo no está en el tipo de cambio. El riesgo está en perder la oportunidad de invertir en Argentina”, afirmó, y agregó que el país cuenta con alimentos, energía, minerales críticos y capital humano para posicionarse nuevamente como una de las economías líderes a nivel global.
Energía
Fatih Birol, director general de la International Energy Agency (IEA), destacó en diálogo con el secretario Daniel González que el bien más escaso, en un contexto global en tensión, es la confianza. “Por eso mi consejo es diversificar al máximo y ser predecibles ante los inversores” recomendó a los políticos argentinos y habló de la importancia de los minerales críticos, los procesos de refinado y también del sector nuclear.
“El futuro del GNL es excelente a pesar de las crisis. necesitamos gas que venga de países de confianza y eso es muy importante sobre todo para Asia y Europa. Habrá que ver en 2027 qué pasa con el gas de Rusia”, cerró.

En el panel sobre Argentina LNG, el proyecto de inversión más grande de la historia Argentina” participó Horacio Marín, de YPF; Claudio Descalzi, de ENI, y el Sultán Al Jaber, de la emiratí Adnoc, todos socios en el proyecto que requerirá una inversión de USD 51.000 millones y entrará al RIGI.
El Sultán Al Jaber, managing director de Adnoc, habló de la importancia de la colaboración con Argentina y el compromiso de su país con las reformas que está llevando a cabo Milei. “Es prioridad el GNL y el proyecto Argentina LNG para nuestro futuro”, dijo. En el mismo sentido habló Descalzi: “En 2019 se dijo que terminaba la era del gas y que iba a ser reemplazado por energía eléctrica. Aún necesitamos petróleo y gas, cuyo consumo continúa en aumento. Estamos invirtiendo USD 500.000 millones y tenemos que construir confianza para todos los países. El 53% de la energía de Europa llega por GNL. El GNL de Argentina es uno de los principales proyectos del mundo y llega a tiempo. Es gigantesco. Creo que Argentina, en lo que está haciendo Milei y ya no se puede volver atrás. Están siendo muy inteligentes con las infraestructuras para exportaciones que están construyendo”, dijo el italiano.
Marín, quien ayer habló con Infobae, comentó sobre el potencial exportador: “Estaremos entre los quintos a nivel mundial de este tipo de exportaciones. Este proyecto cambiará todas las métricas y es verdad que no hay vuelta atrás. El foco total son las exportaciones”, aseguró.
Luego fue el turno de Patrick Pouyanné, CEO global de TotalEnergies, la petrolera francesa que opera en Argentina hace 50 años, y hoy opera offshore en Tierra del Fuego y también en Vaca Muerta. Producen el 25% del gas local y son la principal empresa en ese rubro y ya llevan USD 10.000 millones de inversión. “Superamos momentos difíciles y nos reinventamos. Admiro la resiliencia argentina”, comenzó su discurso. “Se puede invertir en Argentina. Hay que tener resiliencia, como en muchos otros países, pero se puede. También tiene energía eólica muy buenas, hacia allí irá nuestra estrategia. Nos costó al principio, pero la experiencia es muy buena”, dijo y elogió la gestión de Milei.
