
La Policía Nacional Civil de Guatemala capturó a Alejandro Beltranena Solís, piloto aviador guatemalteco de 52 años requerido por Estados Unidos, cuando intentaba salir del país desde el Aeropuerto Internacional La Aurora. La detención elevó a 37 personas el total de aprehendidos con fines de extradición durante el año por solicitudes vinculadas con narcotráfico, secuestro, delitos sexuales y explotación de menores.
Beltranena Solís fue interceptado alrededor de las 7:02 horas en el área de vuelos privados de la terminal aérea, ubicada en la zona 13 de la capital, cuando presuntamente se disponía a viajar hacia El Salvador. La orden de captura con fines de extradición había sido emitida en Guatemala el 25 de agosto de 2026.
El aviador es reclamado por autoridades del estado de Kansas, Estados Unidos, por cuatro cargos que incluyen secuestro y delitos de carácter sexual contra un menor. A nivel federal, algunas modalidades de estas imputaciones pueden conllevar penas de varios años de prisión o incluso cadena perpetua, según las circunstancias del caso.
El procedimiento estuvo a cargo de agentes de la Subdirección General de Análisis de Información Antinarcótica (SGAIA) y de la División de Puertos, Aeropuertos y Puestos Fronterizos (Dipafront). Tras su captura, el aviador fue trasladado a la Torre de Tribunales, donde quedó a disposición de las autoridades judiciales mientras avanza el trámite para una eventual entrega a Estados Unidos.

El narcotráfico concentra 23 de las 37 solicitudes
De las 37 personas detenidas con fines de extradición, 23 enfrentan acusaciones relacionadas con narcotráfico. Las otras 14 son requeridas por causas que incluyen abusos sexuales, secuestro y explotación de menores.
La cifra se actualizó pocos días después de la captura de Max Vinicio Olivares Reyes, señalado de coordinar cargamentos de cocaína procedentes de Sudamérica y destinados al mercado estadounidense. El detenido también era conocido como “Nuca Floja”, “Nuca Tiesa”, “Señor de los Jets” y “Aleja”.
La Corte Distrital de Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida requiere a Olivares Reyes por conspiración para distribuir una sustancia controlada de categoría II. Las autoridades estadounidenses sostienen que operó como organizador de narcotraficantes guatemaltecos desde 2019 hasta septiembre de 2025, dentro de una estructura asentada en Guatemala.
Las indagatorias describen que coordinaba la recepción, el transporte y el almacenamiento de cargamentos de cocaína que ingresaban al país por aire y mar. Parte de la droga procedía de Venezuela y Colombia; algunas aeronaves aterrizaban en pistas clandestinas y otros envíos llegaban en embarcaciones.

Capturas en Villa Nueva, Sacatepéquez y Zacapa
La serie reciente de detenciones incluyó a Joshua Vinizio Arriaza, guatemalteco-estadounidense de 34 años, capturado el lunes por agentes del Centro Antipandillas Transnacional en coordinación con el Ministerio Público. El operativo se realizó en un inmueble de la colonia Mario Alioto López Sánchez, zona cuatro de Villa Nueva.
El estado de Arizona solicita la entrega de Arriaza por diez cargos vinculados con la explotación sexual de un menor. Durante el allanamiento, se encerró en una habitación y se provocó lesiones, por lo que recibió atención médica bajo custodia policial.
El sábado anterior, agentes de la SGAIA detuvieron a Urias López Galeano en la ruta RN-10, en el ingreso a San Miguel Dueñas, Sacatepéquez. El ciudadano colombiano, de 58 años, conocido como “Carlos” e “Indio”, fue aprehendido junto con un vehículo y un teléfono celular que quedaron consignados.
López Galeano es requerido por Estados Unidos por conspiración para fabricar y distribuir cinco kilogramos o más de cocaína, fabricación y distribución de esa cantidad de droga, y conspiración para poseerla con intención de distribuirla.
También fue detenido Mauro Ismael Morales Martínez, conocido como “Melito”, “Melito de Zacapa” y “Ojudo”, en el kilómetro 122 de la carretera al Atlántico, en Teculután, Zacapa. La Corte Distrital de Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida lo requiere por conspiración para distribuir una sustancia controlada de categoría II.
Según la investigación oficial, Morales Martínez coordinó entre 2012 y 2023 el transporte terrestre de cargamentos de cocaína provenientes de Venezuela y Colombia con destino a Guatemala. Las autoridades lo vinculan además con estructuras de narcotráfico que operan en el nororiente del país.
Los operativos por solicitudes de extradición permanecen bajo responsabilidad de la SGAIA, que mantiene vigilancia en rutas terrestres, aeropuertos y puntos de tránsito junto con el Ministerio Público. Las causas investigadas por tribunales estadounidenses incluyen el traslado, la recepción y la distribución de cocaína destinada al mercado de Estados Unidos.
