
La Policía de la Ciudad desbarató una banda integrada por tres delincuentes con serios antecedentes penales, acusados de intentar cometer una entradera en el barrio porteño de Villa Devoto. Los detenidos, de 43, 41 y 35 años, acumulaban múltiples detenciones y uno de ellos tenía pedido de captura vigente por haber violado un régimen de salidas transitorias.
Según indicaron fuentes policiales a Infobae, el hecho que desencadenó la investigación ocurrió el 3 de agosto, cuando dos hombres sorprendieron a una mujer a la salida de su edificio, en la calle Chivilcoy al 2500. Los gritos de la víctima impidieron el ingreso al inmueble, y los delincuentes escaparon con solo el manojo de llaves que ella llevaba consigo. El caso quedó en manos de la División Investigaciones Comunales 11 de la fuerza de seguridad porteña.
El cruce de imágenes del Centro de Monitoreo Urbano con registros de cámaras privadas dejó al descubierto que los dos atacantes contaban con un tercer cómplice al volante de un Volkswagen Fox, con el que abandonaron la zona. La trazabilidad del vehículo se interrumpió al cruzar los límites de la Ciudad de Buenos Aires, pero los datos del auto permitieron dar con su conductor: un hombre que en 2007 había sido condenado a 20 años de prisión por robo agravado y que ya había cumplido su condena.

El sujeto fue detenido nuevamente el pasado 22 de septiembre por un robo por escalamiento y quedó alojado en la Unidad Penitenciaria de Florencio Varela.
A partir del material visual recopilado, peritos de la División Análisis de Patrones Delictuales lograron identificar a otro de los involucrados: un hombre de 43 años con 35 fojas de reincidencias y una extensa trayectoria delictiva que incluyó múltiples condenas hasta que, en 2021, fue sentenciado a una pena unificada de 6 años y 7 meses de prisión. Al recuperar la libertad reincidió, y recibió una pena adicional de 1 año y 3 meses.
Con esos datos, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 21, a cargo del juez Marcos Andrés Fernández y la Secretaría Nº165, a cargo de Fernando Rinaldi, ordenaron la detención del sospechoso. Sólo restaba dar con él.
Fue así que, de acuerdo con las fuentes consultadas por este medio, los efectivos montaron una vigilancia en torno a su domicilio en avenida Rivadavia al 4200, en el barrio de Almagro, y lo localizaron a unas cinco cuadras de allí, en la calle Quito al 4000, junto a otro hombre que los mismos investigadores reconocieron como otro de los sospechosos del intento de entradera.

Al solicitarle la documentación, ese sospechoso proporcionó un nombre que no era el suyo: había dado el de su hermano para ocultar que tenía un pedido de captura activo del Juzgado Nacional de Ejecución Penal 1. Desde el 4 de julio pasado, el hombre figuraba como prófugo por no haberse presentado en la Unidad Penal 19 del Servicio Penitenciario Federal (SPF) tras una salida transitoria, mientras cumplía una condena de 8 años y 6 meses por robo agravado.
Los allanamientos
Los allanamientos realizados en ambos domicilios arrojaron el hallazgo de varios elementos. En el departamento de Rivadavia al 4200 se secuestró una pistola semiautomática Walther calibre 9 milímetros —presuntamente la usada para amenazar a la víctima—, cinco cartuchos del mismo calibre, dos cartuchos de escopeta, una réplica de pistola semiautomática, una gorra similar a la de la Policía de la Ciudad, una funda táctica de chaleco antibalas y una tijera cortacandados.

En el domicilio de Quito al 4000, los oficiales hallaron dos morrales: uno con nueve llaves de vivienda con restos de parafina —insumo utilizado para confeccionar moldes de duplicado—, otro con ocho relojes, y un maletín que se presume fue empleado por uno de los acusados el día del intento de entradera. El juzgado dispuso el secuestro de todos los elementos encontrados en ambas diligencias.
