El Salvador redujo en 68% los embarazos en niñas y adolescentes en una década, pero el 30% de ellas quedó fuera del sistema escolar

El Salvador redujo en un 68.3% los embarazos en niñas y adolescentes entre 2015 y 2024 según el informe del UNFPA. EFE/ Aldair Mejía

En diez años, El Salvador redujo en 68.3% los embarazos en niñas y adolescentes de 10 a 19 años, según el Mapa de Embarazos en Niñas y Adolescentes. El Salvador 2025, elaborado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

La reducción muestra un cambio sostenido, aunque el país todavía enfrenta el desafío de evitar que miles de niñas y adolescentes atraviesen una maternidad temprana.

En 2024 se registraron 7,900 inscripciones prenatales en este grupo de edad, frente a las 24,944 contabilizadas en 2015. La cifra equivale a un promedio de 21.6 embarazos diarios entre niñas y adolescentes, un dato que mantiene vigente la necesidad de reforzar las acciones de prevención y protección.

La reducción fue mayor entre las niñas de 10 a 14 años, cuyos casos bajaron 74.9% durante la última década: pasaron de 1,437 a 361. Entre las adolescentes de 15 a 19 años, los registros descendieron de 23,507 a 7,539, una caída de 67.9%.

Las inscripciones prenatales en niñas y adolescentes pasaron de 24,944 en 2015 a 7,900 en 2024. (Plan Internacional)

La disminución no eliminó las brechas territoriales

El informe de UNFPA muestra que los embarazos adolescentes no se distribuyen de forma uniforme en el país. Ahuachapán presentó la mayor tasa de embarazo entre mujeres de 10 a 19 años, con 20 casos por cada mil adolescentes. Le siguieron Sonsonate, con 19.8, y La Paz, con 18.4.

San Salvador tuvo la tasa más baja, con 10.5 casos por cada mil adolescentes de 10 a 19 años. También registraron niveles inferiores al promedio nacional Cabañas, Chalatenango, Cuscatlán y La Libertad.

La situación cambia al observar los embarazos en niñas de 10 a 14 años. La Unión tuvo la tasa más alta, con 2.1 casos por cada mil niñas, seguida por Sonsonate, con 1.9. La Libertad también apareció entre los departamentos con mayores registros en este grupo etario, pese a que no figura entre los de mayor tasa para el conjunto de 10 a 19 años.

Los casos de embarazo en el grupo de 10 a 14 años bajaron un 74.9% durante la última década. (Foto: Andina)

La maternidad temprana persiste con mayor fuerza fuera de las ciudades

El Censo de Población y Vivienda de 2024 contabilizó 16,071 niñas y adolescentes de 10 a 19 años que ya eran madres. Representaban el 3.5% de las adolescentes de esa edad, es decir, cerca de una de cada 25.

Entre las adolescentes de 15 a 19 años, 15,918 ya tenían al menos un hijo nacido vivo. La proporción alcanzó el 7.1%, equivalente a aproximadamente una de cada 14.

La maternidad adolescente tuvo una presencia mayor en zonas rurales y dispersas. Mientras el 10.3% de las adolescentes de 15 a 19 años que vivían en áreas mayoritariamente deshabitadas ya eran madres, el porcentaje descendía a 4.2% en las ciudades. Usulután Oeste, La Libertad Costa y Ahuachapán Sur estuvieron entre los municipios con mayor prevalencia.

El 72.1% de las madres de 15 a 19 años había estado casada o acompañada antes o durante la maternidad. EFE/Aldair Mejía

Uniones tempranas, violencia y exclusión escolar

El documento identifica a las uniones tempranas como uno de los factores asociados a la maternidad adolescente. En 2024, el 10.3% de las adolescentes de 15 a 19 años había tenido una experiencia de unión conyugal. Entre las madres adolescentes de ese grupo, el 72.1% había estado casada o acompañada.

El informe también vincula los embarazos tempranos con violencia sexual, pobreza, falta de información, barreras para acceder a anticonceptivos, abandono escolar y ausencia de oportunidades. El 17% de las adolescentes de 10 a 19 años estaba fuera del sistema educativo; entre quienes tenían de 15 a 19 años, la proporción subía a 29.8%.

Las adolescentes constituyen además el grupo con mayor necesidad insatisfecha de planificación familiar. Entre las mujeres unidas de 15 a 19 años, el 27.3% no contaba con cobertura suficiente para evitar o postergar un embarazo.

El avance de la última década coloca a El Salvador más cerca de la meta de cero embarazos en niñas y adolescentes. Para llegar a ese punto, el informe plantea intervenciones sostenidas en educación sexual, acceso confidencial y gratuito a anticonceptivos, prevención de la violencia, continuidad educativa y apoyo a las adolescentes que ya son madres.