(Enviado especial a Río de Janeiro) Arriba un malón de hinchas de Boca al Aeropuerto Internacional de Galeão Antônio Carlos Jobim y todos los locales giran la cabeza. Ya es martes, día de partido, y la marea azul y oro no se detiene. Desde el lunes, con un banderazo improvisado en una playa de Copacabana, los simpatizantes xeneizes que sueñan con dar vuelta la historia en las semifinales de la Copa Sudamericana, se hacen sentir. Y los del Vasco da Gama, que intentaron interrumpir el sueño del plantel dirigido por el Vasco Arruabarrena en horas de las madrugadas, también. De hecho, los del Gigante de la Colina preparan un recibimiento estruendoso esta noche en el Maracaná. Un operario de buses se anima a encarar a los fanáticos boquenses: “Yo aquí soy del Bangú, que tiene los colores de su rival”. El equipo de ascenso que disputa el campeonato estadual de Río de Janeiro y el año que viene competirá en la Serie D es rojo y blanco, como River Plate. “Pero hoy se clasifica Boca a la final”, aclara el simpático carioca ante la pregunta de Infobae.
Como ya es costumbre cada vez que juega en tierras brasileñas, los fanáticos de Boca hicieron su particular show en las playas cariocas y se juntaron en numerosos grupos para apoyar al equipo. Entre medio de los hinchas argentinos se filtraron algunos locales con camisetas del Flamengo que le desearon éxitos al Xeneize para el duelo ante Vasco da Gama de esta noche. El Fla jugará el jueves su serie de semifinales de Copa Libertadores frente a Estudiantes de La Plata (empataron 0-0 en la ida), pero también le prestará atención al duelo de la Sudamericana. Una de las perlitas de la jornada estuvo en el improvisado encuentro entre Juan Román Riquelme y un grupo de hinchas del Pincha, que se encontraban en la zona de Barra de Tijuca a la espera de su partido del jueves. Los simpatizantes le pidieron fotos mientras el ex futbolista y actual presidente realizaba una caminata en la zona cercana al hotel.

El banderazo xeneize se realizó con normalidad pese a los antecedentes previos en 2023, cuando Boca disputó la final de la Copa Libertadores ante Fluminense y los hinchas sufrieron un ataque organizado en Copacabana por barras del equipo brasileño que los golpearon y robaron pertenencias.
Por otro lado, los fanáticos del Vasco da Gama también jugaron su partido en la previa de la semifinal e implementaron un viejo método para perturbar el descanso del plantel de Arruabarrena al utilizar fuegos artificiales y bombas de estruendo en la madrugada (desde las 2 hasta las 5) en las inmediaciones del hotel donde se aloja la delegación argentina en la zona de Barra de Tijuca. A pesar del ruido, los jugadores, cuerpo técnico y auxiliares de Boca durmieron sin inconvenientes, según pudo saber Infobae. Los torcedores brasileños también se harán oír en el Maracaná, donde harán de local para este partido: habrá miles de banderas y globos largos con los colores blanco y negro, sumado a un mosaico que promete ser imponente.
En cuanto a lo futbolístico, esta mañana el plantel hizo una reactivación. Entre los 33 jugadores que viajaron a Brasil se encuentra Leandro Paredes, que fue probado y exigido. El mediocampista es la gran incógnita y su presencia en el campo está en duda, ya que apenas pasaron 11 días de su recuperación después del desgarro grado dos en el isquiotibial derecho, que no fue informado oficialmente por el cuerpo médico del club. Arruabarrena declaró tanto antes de viajar como en la posterior conferencia de prensa del último partido ante Talleres que el jugador estaba en duda por su lesión. Lo que se pudo saber hasta el momento es que, de mínima, va a ir al banco de suplentes y hasta tendría chances de ser titular. La decisión de integrar el equipo inicial se tomará recién en el vestuario, de acuerdo a cómo se sienta el futbolista campeón del mundo.
La galería de imágenes de los hinchas de Boca en la previa al partido con el Vasco da Gama






