
La Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano plantea que la minería de textos puede aportar señales tempranas sobre la economía regional al medir la incertidumbre, el tono de los mercados y los asuntos que dominan la comunicación pública e institucional. El enfoque permitiría complementar las estadísticas tradicionales en países con archivos de prensa más limitados.
La propuesta cobra especial interés para Centroamérica y República Dominicana, donde las economías tienen menor escala y la disponibilidad de series extensas de prensa digitalizada representa una limitación para aplicar modelos desarrollados en mercados más grandes.
El análisis destaca a quienes adaptaron un índice de incertidumbre de política económica para los siete países de Centroamérica y República Dominicana. El trabajo combinó la prensa local con agencias regionales en español y ajustó los diccionarios de búsqueda a factores propios de la zona.
Entre los términos añadidos figuran el tipo de cambio, la dolarización, la corrupción y los aranceles. La inclusión de estas referencias responde a su peso en la percepción de riesgo económico dentro de los países de la región.
Según las consideraciones de la Secretaría Ejecutiva, el resultado muestra que la principal barrera no es el tamaño de una economía, sino la adaptación de la herramienta a sus condiciones locales. Los modelos no deberían importar listas de palabras elaboradas para Estados Unidos o Europa sin incorporar las expresiones y asuntos que inciden sobre las decisiones económicas centroamericanas.
Los picos de incertidumbre identificados en esa investigación coincidieron con hechos nacionales, como rebajas en la calificación crediticia, elecciones disputadas o denuncias de corrupción. Las pruebas econométricas indicaron que un incremento inesperado de la incertidumbre se relaciona con una menor actividad económica, caída de la inversión extranjera directa y descenso del turismo. El turismo fue el sector donde el efecto apareció con mayor claridad, según el documento.

El lenguaje de los bancos centrales puede anticipar decisiones
La nota subraya que la minería de texto no se limita a contar menciones de términos como inflación o crisis. El sentido de una palabra depende del contexto: “inflación más alta” puede sugerir una postura monetaria restrictiva, mientras que “crecimiento más lento” puede apuntar a una posición más flexible.
Esta lectura contextual permite elaborar índices sobre la orientación de la política monetaria. Investigaciones revisadas en el documento hallaron que el tono de las actas de bancos centrales puede adelantar decisiones sobre tasas de interés, incluso después de controlar factores como inflación y crecimiento, se instruye.
El aporte radica en que la comunicación institucional contiene indicios sobre las acciones futuras de las autoridades que no están expresados de forma directa en los indicadores macroeconómicos. Para la región, esta metodología podría servir para analizar los comunicados, informes y actas disponibles de los bancos centrales.
El documento remarca, no obstante, que un indicador debe distinguir el tipo de incertidumbre que mide. La incertidumbre sobre las condiciones generales de la economía puede elevar la inflación, mientras que la vinculada con la política monetaria puede reducirla. Esa diferencia obliga a identificar el asunto específico al que se refiere cada mensaje institucional.

Los temas de los discursos pueden revelar cambios de prioridades
Otra aplicación consiste en identificar los asuntos que aparecen con mayor frecuencia en discursos, actas y documentos oficiales. Los llamados temas latentes permiten detectar cambios en las prioridades de gobiernos o bancos centrales sin depender de categorías fijadas de antemano.
El documento recupera un estudio de 953 discursos presidenciales de diez países latinoamericanos, entre ellos Costa Rica y República Dominicana. Esa investigación encontró una relación negativa entre una agenda pública muy cambiante y el crecimiento económico de largo plazo.
La interpretación requiere matices. El cambio de prioridades no siempre constituye una señal de desorden. Durante la pandemia de COVID-19, las discusiones internas del Banco de la República de Colombia desplazaron el foco desde la inflación hacia la liquidez y el empleo. Esa modificación reflejó una respuesta a un choque externo, no necesariamente falta de dirección.
Para la Secretaría Ejecutiva, la utilidad de estos modelos depende de diferenciar una adaptación ante una crisis de una volatilidad persistente de la agenda pública. Esa distinción permitiría evaluar si los cambios en el discurso responden a una contingencia o a una ausencia de prioridades sostenidas.
