
El Instituto Nacional de Bosques (INAB) presentó ante el Congreso de la República su solicitud presupuestaria para 2027, con el objetivo de sostener los compromisos estatales con las familias vinculadas al manejo forestal y ampliar la cobertura de los programas de incentivos en Guatemala. La institución planteó recursos para atender la conservación, la recuperación de áreas boscosas, la prevención de incendios y plagas, y los efectos del fenómeno de El Niño.
La propuesta fue expuesta durante las audiencias públicas de la Comisión de Finanzas Públicas y Moneda, en el marco del análisis del Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado para el próximo ejercicio fiscal. Del monto requerido, el 90% se destinaría de forma directa a usuarios y beneficiarios de los incentivos forestales.
El gerente del Instituto Nacional de Bosques, Bruno Enrique Arias, detalló ante los diputados los resultados del Programa de Incentivos Forestales para Poseedores de Pequeñas Extensiones de Tierra de Vocación Forestal o Agroforestal, conocido como PINPEP, y las necesidades institucionales para ampliar su alcance.
El programa respalda actualmente más de 45.000 proyectos forestales y alcanza a más de 50.000 familias y productores agrícolas. La demanda de estos incentivos, sin embargo, supera los recursos disponibles para financiar nuevas iniciativas.

Q 159 millones para ampliar la capacidad institucional
El INAB solicitó un refuerzo de Q 159 millones para mejorar su capacidad operativa y fortalecer la atención en el territorio nacional. La entidad cuenta con 37 oficinas regionales, una red que Arias consideró insuficiente frente al aumento de solicitudes y la extensión de las zonas forestales que deben ser atendidas.
El PINPEP tuvo una asignación de Q 491 millones en 2025. Según expuso el gerente, entre 2024 y 2026 el programa registró un incremento de Q 90 millones en su presupuesto y cobertura.
La ampliación solicitada busca reforzar tanto el PINPEP como el Programa de Incentivos para el Establecimiento, Recuperación, Restauración, Manejo, Producción y Protección de Bosques, identificado como PROBOSQUE. Ambos mecanismos entregan incentivos a quienes mantienen, restauran o desarrollan actividades forestales.
Las prioridades presupuestarias incluyen la ampliación de la cobertura de esos programas, acciones vinculadas con los impactos de El Niño y la protección forestal mediante brigadas equipadas para prevenir y controlar incendios y plagas. También se contempla la instalación de viveros forestales y la reproducción de módulos de educación forestal.
La solicitud incorpora recursos para la competitividad y la industria forestal, con inversiones previstas en innovación tecnológica, generación de valor agregado y acceso a mercados. El planteamiento también incluye equipamiento, operación y gestión de parques nacionales administrados por el INAB, entre ellos el Parque Nacional Laguna Lachuá y el Parque Nacional Laguna del Pino.

La recuperación de bosques frente a la deforestación anual
El INAB informó que recupera 32.000 hectáreas de bosque cada año, pero el país pierde alrededor de 13.000 hectáreas anuales debido a la deforestación. Esa diferencia mantiene la presión sobre las políticas de conservación y restauración de los ecosistemas forestales.
Arias señaló que el cambio climático y los efectos de El Niño dificultan los esfuerzos de protección. La institución prevé destinar parte de los recursos a intervenciones en ecosistemas estratégicos y a mecanismos de articulación y participación en materia de gobernanza forestal.
Durante la audiencia, el presidente de la Comisión de Finanzas Públicas y Moneda, Guillermo Ralda, consultó sobre el Fondo Verde y los bonos de carbono. El INAB respondió que administra ese programa de reducción de emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques.
La entidad recibió hasta ahora un único pago del Banco Mundial por Q 175 millones, correspondiente a la venta de bonos de carbono generados a partir de 1.015 proyectos. El instituto mantiene negociaciones con el organismo financiero internacional después de una reducción en la emisión de nuevos bonos.
El refuerzo presupuestario planteado busca ampliar la cobertura del PINPEP, robustecer las oficinas regionales y acelerar la recuperación de áreas boscosas. La institución también prevé que la inversión contribuya a la generación de empleo rural y a la protección de los recursos forestales del país.
