El Tribunal Electoral de Brasil advirtió que actuará contra cualquier intento de amenaza, acoso o interferencia en las elecciones

El presidente del Tribunal Superior Electoral de Brasil, Kassio Nunes Marques, habla durante su posesión este 12 de mayo de 2026, en Brasilia (Brasil) (EFE/Andre Borges)

El presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil, Kassio Nunes Marques, afirmó que la Justicia electoral responderá de forma inmediata ante cualquier amenaza, hostigamiento o maniobra que busque alterar la voluntad de los votantes durante la primera vuelta de las elecciones generales de este domingo. El magistrado difundió el mensaje por radio y televisión, a pocas horas de la apertura de los centros de votación.

Durante su discurso, solicitó a candidatos, militantes y electores que respeten el resultado de las urnas y sostuvo que la elección corresponde únicamente a cada ciudadano. “Las amenazas, el acoso o los intentos de interferir con la voluntad del votante, en cualquiera de sus formas, serán reprimidos de inmediato”, señaló Nunes Marques.

El titular del TSE calificó la jornada como “el día de la libertad de voto”. Sus palabras remitieron a los ataques del 8 de enero de 2023, cuando seguidores del entonces ex presidente Jair Bolsonaro irrumpieron en las sedes de los tres poderes en Brasilia, en un intento que el Tribunal Supremo de Justicia brasileño calificó como golpe de Estado, por el cual fue condenado el ex mandatario.

Nunes Marques defendió además la fiabilidad de la urna electrónica, que se utiliza en Brasil desde hace tres décadas. El sistema recibió cuestionamientos recientes del candidato ultraderechista Flávio Bolsonaro. El tribunal adoptará medidas adicionales para el control del escrutinio. Los últimos electores de cada mesa podrán asistir al cierre de la votación y recibirán un acta con un código QR para consultar los resultados.

La autoridad electoral también reiteró que estará prohibido el ingreso de teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos a las cabinas de votación. Aconsejó, a la vez, que los ciudadanos lleven en un papel los números de sus candidatos para acelerar el procedimiento.

Un técnico pulsa el botón de

Brasil elegirá este domingo presidente, legisladores y autoridades regionales. La carrera hacia el Palacio de Planalto enfrenta al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva con Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente, quien cumple arresto domiciliario, entre otros candidatos. La elección también definirá si el país acompaña el avance regional de la derecha que impulsa el mandatario estadounidense Donald Trump.

Las encuestas no prevén que uno de los dos candidatos alcance el 50% de los votos necesarios para ganar en primera vuelta. Los sondeos los ubican cerca de un empate de cara a una eventual segunda vuelta, programada para el 25 de octubre.

Lula da Silva, de 80 años, busca un cuarto y último mandato. El dirigente de izquierda alertó durante la campaña que la soberanía de Brasil está en riesgo por la presión de Trump.

Su rival, Flávio Bolsonaro, de 45 años, es senador y representa a la derecha. Es hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intentar un golpe de Estado después de su derrota en las elecciones de 2022.

La votación abarcará desde comunidades de la selva amazónica hasta zonas rurales del sur y favelas de los grandes centros urbanos. Muchos electores deberán escoger entre dos dirigentes conocidos que concentran elevados niveles de rechazo.

Lula da Silva, de 80 años, busca un cuarto y último mandato. Flávio Bolsonaro intenta tomar el poder del Ejecutivo este domingo (Composición gráfica)

Lula conserva ventaja en el nordeste, entre los votantes de menores ingresos, los católicos y las mujeres. Bolsonaro lidera en el sur, entre los sectores de mayor poder adquisitivo y los evangélicos.

La campaña incluyó acusaciones cruzadas entre los candidatos. Lula calificó a Bolsonaro de “don nadie” y sostuvo que “ni siquiera está capacitado para ser administrador de un edificio”.

Bolsonaro, que buscó mostrarse como una figura más “moderada” que su padre, definió a Lula como “incompetente” y declaró: “Brasil ya no te soporta”.

La participación y las decisiones de último momento aparecen como factores centrales para el resultado. Joelio Camargo, mensajero en motocicleta de 52 años, relató en Brasilia sus dudas antes de acudir a las urnas: “Ya voté por Lula antes, pero se está haciendo viejo y esta vez quería algo diferente. Pero no voy a votar por un Bolsonaro… así que estoy un poco perdido”.

(Con información de EFE y AFP)