La tensa discusión entre Medvedev y el juez de silla en plena semifinal del Masters 1000 de Shanghai: “Muéstrenme la pelota o me voy”






Daniil Medvedev volvió a protagonizar un tenso momento al amenazar con retirarse durante la semifinal del Masters 1000 de Shanghái. En su caída ante Rafael Jódar, el ruso tuvo una acalorada discusión con el umpire después de que el sistema automático validara una pelota del español que el ruso consideraba fuera. El ex número uno del mundo exigió ver la repetición del pique en un punto decisivo del primer set, que terminaría 6-3 para su rival, antes de caer por 6-3 y 6-4. El incidente se produjo con Jódar al servicio, arriba 4-2 y 40-40. Medvedev llegó exigido a una pelota y falló una derecha que dejó al español en ventaja, pero reclamó que se exhibiera la trayectoria del golpe previo de su adversario. El ex número 1 del ranking se frenó y le pidió al juez de silla, Adel Nour, que le mostrara el pique de la pelota de Jódar: “Quiero que me muestre dónde picó su pelota”. El árbitro le respondió que el protocolo solo permitía exhibir el último golpe de la jugada, que fue del propio ruso fuera de los límites. “No podemos mostrar. Daniil, según el protocolo, solo se muestra el último golpe. No podemos mostrar esa”, argumentó el umpire. La explicación no conformó al actual número seis del ranking mundial. “Pero creo que fue el último golpe. Pedí el video. Fue el último golpe del partido. Este es el último golpe del peloteo. Quiero verlo. Pensé que estaba fuera. Por eso fallé. Solo les pido ver la pelota. Eso es todo. No me voy a ir hasta que lo muestren. Este es el último golpe del peloteo. Quiero ver la pelota”, alegó el jugador. Medvedev sostuvo que el golpe de Jódar había provocado su error y lanzó un ultimátum: “No me voy a mover. Puedo retirarme. No me importa. La ATP me va a multar de todos modos. Me retiraré. Muéstrenme la pelota. De lo contrario, me voy de esta cancha”. Después del tenso intercambio, el umpire Adel Nour se comunicó por radio con el responsable del partido mientras el juego permanecía interrumpido. Después de unos segundos, la organización accedió a pasar la repetición solicitada por el ruso, que confirmó que la pelota del español picó sobre la línea. La semifinal se reanudó tras dos minutos de discusión. Vale destacar que el circuito ATP utiliza el programa Live Electronic Line Calling, un sistema electrónico automático que determina si cada pelota fue buena o mala. Dicha tecnología reemplazó a los jueces de línea y eliminó la posibilidad de que los tenistas soliciten el tradicional desafío de una decisión, el cual era conocido como Ojo de Halcón. Finalmente, Jódar se impuso luego por 6-3 y 6-4 y se convirtió en el finalista más joven en la historia del torneo. El español enfrentará a Alejandro Davidovich, que venció al número 1 Alexander Zverev, por lo que Shanghái tendría por primera vez a un campeón de España. Medvedev, campeón de la edición de 2019, atribuyó la derrota al rendimiento de su rival en la devolución. “Ha jugado muy bien hoy. Estaba bien en el resto. Creo que yo podría haber estado mejor en mi saque, en materia de precisión. Pero él también puso mucha presión en el resto y creo que eso fue lo que marcó la diferencia, que él fue mejor en el resto que yo”.La discusión con el umpire en Shanghái ocurrió una semana después de su descalificación en la semifinal del China Open de Beijing contra Novak Djokovic, cuando una pelota golpeada por Medvedev impactó en el rostro de un espectador. El ruso perdió los USD 219.295 que había acumulado en premios y los 200 puntos de ranking obtenidos en ese torneo.

El episodio ocurrió cuando el serbio ganaba 7-5 y 5-3 y estaba a tres puntos de cerrar el encuentro cuando el ruso perdió un game, golpeó una pelota que rebotó en una pared y alcanzó a un espectador de primera fila. El hincha se llevó las manos al ojo y abandonó su lugar acompañado por personal del estadio. El reglamento de la ATP establece la expulsión inmediata cuando un jugador golpea una pelota de manera violenta o peligrosa dentro del predio del torneo.

Medvedev negó que hubiera actuado con enojo o frustración. “Fue un accidente al cien por cien”, afirmó, y explicó que había reaccionado de forma instintiva para impedir que la pelota saliera de la cancha tras un bote incómodo.

El tenista aseguró que la imagen del espectador afectado fue lo que más le preocupó. “Cuando vi el resultado, me sentí horrible. Espero que esté bien, porque nunca se sabe con este tipo de situaciones. Espero poder reunirme con él y compensarlo de alguna manera”, afirmó.

Medvedev discutió de forma acalorada por una acción en la que no tenía razón (REUTERS/Tyrone Siu)