
A pocos meses de que inicien las audiencias orales ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para dirimir el histórico diferendo territorial entre Guatemala y Belice, las relaciones entre ambos países centroamericanos enfrentan momentos de tensión.
Todo inició luego de una acusación de Belice sobre una supuesta violación de su espacio aéreo por parte de un avión militar guatemalteco, señalamiento que la administración del presidente Bernardo Arévalo de León rechazó de manera categórica.
El incidente cobró notoriedad pública durante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, cuando el primer ministro beliceño, John Briceño, afirmó que una aeronave de la Fuerza Aérea Guatemalteca sobrevoló aguas cercanas a los atolones de Lighthouse Reef y Caye Caulker tras apagar su transpondedor.Ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Ana Gabriela Barrera Molina, Primera Secretaria y quien integró la delegación guatemalteca ejerció su derecho de respuesta para negar en forma rotunda el incidente y asegurar que el supuesto sobrevuelo nunca ocurrió. El representante guatemalteca lamentó que la administración vecina recurra a foros internacionales con el fin de difundir desinformación utilizando el diferendo territorial como instrumento de política interna. En declaraciones a la emisora Radio Amor, la autoridad beliceña descartó cualquier intento de justificación de la contraparte y sostuvo que la maniobra vulneró convenios de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). “Hay muchas personas aficionadas que siguen vuelos con su propia aplicación; tenemos la evidencia aquí, así que no hay nada que disputar: ocurrió”, manifestó el mandatario, quien además sostuvo que las autoridades vecinas intentan salir del paso con un farol para salvar las apariencias. Guatemala niega los hechos y solicita una investigación formal Asimismo, el Ministerio de la Defensa Nacional indicó que sus fuerzas se apegan al marco legal y que no existe registro oficial de que la aeronave tipo Pilatus PC-12 haya ingresado a territorio beliceño. Como medida para transparentar la situación, la representación diplomática solicitó a la oficina de la OEA en la zona de adyacencia una investigación formal, para lo cual puso a disposición de las autoridades multilaterales las bitácoras de vuelo e inclusive el avión involucrado. La Corte Internacional de Justicia celebrará audiencias en 2027 Esta controversia diplomática surge en la antesala de una fase decisiva en el tribunal con sede en La Haya. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala confirmó que las audiencias orales del caso se desarrollarán del 22 al 26 de febrero de 2027.
Durante este período la corte escuchará los argumentos jurídicos sobre el reclamo de aproximadamente 11.000 kilómetros cuadrados de territorio, extensión que representa casi la mitad del país vecino.

En forma paralela, el alto tribunal fijó entre el 1 y el 5 de marzo de 2027 las sesiones correspondientes al litigio por la soberanía de los cayos Zapotillos.
Este proceso fue promovido contra Honduras en el que la diplomacia guatemalteca participa como tercero interesado.
Tras la culminación de estas instancias orales, la Corte Internacional de Justicia deliberará para dictar un fallo definitivo e inapelable que pondrá fin a la disputa fronteriza.
