
Las terminales de La Habana, Varadero, Cienfuegos, Santa Clara, Camagüey, Cayo Coco, Holguín, Santiago de Cuba, Manzanillo y Cayo Largo seguirán sin disponibilidad de combustible Jet A-1 hasta las 04:00 UTC del 1 de noviembre de 2026. La restricción abarca diez aeropuertos y afecta específicamente el repostaje de aeronaves en esas instalaciones.
La Empresa Cubana de Navegación Aérea tiene vigentes los avisos aeronáuticos que establecen esa limitación, según CiberCuba. La medida se mantiene ocho meses después de los primeros comunicados emitidos en febrero, aunque no ordena el cierre de las terminales ni supone la cancelación automática de todos los vuelos.
Los avisos A3459 a A3468/26 comenzaron a regir el 30 de septiembre, entre las 00:31 y las 00:34 UTC. Esa serie reemplazó a los documentos anteriores, que vencían el 1 de octubre, y prolongó durante todo octubre la falta de combustible para la aviación comercial.
La fecha de expiración de los avisos no asegura que el abastecimiento se restablezca al finalizar ese plazo. Las autoridades pueden sustituir, modificar o cancelar las disposiciones de acuerdo con la evolución operacional y con la situación de cada aeropuerto.
Los documentos actualmente vigentes no identifican vuelos concretos cancelados ni establecen una fecha definitiva para normalizar el suministro. La falta de Jet A-1 en tierra tampoco impide por sí sola que una aeronave aterrice o despegue desde Cuba.
Las aerolíneas deben evaluar si pueden operar sin repostar en la isla. Para ello, pueden cargar combustible adicional en el aeropuerto de origen o incorporar una escala técnica en un tercer país, según las condiciones de cada ruta.

La falta de combustible comenzó con nueve aeropuertos en febrero
La indisponibilidad de Jet A-1 comenzó a quedar registrada a principios de febrero, cuando las autoridades aeronáuticas declararon la falta de ese combustible en nueve aeropuertos internacionales. El aviso A0356/26 correspondió al aeropuerto José Martí de La Habana.
La primera restricción contemplaba un mes sin repostaje, desde las 05:00 UTC del 10 de febrero hasta la misma hora del 11 de marzo. Antes de que concluyera ese período, las autoridades renovaron los avisos hasta el 10 de abril.
Las prórrogas continuaron durante los meses posteriores. En septiembre, Cayo Largo se incorporó a la lista de instalaciones afectadas, con lo que el número de aeropuertos alcanzados por la medida pasó de nueve a diez.
La serie previa a la última renovación tenía como fecha límite el 1 de octubre. Los comunicados publicados a fines de septiembre trasladaron el vencimiento al inicio de noviembre, sin precisar si habrá una nueva modificación al concluir el período actual.
CiberCuba informó que las condiciones posteriores dependerán de futuros avisos aeronáuticos y de la información operacional que emitan las autoridades aeroportuarias y las compañías aéreas.

Las rutas cortas y los vuelos de larga distancia requieren soluciones distintas
Algunas empresas pueden cargar en el aeropuerto de salida el combustible necesario para completar el trayecto de ida y también el regreso. Esa alternativa permite sostener determinadas operaciones sin utilizar los servicios de repostaje de las terminales cubanas.
La opción puede resultar viable en conexiones cortas, entre ellas algunas rutas desde Florida, México o países del Caribe. La posibilidad depende del tipo de aeronave, la distancia, la carga transportada y los márgenes de combustible exigidos para garantizar una operación segura.
Los vuelos de larga distancia pueden requerir una escala técnica fuera de Cuba antes de continuar su recorrido. Esas paradas permiten abastecer las aeronaves, pero aumentan los costos operativos y extienden el tiempo total del viaje.
Los cambios también pueden modificar los horarios y afectar las conexiones de los pasajeros. Cada compañía debe ajustar su programación según las características del avión, la duración del vuelo y las condiciones disponibles para cargar combustible.
Air Europa estableció escalas de abastecimiento en Santo Domingo para determinados vuelos entre La Habana y Madrid. La modificación permitió mantener esos servicios, aunque con itinerarios más extensos.

Air Canada, Iberia y otras compañías modificaron sus servicios
El 9 de febrero, Air Canada suspendió sus vuelos a Cuba por la escasez de combustible. La aerolínea organizó operaciones especiales para trasladar a Canadá a unos 3,000 pasajeros que permanecían en la isla.
En abril, el portal especializado Reportur contabilizó 11 aerolíneas que habían suspendido sus servicios hacia Cuba durante 2026. El recuento, difundido por CiberCuba, incluyó a Air Canada, WestJet, Air Transat, Air France, Turkish Airlines, Rossiya y Nordwind.
La situación también afectó a las conexiones entre España y Cuba. Iberia suspendió su ruta directa entre Madrid y La Habana el 1 de junio, después de reducir progresivamente sus frecuencias y operar durante meses con escalas técnicas fuera de la isla.
En agosto, la compañía amplió la suspensión hasta el 30 de junio de 2027. Iberia consideró que las condiciones afectaban la demanda y la viabilidad de esa operación.
La reorganización y la pérdida de conexiones internacionales añaden dificultades al turismo, una de las principales fuentes de divisas de Cuba. Los avisos aeronáuticos vigentes no precisan cuándo volverá a estar disponible el suministro de Jet A-1.
