Crece la incertidumbre en la Premier League: la drástica decisión que podrían tomar con el Manchester City si se ratifica que rompió más de 100 reglas

La Premier League declaró culpable al Manchester City por incumplimientos financieros durante nueve temporadas (Foto AP/Jon Super, Archivo)

El futuro institucional de Manchester City podría abrir un frente adicional al proceso disciplinario de la Premier League. Si se confirma en la apelación el fallo que responsabilizó al club por 114 de las 115 acusaciones vinculadas con sus finanzas, el Regulador Independiente del Fútbol de Inglaterra tendría facultades para exigir que sus propietarios se aparten de la entidad y, en última instancia, ordenar una venta. La posibilidad fue planteada por David Kogan, presidente del Regulador Independiente del Fútbol (Independent Football Regulator, IFR), durante una entrevista en el podcast The Rest Is Football. El dirigente evitó anticipar medidas sobre el caso concreto, aunque explicó el alcance de las atribuciones del organismo ante una eventual evaluación de la conducción del club. “Tenemos la potestad de pedirle a un propietario que se aparte de un club si creemos que lo gestiona de una manera que no es adecuada, justa ni correcta”, sostuvo Kogan. Consultado sobre la posibilidad de que un dueño se negara a cumplir una orden de ese tipo, respondió: “No, tenemos poder absoluto para hacerlo”. La declaración incorporó un elemento nuevo a un expediente que ya afecta el panorama deportivo y financiero del equipo ahora dirigido por Enzo Maresca. La Premier League todavía debe definir la sanción correspondiente, mientras Manchester City presentó una apelación contra el veredicto de la comisión independiente. El IFR es un organismo creado para vigilar la sustentabilidad económica de los clubes ingleses y evaluar la idoneidad de propietarios, directivos y ejecutivos. Sus funciones no se superponen de manera directa con las de la Premier League. La competencia de la liga incluye castigos deportivos y financieros, como multas, descuentos de puntos o una eventual expulsión de la competencia. El regulador, en cambio, puede analizar si las personas a cargo de una institución cumplen con los criterios de gestión, transparencia y conducta establecidos por la normativa.

A fines de septiembre, una comisión independiente encontró a Manchester City responsable de 114 de las 115 acusaciones formuladas por la Premier League.(REUTERS/Scott Heppell)

Por eso, una posible intervención del IFR no implicaría una sanción automática contra Manchester City ni una orden inmediata de venta. El organismo debería realizar su propia evaluación y determinar si existen elementos para abrir una investigación independiente sobre los propietarios o los principales directivos.

Kogan aclaró que no definirá ninguna postura hasta que concluya la apelación presentada por el club. “No voy a dejar que me presionen para emitir un juicio hasta que se respondan todas esas cuestiones”, dijo. Luego, añadió que el ente deberá decidir si abre una investigación propia y qué medidas tomaría. El regulador no puede quitar puntos ni imponer multas deportivas, facultades que corresponden a la Premier League. Su eventual intervención se concentraría en la conducta de quienes administran la institución.

A fines de septiembre, una comisión independiente encontró a Manchester City responsable de 114 de las 115 acusaciones formuladas por la Premier League. El proceso se centró en presuntas irregularidades financieras producidas entre las temporadas 2009-10 y 2017-18. Entre los puntos analizados figuraron la presentación de información financiera inexacta, el supuesto encubrimiento de pagos a jugadores y entrenadores, la inflación de ingresos comerciales y la falta de cooperación con la investigación de la liga inglesa.

La decisión de la comisión todavía no derivó en una pena definitiva. Manchester City rechazó el veredicto, sostuvo que cuenta con elementos para cuestionarlo y presentó una apelación. El club argumentó que la resolución contiene errores de derecho, de principio y de hecho.

La instancia de revisión tendrá un peso central en los próximos meses. Si el recurso prospera, las conclusiones iniciales podrían modificarse o quedar sin efecto. Si el fallo se mantiene, la Premier League deberá definir el castigo, mientras el IFR podría evaluar si corresponde examinar la actuación de los dueños y los principales responsables de la

Vale recordar que la multa más alta aplicada por la liga inglesa fue la de £ 10,75 millones a Chelsea, en marzo de 2026, por pagos no declarados vinculados con operaciones históricas. Sin embargo, el expediente de Manchester City tiene características distintas, tanto por la cantidad de cargos como por el período investigado.

La expulsión de la Premier League aparece como el escenario más extremo. Las reglas contemplan esa posibilidad, aunque su aplicación abriría interrogantes sobre el lugar que ocuparía el club en la estructura del fútbol inglés. Manchester City no ingresaría de manera automática en la Championship ni en otra categoría, debido a que las competiciones inferiores cuentan con órganos propios y reglas de admisión específicas.

Una orden para que los propietarios abandonen Manchester City sería distinta de cualquier multa, descuento de puntos o expulsión que decidiera la Premier League. El IFR debería estudiar la situación bajo sus propios parámetros y concluir que la gestión de los dueños o directivos no cumple los requisitos de idoneidad establecidos para los clubes profesionales.

Mientras esto avanza, Manchester City busca enfocarse en lo extrictamente futbolístico. Aunque comenzó la temporada con una derrota 3-0 ante Arsenal por la final de la Community Shield, los dirigidos por Enzo Maresca luego ganaron 10 de sus últimas 11 presentaciones (solamente cayeron 4-2 ante PSG por la Fase de Liga de la Champions League). Los Ciudadanos lideran en soledad y con puntaje perfecto la Premier League y avanzaron de ronda en la Copa de la Liga de Inglaterra al golear 5-0 al Norwich.