El estigma y las dificultades de acceso limitan los diagnósticos de salud mental en El Salvador

El PNUD atribuyó la falta de diagnósticos al desconocimiento de los síntomas, el estigma y los obstáculos de acceso a una cita con profesionales de la psicología. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La primera Encuesta Nacional de Salud Mental de 2022 identificó que el 30.8% de la población adulta en El Salvador padecía al menos un problema de salud mental, mientras que solo el 3.9% afirmó haber sido diagnosticado por un médico o un psicólogo.

La investigación tuvo representatividad nacional y examinó, entre otros aspectos, depresión, ansiedad generalizada, estrés postraumático y riesgo suicida en la población adulta.

La diferencia expone una brecha entre la presencia de síntomas y el acceso efectivo a una evaluación profesional. El estudio “La salud mental en la población adulta salvadoreña”, publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), retoma esos datos y señala como posibles causas el desconocimiento de los síntomas, el estigma y las dificultades de acceso a los servicios de salud.

La Encuesta Nacional de Salud Mental reveló que el 30.8% de la población adulta en El Salvador padece algún problema de salud mental. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según la encuesta, citada por el PNUD, la depresión y la ansiedad fueron las afecciones más frecuentes entre las personas mayores de 18 años. La encuesta registró síntomas de depresión en el 22.4% de la población de entre 18 y 59 años y en el 25.7% de las personas de 60 años o más. La ansiedad afectó al 19.5% de los adultos en conjunto y al 17.7% de la población adulta mayor.

La distancia entre las afecciones estimadas y los diagnósticos también aparece entre las personas mayores. El 3.3% de la población de 60 años o más señaló que un médico o psicólogo le había diagnosticado algún problema de salud mental, frente al 4.1% entre quienes tenían de 18 a 59 años.

El reporte del PNUD sitúa estos datos en un escenario de envejecimiento poblacional y de limitaciones en la protección social. Para la agencia, la población salvadoreña mayor de 60 años crecerá hasta superar a los menores de 15 en 2045. Por ende, elevará la demanda de cuidados, que recaen sobre todo en hogares, mujeres y niñas, con efectos emocionales para cuidadores y personas atendidas.

La atención temprana en salud mental puede prevenir estos problemas y evitar limitaciones en el desarrollo personal.

“El país debe atender los desafíos de trascender hacia una sociedad con una estructura demográfica más longeva y envejecida, especialmente en materia de protección social y acceso a servicios de salud y cuidados”, destacó el PNUD en su informe.

La cantidad de personas mayores de 60 años superará a los menores de 15 años en El Salvador para el año 2045. (FOTO: Metropolitano)

El estigma y las barreras de acceso agrandan el subregistro

El documento identifica un posible subregistro entre los hombres. De acuerdo con el análisis del PNUD, normas sociales vinculadas con la masculinidad pueden llevar a ocultar o minimizar el sufrimiento psicológico, dificultar la identificación de emociones y desalentar la búsqueda de ayuda profesional.

A la vez, la prevalencia de problemas de salud mental fue mayor entre las mujeres. El 35% registró al menos una afección, una diferencia de 14.2 puntos porcentuales respecto de los hombres.

El PNUD plantea que la atención temprana puede evitar que los problemas se agraven y recomienda reforzar los servicios de salud mental en la atención primaria, con énfasis en zonas rurales.

También propone soluciones digitales que faciliten el acceso de personas con discapacidad, habitantes de lugares alejados de los centros sanitarios y quienes enfrentan barreras sociales asociadas al estigma.