Denuncian falta de especialistas en hospitales públicos de Nicaragua

La muerte de un niño de ocho años por apendicitis perforada en Bluefields generó cuestionamientos sobre la atención médica en Nicaragua. (Confidencial.digital)

La muerte de un niño de ocho años en Bluefields generó cuestionamientos de médicos sobre la disponibilidad de especialistas y los procesos de atención pediátrica en los hospitales públicos de Nicaragua.

El caso corresponde a Elian Sadid Sequeira Jarquín, quien falleció el 2 de octubre tras presentar complicaciones asociadas con una apendicitis perforada.

El menor fue atendido en el Hospital Regional Ernesto Sequeira Blanco, en Bluefields. A partir de lo ocurrido, profesionales consultados plantearon inquietudes sobre la cantidad de cirujanos pediatras disponibles, las condiciones laborales del personal y la atención de casos complejos fuera de Managua, según información de Diario La Prensa.

Una apendicitis puede presentar complicaciones cuando el diagnóstico o el tratamiento se retrasan. Según los médicos consultados, el caso de Elian debería ser revisado para determinar cómo fue su atención desde las primeras consultas y qué decisiones se adoptaron cuando su condición se agravó.

Médicos plantearon dudas sobre la disponibilidad de especialistas

Un médico consultado, que pidió no revelar su identidad, indicó que el doctor Roberto Sujo Brown sería el único cirujano pediatra que trabaja en el hospital público de Bluefields.

El profesional afirmó que habría un segundo cirujano pediatra en la ciudad, aunque atendería en una clínica privada. Desde su perspectiva, esa disponibilidad podría ser limitada ante las necesidades de atención de la población local.

El médico señaló que algunos especialistas que debían ocupar plazas en diferentes regiones del país no habrían llegado a ejercer en esos destinos. También sostuvo que varios cirujanos con experiencia dejaron los hospitales públicos.

Según su valoración, la experiencia hospitalaria resulta relevante para identificar síntomas y cuadros que pueden evolucionar con rapidez. El profesional planteó que los médicos recién graduados pueden enfrentar mayores dificultades en determinadas urgencias clínicas.

El especialista también mencionó que los trabajadores de salud afrontan presiones laborales y emocionales. A su juicio, esas circunstancias pueden afectar la capacidad de respuesta del sistema ante situaciones que requieren atención especializada.

El Hospital Regional Ernesto Sequeira Blanco dispone de un solo cirujano pediatra para atender a la población pública de la zona. (EFE/Carlos Herrera)

La atención inicial del niño también fue cuestionada

El médico consultado por Diario La Prensa afirmó que Elian habría sido llevado al hospital en varias oportunidades antes de que su estado se complicara. Según su versión, durante esas consultas no recibió una valoración de un cirujano pediatra.

El profesional sostuvo que la atención especializada se produjo cuando la apendicitis ya estaba perforada. No obstante, señaló que una eventual revisión no debería concentrarse solo en el médico que intervino en la etapa final.

Para el especialista, también sería necesario analizar las responsabilidades de las autoridades encargadas de organizar los servicios sanitarios y garantizar la presencia de personal capacitado en los hospitales regionales.

El médico consideró que la infraestructura y los equipos no aseguran, por sí solos, una atención suficiente. Según explicó, la disponibilidad de profesionales especializados resulta un elemento central para responder a emergencias médicas.

También indicó que algunas familias tienen recursos para trasladar a sus hijos a Managua por avión o ambulancia ante un cuadro grave. Otras, agregó, no cuentan con esas posibilidades y dependen de la atención disponible en Bluefields.

José Antonio Delgado pidió analizar el expediente clínico

El médico nicaragüense José Antonio Delgado, exiliado en Europa, se refirió al caso y lo vinculó con dificultades que, según su valoración, existen en el sistema público de salud.

Delgado cuestionó la preparación del personal que habría valorado inicialmente al niño. Señaló que una apendicitis aguda requiere una revisión clínica cuidadosa, en particular cuando se presentan síntomas que pueden indicar un empeoramiento.

Denuncian falta de médicos especialistas en hospitales públicos. (Foto: El 19 Digital)

El médico mencionó la fiebre y una coloración azulada en el abdomen como señales que, a su criterio, debían ser consideradas durante la valoración del paciente. No presentó documentación clínica específica sobre esas observaciones.

Delgado afirmó que Nicaragua cuenta con nueve médicos y 17 enfermeras por cada 10,000 habitantes. A su juicio, esa relación refleja limitaciones en la disponibilidad de recursos humanos para atender a la población.

El profesional sostuvo que las condiciones físicas de un hospital y sus equipos son relevantes, aunque consideró que la atención depende en gran medida de la cantidad, formación y experiencia del personal sanitario.

No se informaron resultados de una investigación oficial

Delgado pidió a los familiares de pacientes que denuncien situaciones en las que consideren que pudo existir una atención inadecuada. También planteó que las revisiones deben contemplar las actuaciones de los médicos y de las autoridades responsables de los servicios.

El médico consideró necesario examinar el expediente clínico de Elian. Según explicó, ese análisis permitiría establecer quiénes lo atendieron, qué diagnósticos se hicieron, qué exámenes se solicitaron y cuáles fueron las decisiones adoptadas.

Delgado recordó que anteriormente se realizaban auditorías y comités para evaluar si los procedimientos médicos se ajustaban a los protocolos. Propuso que una revisión de ese tipo aporte elementos para esclarecer el caso.

El profesional también convocó a los trabajadores sanitarios a comunicar las deficiencias que observen. Añadió que las denuncias pueden acompañarse con la documentación médica disponible y los datos de quienes participaron en la atención.

El material revisado no incluye declaraciones del Ministerio de Salud, del Hospital Regional Ernesto Sequeira Blanco ni del doctor Roberto Sujo Brown sobre los cuestionamientos. Tampoco contiene informes clínicos, una investigación oficial o un dictamen que establezca responsabilidades por la muerte del niño.