
La muerte de Jorge Locomotora Castro generó un impacto en el deporte argentino. El mítico boxeador se descompensó durante la madrugada de este miércoles y falleció a los 59 años. La conmoción abrazó a todos aquellos que lo quisieron y también a sus fanáticos que vibraron al verlo arriba del ring. Su última pareja, Noe Vigliarolo, escribió una emotiva despedida en redes sociales.
“¡Ay, mi amor! No me alcanzan tantas cosas que vivimos en estos añitos juntos. Nosotros dos sabemos lo mucho que nos amábamos y nos vamos a amar siempre. Te voy a extrañar tanto, amor de mi vida. La casa va a estar vacía sin vos. Nosotros dos, siempre compañeros, con nuestras diferencias, pero nunca nos soltamos la mano. Gracias por hacerme conocer lo que es amar, y de la manera que lo vivimos. Nosotros viajamos, convivimos, compartimos. Este finde, por el Día de la Madre, nos íbamos a comprometer viajando a la costa”, escribió en su perfil de Instagram
“Gracias por cuidarme tanto. Nunca me voy a olvidar de tus palabras y de decirme cuánto me amabas. No sé cómo voy a hacer para seguir sin vos. Mi amor, se me fue la vida. Te voy a amar siempre, toda la vida, mi Roñis. Hasta siempre, amor de mi vida. No sabés cuánto te vamos a necesitar”, completó en su mensaje.
Jorge y Noe se mostraban juntos en redes sociales desde mayo del año pasado. Entre los distintos posteos, se los vio compartir una postal yendo a ver la obra “Rocky” que protagonizó Nicolás Vázquez en el Teatro Lola Membrives. Incluso en junio de este año habían lanzado “El show de Roña y Noe”, que proponía un evento en vivo transmitido por streaming. A lo largo de los últimos meses compartieron distintas publicaciones de salidas y viajes, uno de ellos en Uruguay.

Castro murió a los 59 años luego de descompensarse en el Bingo de Morón, donde sufrió un fuerte dolor de pecho cerca de la medianoche. El ex campeón mundial de peso mediano padecía diabetes y una baja de insulina formó parte de su cuadro, según constató el informe policial. Los primeros auxilios no lograron revertir la situación y el ex boxeador falleció en el lugar. Jonathan Di Primio, su compañero de streaming, informó a Infobae que Castro se encontraba en el bingo cuando comenzó a sentirse mal.
Nacido el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, Santa Cruz, construyó una carrera profesional de 144 combates: obtuvo 130 victorias, 90 de ellas por nocaut, sufrió 11 derrotas y registró tres empates. Su trayectoria incluyó un título mundial de la Asociación Mundial de Boxeo y peleas ante figuras como Roy Jones Jr., Terry Norris y Roberto Durán.
Castro conquistó el cinturón mundial vacante de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo el 12 de agosto de 1994, cuando venció a Reggie Johnson en Buenos Aires. Cuatro meses después protagonizó la pelea que consolidó su reconocimiento internacional. El 10 de diciembre de 1994, en Monterrey, México, defendió la corona ante el estadounidense John David Jackson. El argentino recibió un castigo sostenido, terminó con ambos ojos inflamados y estuvo cerca de perder antes del límite.
En el noveno asalto lanzó una izquierda al mentón de Jackson que derribó a su rival. Luego de otras dos caídas, el combate terminó por nocaut y Castro bautizó aquel golpe como “La mano de Dios”, en referencia a la jugada de Diego Maradona en el Mundial de México 1986. Ring Magazine distinguió aquella pelea como la Pelea del Año y eligió el noveno capítulo como el Asalto del Año. Esa definición quedó entre las actuaciones más recordadas del boxeo argentino.

El apodo “Roña” había surgido durante su adolescencia, cuando comenzó a boxear en su provincia natal después de participar en peleas callejeras. Un accidente en bicicleta amenazó con alejarlo del deporte, pero debutó como profesional el 14 de febrero de 1987 con un nocaut sobre el chileno Patricio Caracci.
El púgil permaneció invicto en sus primeros 37 combates. En diciembre de 1989 encabezó la velada con la que el estadio Luna Park volvió a recibir boxeo después de dos años de inactividad, al imponerse sobre Miguel Arroyo.
Aquella presentación impulsó sus primeros compromisos fuera del país, con peleas en Estados Unidos y Europa. En 1991 desafió al campeón superwelter Terry Norris y, un año más tarde, enfrentó a Roy Jones Jr. en Pensilvania, donde se convirtió en el primer rival que llevó al estadounidense a una definición por tarjetas. Castro defendió el campeonato mediano frente a Alex Ramos y venció nuevamente a Reggie Johnson en una revancha. Perdió el cinturón el 19 de diciembre de 1995, cuando el japonés Shinji Takehara se impuso por decisión unánime en Tokio.
Después pasó a la división supermediano. En 1997 disputó dos peleas a 10 asaltos con el panameño Roberto Durán, cuatro veces campeón mundial: ganó en Mar del Plata y cayó en Panamá. En 1998 volvió a superar a John David Jackson por puntos y obtuvo el cinturón Fedelatin de la Asociación Mundial de Boxeo. A comienzos del siglo XXI intentó consagrarse en la categoría crucero, aunque perdió ante el cubano Juan Carlos Gómez en 2000 y frente al kazajo Vassiliy Jirov en 2002.
En junio de 2005 sobrevivió a un accidente automovilístico grave en Buenos Aires, que le provocó un colapso pulmonar y múltiples fracturas en las costillas. Pese a ese diagnóstico, regresó al ring al año siguiente.
Su última pelea profesional fue el 27 de enero de 2007, cuando derrotó por nocaut técnico en el segundo asalto al paraguayo José Luis Herrera, después de una caída previa ante el mismo rival. En sus últimos años se instaló en Morón, donde trabajaba en la apertura de un centro comunitario. Desde la pandemia sostenía comedores y merenderos en Lomas de Zamora, además de aportar mercadería a otros espacios barriales.
