El perro de 15 años que dejó de caminar y volvió a correr con la ayuda del Pilates

Un golden retriever de 15 años llamado Weasel recuperó casi por completo su movilidad tras tres meses de sesiones diarias de Pilates en el estudio de su propia dueña. El video que documenta el proceso acumuló 1,8 millones de reproducciones en Instagram, donde el canino ya cuenta con una página dedicada bajo el usuario @paw.lates y el apodo de “the Pilates Dog”. La historia, recogida por el New York Post, detalla cómo Jillian Loustaunau, instructora certificada y propietaria del estudio Movmint Pilates en Kailua, Hawái, decidió aplicar su conocimiento profesional para rehabilitar a su mascota. El animal perdió la capacidad de desplazarse de manera abrupta hace algunos meses, y las opciones convencionales no ofrecían los avances que ella esperaba. La visita al veterinario le reveló una conexión con su propia disciplina El punto de partida fue una consulta con un veterinario especializado en acupuntura y terapia física. Durante la rehabilitación, Loustaunau notó que varios de los ejercicios indicados para el canino guardaban una estrecha similitud con los movimientos que ella enseña a diario en su estudio.Ese vínculo la llevó a un dato que reforzó su intuición: Joseph Pilates, creador de la disciplina, diseñó su método tras observar los patrones de movimiento de los gatos. La dueña de Weasel describió ese instante como “un momento de revelación” en una publicación de Instagram que acompañó con registros audiovisuales, según recogió el medio estadounidense. Con esa convicción, trasladó al animal a su estudio y armó un programa adaptado. El perro trabajó en el reformer, luego pasó al Cadillac, la silla, el CoreAlign y el ladder barrel, todos aparatos clásicos del método. En sus propias palabras, todavía le asombra “cuánto disfruta usar estas máquinas y cuánto lo están ayudando”.

La rehabilitación animal con métodos no convencionales crece a nivel global

La cuenta @paw.lates, dedicada al canino de Hawái e identificada como “the Pilates Dog”, difundió el proceso de ejercicios realizado durante noventa días (pata.lates)

La historia de Weasel se inscribe en una tendencia más amplia. El mercado global de servicios de rehabilitación veterinaria alcanzó un valor de USD 1.100 millones en 2025 y se proyecta que llegue a los USD 2.970 millones en 2034, con una tasa de crecimiento anual del 11,71%, según datos de la firma de investigación de mercados Straits Research. La fisioterapia representa el segmento dominante, con el 34,2% de los ingresos, seguida por la hidroterapia y la terapia láser.

El auge responde a varios factores: el aumento de la tenencia de mascotas, la mayor cobertura de seguros veterinarios y la creciente disposición de los dueños a invertir en tratamientos avanzados. Según el mismo informe, los propietarios con seguro para sus animales tienen 2,3 veces más probabilidades de acceder a procedimientos de rehabilitación que quienes carecen de cobertura.

Modalidades como la cinta subacuática, la acupuntura certificada y los ejercicios terapéuticos dejaron de ser opciones de nicho para convertirse en servicios disponibles en clínicas comunitarias.

En tres meses, el perro volvió a correr y nadar en las playas de Hawái

La dueña de Weasel abre inscripciones para una clase virtual dirigida a mascotas con dificultades similares (Captura de video)

Los resultados superaron cualquier previsión. La profesional comenzó las sesiones con el objetivo limitado de conservar la movilidad restante de su mascota, sin expectativas de una recuperación considerable. Sin embargo, al cabo de tres meses de práctica constante, Weasel recobró casi la totalidad de su capacidad motriz.

Según relató en su cuenta de la red social, inició la rutina de Pilates con él como un intento de preservar lo que quedaba de su desplazamiento, pero al poco tiempo el animal estaba “casi de vuelta al cien por ciento”. La mejoría fue tan notoria que decidió crear una clase virtual llamada “Pawlates 101”, orientada a guiar a otros dueños de mascotas con dificultades similares. El programa ya recibe inscripciones a través de las redes del estudio en Kailua.

La publicación desató una oleada de comentarios en la plataforma. “Un perro haciendo Pilates… ICÓNICO. El Pilates es para todos”, escribió un usuario. Otros destacaron el trato brindado al animal: “Así es como merecen ser tratados. Eres un ángel”, señaló un seguidor, mientras otra persona confesó estar “llorando” al identificarse como madre de un labrador mayor.

También aparecieron voces críticas. “El perro solo quiere estar en un campo olfateando y persiguiendo ardillas”, ironizó un comentarista. La respuesta de la dueña fue directa: “No tenemos ardillas en Hawái, pero hacemos esto para que pueda correr, buscar cosas y nadar en algunas de las mejores playas del mundo”.