
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación de Guatemala (MAGA) alertó que las bajas temperaturas previstas esta semana amenazan los semilleros y las plantaciones jóvenes de maíz, frijol y hortalizas en cuatro departamentos del occidente del país, donde el frío nocturno y la humedad pueden provocar daños agrícolas y pecuarios.
El monitoreo meteorológico se mantendrá en todo el territorio nacional para detectar riesgos sobre la producción de alimentos. La cartera agrícola anticipó que emitirá nuevas recomendaciones si las condiciones se agravan en los próximos días.
San Marcos, Huehuetenango, Quiché y Sololá concentran la mayor vulnerabilidad ante el descenso térmico. Las zonas altas de esos departamentos fueron identificadas como las más expuestas en un análisis agroclimático elaborado por el MAGA a partir del pronóstico del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología.
Las temperaturas más bajas se esperan durante la noche y la madrugada, el período en que los cultivos quedan más expuestos a los efectos del frío. A esa situación se suma la presencia de niebla o neblina durante el amanecer y las horas nocturnas.
La combinación de bajas temperaturas y ambiente húmedo aumenta la amenaza sobre las plantas que atraviesan sus primeras etapas de desarrollo.
Los semilleros, las plantas jóvenes y los cultivos ya establecidos de maíz, frijol y hortalizas figuran entre los más afectados por este escenario.

Coberturas temporales y vigilancia de la humedad
La primera recomendación para los productores consiste en cubrir los semilleros y las plantas jóvenes con protecciones temporales. El Viceministerio de Desarrollo Económico Rural también pidió revisar las plantaciones de forma periódica para identificar posibles daños provocados por el frío.
La observación de la humedad será otra medida de prevención. Estas condiciones pueden favorecer la aparición de enfermedades en los cultivos y agravar las afectaciones sobre las plantaciones expuestas.
El riesgo alcanza a los productos agrícolas de mayor presencia en el occidente guatemalteco. La exposición de los cultivos durante las horas más frías puede comprometer tanto las siembras recientes como las plantaciones que ya se encuentran establecidas.
Las autoridades agrícolas señalaron que el seguimiento debe concentrarse en los momentos de mayor descenso térmico. La presencia de humedad en el suelo y sobre las plantas requiere una vigilancia adicional para evitar que los daños avancen sin ser detectados.
La protección temporal busca reducir el contacto directo de los cultivos con las condiciones adversas. Las revisiones periódicas permitirán a los productores reconocer a tiempo las consecuencias del frío sobre los semilleros y las plantas jóvenes.
Animales jóvenes y enfermos, bajo mayor exposición
El descenso de temperatura también llevó recomendaciones para el sector pecuario. El Viceministerio de Sanidad Agropecuaria y Regulaciones solicitó resguardar a los animales recién nacidos, jóvenes o enfermos frente al frío, el viento y la humedad.
La protección debe reforzarse durante la noche y la madrugada, cuando se esperan las temperaturas más bajas. Los corrales deben mantenerse secos para reducir la exposición de los animales a la humedad.
Los refugios ventilados forman parte de las medidas sugeridas para enfrentar las condiciones climáticas adversas. Estos espacios deben permitir el resguardo de los animales sin exponerlos al frío y al viento.
La alerta abarca tanto al ganado como a los animales de granja. El objetivo de las medidas es reducir las posibles afectaciones causadas por el descenso térmico en las zonas agrícolas y pecuarias del occidente del país.
El MAGA continuará con la vigilancia de las condiciones climáticas para identificar nuevos riesgos sobre la producción agrícola y pecuaria. Las recomendaciones adicionales dependerán de la evolución del frío en los próximos días.
