Guatemala conmemora los 82 años de la Revolución de 1944 este martes

Guatemala conmemora 82 años de la Revolución de 1944 con un asueto extendido para los trabajadores del Estado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Guatemala conmemora este martes 82 años de la Revolución de 1944, el movimiento cívico-militar que derrocó al presidente provisional Federico Ponce Vaides y abrió paso a la primera etapa democrática del siglo XX en el país.

La fecha recuerda el levantamiento que unió a campesinos, estudiantes, docentes, empresarios y militares contra un régimen que heredó las prácticas represivas de Jorge Ubico, quien había gobernado durante catorce años con mano dura y limitadas libertades civiles.

El hecho se considera uno de los puntos de inflexión más relevantes de la historia política y social guatemalteca del siglo pasado.

Más allá del asueto que marca en el calendario laboral, el 20 de octubre representa para buena parte de la sociedad guatemalteca el cierre de un ciclo de autoritarismo y el inicio de una serie de transformaciones legales e institucionales que cambiaron la relación entre el Estado y los trabajadores.

Una multitud marcha por una calle urbana con pancartas que exigen justicia en el contexto de las movilizaciones de la Revolución de Guatemala de 1944. (Diario de Centroamerica )

La renuncia de Ubico abrió una crisis política que derivó en el levantamiento

Ubico renunció el 1 de julio de 1944 tras más de una década en el poder, presionado por protestas estudiantiles y profesionales que exigían el fin de su gobierno.

El mando provisional recayó en Ponce Vaides, general de confianza del régimen saliente, quien prometió convocar a elecciones democráticas para calmar el descontento popular.

Sin embargo, entre julio y septiembre de ese año, Ponce Vaides dictó medidas coercitivas con el respaldo del Partido Liberal Progresista, la misma estructura política que había sostenido a Ubico, según un artículo del Congreso de la República que cita al escritor José Antonio Móbil.

Esas decisiones, lejos de abrir un proceso de apertura, reprodujeron el patrón autoritario anterior y generaron un descontento creciente entre distintos sectores de la población, desde estudiantes universitarios hasta militares de rango medio.

Organizaciones civiles y militares exigieron la renuncia de Ponce Vaides en las semanas siguientes. Ante la negativa del gobierno a ceder a esas demandas, estalló el movimiento cívico-militar del 20 de octubre de 1944, liderado por tres figuras que luego conformarían la Junta Revolucionaria Provisional: Francisco Javier Arana, Jorge Toriello y Jacobo Árbenz Guzmán, este último un joven oficial del Ejército que más tarde llegaría a la Presidencia del país.

Los enfrentamientos armados incluyeron el uso de armas de fuego y cañones, con ataques dirigidos contra los fuertes de Matamoros y San José Buenavista, de acuerdo con el registro histórico del Congreso.

La confrontación se extendió durante varias horas en la capital y dejó un número de víctimas que los registros de la época no documentaron con precisión. La presión militar y popular terminó por obligar a Ponce Vaides a renunciar y abandonar el país; Ubico, que permanecía en Guatemala desde su salida del poder, también se exilió en ese contexto.

La Junta Revolucionaria convocó una nueva Constitución y elecciones

Con la caída de Ponce Vaides, se integró la Junta Revolucionaria de Gobierno, conformada por Árbenz, Arana y Toriello, que asumió el control del Estado de forma colegiada.

Una de sus primeras decisiones fue derogar la Constitución de 1879, vigente desde el siglo anterior, y convocar a una Asamblea Nacional Constituyente que dio origen a una nueva Carta Magna, según datos hemerográficos de Prensa Libre.

La nueva Constitución, promulgada en marzo de 1945, incorporó garantías laborales, derechos civiles y mecanismos de participación política que no existían en el ordenamiento jurídico anterior. Entre el 17 y el 19 de diciembre de 1944 se celebraron elecciones generales, consideradas las primeras con participación amplia en la historia reciente del país hasta ese momento, en las que resultó electo Juan José Arévalo Bermejo, un pedagogo que había vivido en el exilio durante buena parte del régimen de Ubico.

Arévalo Bermejo, padre del actual presidente Bernardo Arévalo, asumió el cargo el 15 de marzo de 1945 como primer mandatario de la etapa conocida como la Primavera democrática, un período de diez años que se extendió hasta 1954 e incluyó también la presidencia de Jacobo Árbenz.

Durante esa década se promulgó el primer Código de Trabajo del país, que reguló por primera vez las jornadas laborales, los salarios mínimos y el derecho a la sindicalización.

Se creó además el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, se estableció el sufragio para las mujeres y para la población analfabeta, excluida hasta entonces del voto, y se impulsó la autonomía de la Universidad de San Carlos, que a partir de ese momento quedó facultada para elegir a sus propias autoridades sin injerencia del Ejecutivo.

El 20 de octubre es asueto nacional desde la Ley de Servicio Civil

El Decreto 1748 del Congreso de la República, la Ley de Servicio Civil, reconoce el 20 de octubre como asueto remunerado para los trabajadores estatales en memoria de la Revolución. La fecha se conmemora cada año con actividades culturales, actos oficiales y marchas en distintos puntos del país, especialmente en la capital, donde suelen replicarse los recorridos históricos de 1944.

Para este 2026, el Gobierno de Bernardo Arévalo había ampliado el descanso mediante el Acuerdo Gubernativo 167-2026, que otorgó permiso laboral con goce de salario para el lunes 19 de octubre a los servidores de las entidades centralizadas y descentralizadas del Estado. La medida, publicada días atrás en el Diario de Centro América, extendió a cuatro días consecutivos el descanso, desde el sábado 17 hasta el martes 20, y quedó exceptuada para el personal que presta servicios esenciales o cuyo pacto colectivo fija el asueto en otra fecha.

El calendario de asuetos de 2026 continúa en noviembre y diciembre

El Decreto 1441, Código de Trabajo, establece doce jornadas de asueto remunerado al año para los trabajadores guatemaltecos. Tras el feriado de la Revolución, el próximo descanso en el calendario será el Día de Todos los Santos, el 1 de noviembre, que en 2026 caerá domingo. Diciembre cerrará el año con medio día libre el 24, Navidad el 25 y medio día el 31, jornada que antecederá al primer fin de semana largo de 2027.