El récord de 111 años que rompieron dos hermanos jugando para Italia

Pio y Sebastiano Espósito fueron titulares en la goleada de Italia ante Turquía por la Liga de Naciones (REUTERS/Murad Sezer)

Pio y Sebastiano Esposito hicieron historia al compartir la formación inicial de Italia en la victoria por 4-1 ante Turquía. El primero marcó un gol y dio una asistencia, mientras que su hermano debutó con la selección absoluta en una noche que dejó un registro poco frecuente para la Azzurra.

El partido de la Liga de Naciones se disputó el lunes en Bursa, tres días después de la derrota por 2-0 ante Bélgica en el debut. El resultado supuso la primera victoria en el torneo para los dirigidos por Roberto Mancini. Para los Esposito, fue la oportunidad de jugar juntos desde el inicio en un encuentro internacional.

Pio Esposito, de 21 años, acumulaba 10 apariciones y cinco goles con Italia antes del partido. Ante Turquía marcó y asistió en otro tanto, por lo que elevó a seis su cantidad de goles con la camiseta nacional. Sebastiano Esposito, de 24 años, tuvo su estreno y dispuso de varias ocasiones durante el encuentro.

La presencia de ambos en la alineación inicial concentró la atención sobre una familia que ya contaba con antecedentes en la selección. Salvatore Esposito, el mayor de los tres hermanos, había disputado un encuentro con Italia en 2022.

La convocatoria de Sebastiano completó así un registro inédito para la familia: los tres hermanos Esposito jugaron para la selección absoluta italiana.

Un récord que no se lograba desde 1915

La dimensión histórica de la dupla Esposito aparece al repasar los registros de la selección. Habían pasado 111 años desde la última vez que Italia presentó a dos hermanos como titulares en un mismo partido. El antecedente se remontaba a Aldo y Luigi Cevenini, quienes iniciaron el duelo ante Suiza en 1915.

Aquella tarde, los Cevenini marcaron los tres goles de una victoria italiana por 3-1. Desde entonces, otras parejas de hermanos habían compartido la camiseta nacional, pero ninguna había vuelto a aparecer en la formación inicial hasta el partido de Pio y Sebastiano contra Turquía.

La selección italiana no alineaba como titulares a dos hermanos desde Aldo y Luigi Cevenini, en 1915 (Composición fotográfica)

Pio participó en dos de los cuatro goles de Italia

El rendimiento de Pio confirmó su protagonismo en el equipo después de su temporada de irrupción en el Inter de Milán. El delantero tuvo una intervención directa en dos goles ante Turquía, en un partido que permitió a Italia recuperarse tras el tropiezo inicial en la Liga de Naciones.

Sebastiano afrontó su primera presentación internacional después de incorporarse al Sassuolo a préstamo desde el Cagliari durante el verano. Su debut llegó con su hermano menor a su lado y con ambos entre los titulares de un equipo que necesitaba una respuesta después de la caída ante Bélgica.

Después del encuentro, Pio recordó que su propio debut con la selección mayor había sido el año anterior. “Intenté no sumarle presión. Espero que lo haya disfrutado al máximo”, declaró sobre Sebastiano, según recogió AP.

El delantero también se refirió a la posibilidad de repetir la experiencia. “Fue realmente maravilloso compartir esto con él y espero hacerlo muchas más veces”, afirmó. El debut de Sebastiano coincidió así con un partido en el que Pio anotó, asistió y amplió su registro con Italia.

Salvatore completó la presencia de tres hermanos en la Azzurra

El antecedente de Salvatore permite dimensionar el estreno de Sebastiano. El mayor de los Esposito, de 25 años, había tenido una aparición con Italia cuatro años antes. Con la participación de los tres, los Esposito se convirtieron en los primeros tres hermanos que jugaron para la selección absoluta italiana.

La historia de hermanos en la Azzurra incluye otros casos. Filippo y Simone Inzaghi compartieron un partido con Italia en 2000, aunque no fueron titulares juntos. La coincidencia de Pio y Sebastiano tenía, por lo tanto, una particularidad que iba más allá de su presencia en el mismo encuentro.

Así, el 4-1 en Bursa devolvió eficacia ofensiva a Italia después de un estreno sin goles y dejó al equipo de Mancini con sus primeros tres puntos en la Liga de Naciones.