Brilló en el Real Madrid, ganó cuatro Champions y se convirtió en el técnico del Corinthians, que lucha por no descender

Seedorf venía desempeñándose como analista de TV (REUTERS/Phil Noble)

Cuatro Champions League, una carrera que lo convirtió en referencia del fútbol europeo durante dos décadas. Y, ahora, un nuevo desafío: Clarence Seedorf se sienta en el banco del Corinthians para intentar que uno de los grandes del fútbol brasileño no pierda la categoría. El neerlandés de 50 años fue anunciado este domingo como el nuevo entrenador del Timão —horas antes del clásico ante Palmeiras— y firmó contrato hasta diciembre de 2027.

El anuncio llegó en medio de una crisis deportiva de proporciones. Corinthians arrancó el domingo en el puesto 16° del Campeonato Brasileño y ya quedó eliminado de la Copa Libertadores y de la Copa de Brasil. La dirigencia había despedido a Fernando Diniz el miércoles, tras la derrota ante Internacional, y aceleró la búsqueda de un reemplazante en tiempo récord.

La elección generó sorpresa. El club había mantenido conversaciones con una lista larga de candidatos, entre ellos Ramón Díaz, Luis Zubeldía, Sebastián Beccacece, Juan Pablo Vojvoda y hasta Javier Mascherano. Sin embargo, la dirigencia del Timão terminó inclinándose por un nombre que no figuraba entre los principales sondeados y que tiene su mayor capital en lo que hizo con los botines puestos.

Seedorf llega siete años después de su último banco

El regreso de Seedorf a la dirección técnica implica un lapso inusualmente largo de inactividad. Su último trabajo como entrenador se remontaba a 2019, cuando finalizó su ciclo al frente de la selección de Camerún, que dirigió junto a su compatriota Patrick Kluivert. Antes, había pasado por el Milan —donde inició su carrera como técnico en 2014, apenas retirado—, el Shenzhen FC de China y el Deportivo La Coruña de España. El balance no fue brillante: en total, disputó alrededor de 50 partidos como DT con apenas una fracción de victorias en sus pasos más discretos.

“Asumir este desafío es un honor, pero también una enorme responsabilidad. Estoy aquí para dar todo de mí y construir un equipo que luche por cada pelota, cada minuto y cada victoria”, afirmó el neerlandés en sus primeras declaraciones difundidas por el club. La frase, cargada de convicción, llega al mismo tiempo que el desafío más urgente de su carrera como entrenador.

Marcelo Paz, director ejecutivo de fútbol del Timão, explicó que la contratación defendió el perfil del elegido. “Es un profesional calificado, multicampeón como atleta y con una gran formación académica. Ya estuvo en el fútbol brasileño, algo muy importante para nuestra elección”, declaró. Por su parte, el presidente del club, Osmar Stabile, añadió que la decisión se tomó “sobre la base del perfil de trabajo que imaginamos para Corinthians”.

Seedorf conoce el país. Entre 2012 y 2013 jugó en el Botafogo, donde se convirtió en figura y ganó el Campeonato Carioca. Esa experiencia previa fue citada como uno de los factores que inclinaron la balanza a su favor, aunque esta será su primera experiencia como entrenador en el fútbol brasileño.

Seedorf, en su paso por el Real Madrid (Getty Images)

El contrato incluye una cláusula de rescisión si Corinthians desciende a la Serie B

El acuerdo firmado hasta diciembre de 2027 tiene una condición particular: se rescinde automáticamente si el equipo cae a la Serie B. La cláusula refleja la urgencia de la situación y el peso de la apuesta que está haciendo la institución. Seedorf no estuvo en el banco este domingo en el Dérbi ante Palmeiras —William Batista, técnico de la Sub 20, dirige de forma interina— y hará su debut oficial el 19 de octubre, cuando Corinthians reciba al Vitória en la Neo Química Arena.

Como futbolista, el historial del neerlandés es de otra dimensión. Campeón de la Champions League con tres clubes distintos —Ajax en 1995, Real Madrid en 1998, Milan en 2003 y 2007—, es el único jugador en la historia del torneo en conseguirlo con tres equipos diferentes. También ganó ligas en Países Bajos, España e Italia. Toda esa trayectoria lo convirtió en una leyenda del fútbol europeo, aunque trasladar ese prestigio al banco de suplentes es justamente lo que todavía no logró demostrar. Ahora tendrá en la Série A brasileña la prueba más exigente de su carrera como entrenador.

En el plantel cuenta con una figura del seleccionado en el que brilló: Memphis Depay.