
Las mamás de dos adolescentes en conflicto con la ley, fueron capturadas en Guatemala cuando intentaron ingresar marihuana oculta en accesorios personales al Centro Especializado de Reinserción Juvenil Las Gaviotas. La Policía Nacional Civil (PNC) identificó a las detenidas como Zulmy Judith Méndez Díaz, de 32 años, y Sandra Patricia Barillas del Cid, de 31 años, quienes pretendían entregar la sustancia a sus hijos privados de libertad. Al ser interrogadas por los agentes, las madres argumentaron que la droga ayudaría a sus hijos a sobrellevar el encierro. El hallazgo de la sustancia ilícita estuvo a cargo del personal de la Secretaría de Bienestar Social (SBS), que realizaba las revisiones de rutina en el área de acceso para las visitas del centro ubicado en la zona 13 de la Ciudad de Guatemala. Las monitoras detectaron 12 envoltorios de marihuana ocultos en una almohada para el cuello y otros tres paquetes escondidos en una cola para sujetar el cabello.Ante la irregularidad, las autoridades del recinto coordinaron con efectivos de la comisaría 13 de la PNC para proceder con la consignación de ambas mujeres ante los tribunales correspondientes. Los adolescentes a quienes iba dirigida la sustancia tienen 13 y 16 años y cumplen una pena de cuatro años de prisión por el delito de asesinato. Según los informes oficiales de los cuerpos de seguridad, los dos menores pertenecen a la pandilla Mara Salvatrucha. Homicidio y extorsión concentran las causas de detención de adolescentes en Guatemala En Guatemala, la SBS administra seis centros de privación de libertad para menores de edad, entre los que figuran las instalaciones de Las Gaviotas y el Centro Especializado de Reinserción. Las estadísticas institucionales revelan que actualmente existen aproximadamente 474 jóvenes en conflicto con la ley penal bajo el resguardo del Estado. De ese total, 235 son menores de 18 años, mientras que 239 corresponden a jóvenes que alcanzaron la mayoría de edad mientras cumplían sus respectivas sanciones. Las investigaciones y registros policiales señalan que los principales delitos por los que son remitidos los adolescentes al sistema de justicia juvenil son homicidio, extorsión, robo agravado, violación y lesiones graves.

Frente a este escenario, las autoridades estatales implementan programas de capacitación técnica y nivelación académica dentro de los centros con el propósito de ofrecer herramientas de reinserción social a la población juvenil reclusa al término de sus condenas.
Teléfonos celulares, drogas y armas blancas destacan entre los objetos decomisados en requisas
El intento de ingreso de narcóticos a los centros correccionales ocurre en medio de un intensificado plan de seguridad en los recintos carcelarios del país.
Durante los operativos e inspecciones periódicas que ejecutan las fuerzas combinadas de la PNC y el Sistema Penitenciario, los agentes incautan con frecuencia diversos artículos prohibidos dentro de los módulos.
De acuerdo con los registros del Ministerio de Gobernación, los objetos más decomisados son teléfonos celulares, tarjetas SIM, cargadores y routers para señal de internet, herramientas utilizadas para coordinar extorsiones y otros crímenes desde el interior de los penales.

Asimismo, las inspecciones en los centros penitenciarios guatemaltecos permiten la incautación de armas blancas punzocortantes, envoltorios de cocaína, crack y marihuana, así como bebidas alcohólicas, electrodomésticos no autorizados y dinero en efectivo.
Las autoridades han incrementado la vigilancia en las entradas a las prisiones para evitar que familiares y visitantes introduzcan estos ilícitos durante las jornadas de visita.
