Mónica Guido, una de las figuras más populares de la televisión argentina durante los años 80 y 90, se encuentra internada desde hace tres semanas en el Hospital Fernández de la Ciudad de Buenos Aires, con un cuadro de salud delicado. La exvedette, de 64 años, permanece sedada en el tercer piso del establecimiento, mientras atraviesa complicaciones derivadas de enfermedades crónicas que padece desde hace más de 15 años.
La situación se conoció después de que el entorno de la actriz se comunicara con Ángel de Brito para pedir ayuda y visibilizar el momento que atraviesa. A partir de ese contacto, el ciclo LAM (América TV) difundió los detalles del cuadro clínico que enfrenta Guido, quien pasó por distintos centros de salud antes de permanecer internada en el Fernández.

Según se detalló al aire del programa, la exactriz padece una enfermedad mixta del tejido conectivo, acompañada por un severo síndrome de Raynaud y fibromialgia. Debido a los intensos dolores que le provocan estas afecciones, el equipo médico debió administrarle morfina para controlarlos, además de antibióticos por vía intravenosa para tratar infecciones asociadas a su cuadro de base.
A este panorama se suma un problema óseo en la rodilla izquierda, que le genera serias dificultades para caminar. Esa complicación motriz ya la había obligado, previo a la internación actual, a desplazarse en silla de ruedas de manera habitual. Según se informó, Guido había recibido atención médica en distintas oportunidades en los últimos meses, con pasos previos por los hospitales Fernández y Rivadavia, antes de regresar al primero de ellos, donde permanece actualmente.

Mónica Guido construyó una extensa trayectoria en el espectáculo argentino, con una etapa de gran popularidad durante los años 90. Trabajó junto a referentes de la comedia como Jorge Porcel, Guillermo Francella, Emilio Disi y Berugo Carámbula, y formó parte de ciclos recordados como Las gatitas y ratones de Porcel y Brigada Cola. También integró el elenco de ficciones como 22, el loco y Buenos vecinos.
Una de sus últimas apariciones en la televisión se produjo en 2005, cuando participó de Casados con hijos, donde interpretó a un viejo amor de Pepe Argento, el personaje encarnado por Francella. Además de su trabajo actoral, Guido fue tapa de la revista Playboy, lo que la consolidó como uno de los rostros más reconocidos de la televisión de aquellos años.

Con el correr del tiempo, la exvedette se alejó progresivamente de la exposición pública. En 2014 había vuelto a hablar de sus problemas de salud, luego de sufrir un desgarro en un hombro que derivó en una grave tendinitis. En aquella oportunidad, relató que las dolencias le impedían realizar tareas cotidianas, como hacer la cama o limpiar su casa, y que había debido rechazar una propuesta laboral a raíz de esas limitaciones físicas.
En ese mismo período, Guido había revelado que atravesaba serias dificultades económicas y que se ganaba la vida vendiendo ropa, lejos de la exposición mediática que la había caracterizado durante su etapa de mayor popularidad en la pantalla chica. Desde entonces, mantuvo un perfil bajo y un marcado alejamiento del ambiente artístico, mientras continuaba enfrentando los efectos de sus enfermedades crónicas.
La actual internación en el Hospital Fernández representa un nuevo capítulo dentro de ese proceso de deterioro físico que la exvedette viene atravesando desde hace más de una década y media. Según trascendió, su entorno más cercano sigue de cerca la evolución de su cuadro clínico, mientras el equipo médico del hospital porteño continúa con el tratamiento destinado a estabilizar su estado de salud. Por el momento, no se brindaron precisiones sobre los tiempos estimados de recuperación ni sobre una eventual fecha de alta.
