Costa Rica contabiliza 5,302 casos de dengue y 104 pacientes con signos de alarma grave

La eliminación sistemática de agua estancada y la fumigación en comunidades prioritarias constituyen las principales medidas para contener el brote de dengue (Cortesía: Ministerio de Salud Costa Rica).

El Ministerio de Salud de Costa Rica notifica un incremento acumulado del 38.6% en los casos de dengue en comparación con el mismo período del año anterior, según los datos publicados en el Boletín Epidemiológico N° 37.

Hasta la semana epidemiológica 37, el país contabiliza 5,302 contagios confirmados, una cifra superior a los 3,256 registros reportados a la misma fecha en 2025. El informe precisa que 104 pacientes presentaron dengue con signos de alarma y seis personas permanecían hospitalizadas en centros médicos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Este comportamiento local coincide con un contexto regional complejo en América Latina, donde la Organización Panamericana de la Salud (OPS) mantiene alertas activas debido a la alta transmisión viral.

La OPS reportó la circulación simultánea de los cuatro serotipos del virus (DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4) en varios países de Centroamérica y el Caribe, una condición epidemiológica que incrementa las probabilidades de sufrir reinfecciones y desarrollar formas graves de la enfermedad en las poblaciones expuestas.

El desglose territorial en Costa Rica coloca a la provincia de Alajuela a la cabeza en volumen de contagios con 2,737 diagnósticos, seguida por:

  • Puntarenas con 639
  • Guanacaste con 610
  • La Región Central Norte reúne el mayor número absoluto de personas enfermas con 1,971 casos
  • La Región Pacífico Central con 328,4 casos por cada 100.000 habitantes.

Evolución semanal de los casos de dengue hasta la semana epidemiológica 37, donde se aprecia un marcado aumento en la curva de contagios de 2026 respecto al año anterior (Cortesía: Ministerio de Salud de Costa Rica).

Criterios de evaluación médica ante signos de severidad hemodinámica

Frente a la propagación geográfica del vector Aedes aegypti, los equipos médicos enfatizan la importancia de reconocer los síntomas tempranos de la enfermedad febril. Tras la picadura de un mosquito infectado, la infección suele manifestarse con:

  1. Fiebre alta de inicio repentino
  2. Dolores de cabeza intensos
  3. Dolor retroocular detrás de los ojos
  4. Dolores musculares y articulares
  5. Náuseas
  6. Vómitos y erupciones en la piel.

Estos malestares pueden prolongarse entre dos y siete días en los casos clínicos convencionales. Las autoridades de la CCSS advierten sobre la necesidad de monitorear la evolución del paciente durante la etapa en que la fiebre comienza a ceder, momento en el cual pueden aparecer los signos de severidad.

Una infografía detalla la transmisión del dengue por mosquitos, sus síntomas en diferentes grupos etarios y los riesgos de evolución a formas graves, destacando la importancia de la prevención. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las señales de alerta que requieren atención médica hospitalaria inmediata incluyen dolor abdominal intenso y continuo, vómitos persistentes, sangrado de mucosas en encías o nariz, acumulación de líquidos, letargo, irritabilidad y dificultad respiratoria. La presencia de estas manifestaciones indica un posible choque por fuga de plasma o fallas orgánicas.

Medidas de prevención comunitaria y eliminación de criaderos del mosquito

Dado que no existe un tratamiento antiviral específico para combatir la infección, las acciones de contención sanitaria se enfocan en la interrupción del ciclo de reproducción del vector Aedes aegypti.

El mosquito deposita sus huevos en recipientes que acumulan agua limpia o estancada dentro y alrededor de las viviendas. El Ministerio de Salud insta a la población a realizar inspecciones semanales en sus hogares para vaciar, lavar, cepillar y tapar tanques, baldes, floreros, llantas en desuso y cualquier objeto recipiente.

Las recomendaciones preventivas incluyen además el uso de barreras de protección personal para reducir las probabilidades de picadura. Las brigadas epidemiológicas aconsejan aplicar repelentes de mosquitos con ingredientes activos como DEET o picaridina en la piel expuesta, colocar mosquiteros en puertas y ventanas, vestir prendas de manga larga y pantalones claros, y utilizar espirales o difusores en espacios cerrados.

En zonas con alta densidad de vectores, las autoridades coordinan fumigaciones dirigidas a eliminar mosquitos adultos, aunque recalcan que la medida más efectiva sigue siendo la eliminación sistemática de criaderos larva por larva.