Contar las gotas de aceite para cocinar se vuelve una actividad de rigor ante la crisis en Cuba

Una persona vierte gotas de aceite en una sartén en Cuba, donde el desabastecimiento de productos básicos afecta la preparación diaria de alimentos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En una cocina de Cuba, una botella de aceite dejó de ser un producto de uso corriente para convertirse en una reserva que se administra gota a gota. Un adolescente cubana contó en redes sociales que su madre revisa cuánto queda antes de preparar la comida, ante valores que, según afirmó, pueden superar los 5.000 pesos cubanos, equivalentes a unos USD 6,40 en el mercado informal.

“Hoy mi mamá, antes de cocinar, tuvo que hacer algo que jamás pensó hacer: contar las gotas de aceite”, relató el joven. El mensaje retrata una situación doméstica que vinculó con el deterioro del poder adquisitivo y la falta de respuestas ante el encarecimiento de bienes esenciales.

Un pomo de aceite puede superar los 5.000 pesos cubanos

El adolescente explicó que decidió buscar en Internet, específicamente ene l sitio de ventas de Facebook, el valor del aceite después de advertir que el producto había dejado de ser una compra habitual. Según dijo, encontró precios que no solo se acercaban a los 5.000 pesos cubanos, sino que los superaban.

A la cotización informal de este domingo, ese monto equivale a más de USD 6 por un solo envase. El joven situó la cifra dentro de una realidad que obliga a las familias a calcular cada uso del producto.

Una botella de plástico casi vacía sobre una mesa de madera ilustra el desabastecimiento de aceite de cocina en un hogar de Cuba. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“A este paso, antes de cocinar hay que pedirle permiso al aceite”, expresó. La frase resume el cambio que describió en la dinámica de su hogar: un ingrediente básico para freír, sofreír o preparar alimentos quedó sometido a una administración estricta.

El precio del aceite también aparece en su testimonio como un indicador de la distancia entre el costo de los productos esenciales y los salarios. “Un trabajador va a romperse el lomo entero trabajando para solo un pomo de aceite”, afirmó la adolescente, quien no detalló el ingreso de referencia ni la ocupación a la que aludía.

La comida diaria queda sujeta a cuentas cada vez más ajustadas

Para el joven, el problema no se limita a que el aceite sea caro. El cambio central consiste en que cocinar exige revisar de antemano qué queda en la alacena, cuánto dinero hay disponible y en qué momento será posible reemplazar lo que se consume.

“Cuando empiezas a contar las gotas, ya no estás contando aceite, estás contando cuánto puedes gastar”, señaló. Su planteo remite a decisiones cotidianas que alcanzan a productos de consumo inmediato y obligan a reducir cantidades, modificar comidas o postergar compras.

Una mujer vierte cuidadosamente una gota de aceite sobre una cuchara para cocinar ante la escasez de alimentos que afecta a las familias en Cuba. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El adolescente comparó el precio del aceite con el de la gasolina y sostuvo que, en algunos momentos, una botella puede costar más que un litro de combustible. No aportó valores concretos para esa comparación, aunque utilizó el contraste para ilustrar la pérdida de referencia sobre el costo de los bienes necesarios para el hogar.

El relato presentó esa dificultad como parte de una experiencia compartida. La autora del video pidió a otros cubanos que dejaran sus testimonios en los comentarios si también enfrentaban restricciones similares para comprar alimentos. El chico dejó ver que es n caso de muchas más familias que ante la falta de aceite, optan por realizar la práctica.

En septiemrbre, el dictador de la isla, Miguel Díaz-Canel, llamó al sector agropecuario del país a “producir” y “sacar buen provecho a la tierra”, así como a aplicar “con agilidad, profundidad y coherencia” las 176 reformas económicas y sociales aprobadas por el Ejecutivo.