
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, afirmó este martes desde Casa Presidencial, en San Salvador, que le gustaría levantar el régimen de excepción, aunque sostuvo que aún no considera posible hacerlo porque, según dijo, persisten estructuras vinculadas a las pandillas.
“A mí me encantaría quitarlo y lo vamos a hacer en algún momento, por supuesto”, respondió Bukele ante la consulta de una periodista sobre los casos de personas detenidas bajo esa medida. El mandatario comparó la política de seguridad con un tratamiento médico: “El régimen de excepción es como una quimioterapia”.
Las pandillas aún conservan presencia en el país, según Bukele
El jefe de Estado afirmó que la situación de violencia mejoró tras la aplicación del régimen de excepción, vigente desde marzo de 2022. Comparó a las pandillas con un “cáncer metastásico” que, a su juicio, había tomado gran parte del país.
Bukele aseguró que ese “cáncer” se encuentra “en remisión” y sostuvo que en El Salvador no hay homicidios, asaltos, robos ni violaciones. Aun así, planteó que las autoridades continúan con detenciones de presuntos pandilleros que permanecen ocultos o que intentan borrar señales de su pertenencia a esas estructuras.
“Si nosotros retiramos la quimioterapia, el cáncer va a regresar”, afirmó el presidente salvadoreño al justificar la continuidad de la medida excepcional.
El Gobierno evalúa liberaciones condicionales para condenados por colaboración con pandillas
Bukele diferenció entre quienes integraron pandillas y quienes colaboraron con ellas en distintos niveles. Explicó que su administración analiza casos de personas que cometieron delitos vinculados a esas estructuras, aunque sin haber tenido un papel central en hechos violentos.
El mandatario citó como ejemplo a jóvenes que alertaban sobre la llegada de la Policía en zonas controladas por pandillas. Sostuvo que esas personas son culpables, pero propuso evaluar el grado de responsabilidad dentro de un contexto marcado por la influencia criminal sobre comunidades enteras.
Según dijo, el Ejecutivo trabaja en un mecanismo de liberación anticipada condicional que podría alcanzar a cerca del 50% de los reclusos condenados por colaboración con pandillas. La medida contemplaría monitoreo y otras condiciones para quienes accedan al beneficio.
“Estamos evaluando los casos para ofrecer una liberación anticipada condicional a una gran cantidad de reos”, señaló Bukele. El presidente no precisó plazos para la creación de ese mecanismo ni para una eventual suspensión del régimen de excepción.
Al presidente también se le preguntó por una supuesta comisión que revisaría casos de personas detenidas bajo el régimen de excepción y por el papel de uno de los hermanos del mandatario en ese proceso. Bukele rechazó que su hermano tenga funciones en una instancia de ese tipo. “Mi hermano no tiene ningún rol en ninguna comisión”, dijo.

El presidente señaló que su gobierno no pretende mantener encarcelada a ninguna persona inocente. Mencionó los procedimientos de la Fiscalía y del sistema judicial de otros países, donde las autoridades pueden retirar cargos o disponer la liberación de un acusado cuando no existen pruebas suficientes.
Más de 91,000 capturas
La semana pasada, e vicepresidente Félix Ulloa, afirmó en Uruguay que El Salvador ha capturado y detenido a más de 91.000 personas. Sostuvo que la mayoría enfrenta procesos judiciales y que la responsabilidad del Gobierno termina al detenerlas y ponerlas a disposición del Ministerio Público; la decisión posterior corresponde a los jueces cuando existen pruebas de vínculos con estructuras criminales.
Un periodista uruguayo le planteó que, en su país, las autoridades deben probar la culpabilidad y no exigir que una persona demuestre su inocencia para ser detenida. Ulloa respondió que ese principio se aplica en El Salvador, salvo para los integrantes de pandillas declaradas terroristas por el Estado, un régimen especial que, según dijo, rige desde que la Corte Suprema de Justicia calificó así a esos grupos hace más de diez años.
