
Honduras levantó la emergencia sanitaria por influenza aviar declarada en junio pasado, luego de completar un proceso de vigilancia y control que incluyó el monitoreo de millones de aves y la inspección de cientos de granjas comerciales.
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), mediante el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa), informó que el país recuperó su condición de libre de influenza aviar tras atender los casos detectados en aves silvestres y en una explotación avícola comercial.
El cierre de la emergencia abre el camino para la recuperación de los mercados internacionales que habían restringido el ingreso de productos avícolas hondureños por la presencia de la enfermedad.
Entre los primeros resultados figura la reanudación de las exportaciones avícolas hacia El Salvador y Costa Rica, mientras las autoridades hondureñas trabajan en la reapertura de otros mercados.
El titular de la SAG, Moisés Abraham Molina, señaló que cerca del 100% de los mercados afectados ya se encuentra habilitado y que los destinos pendientes podrían reabrirse en los próximos días.
La recuperación de esos mercados representa un paso relevante para la actividad avícola, dado que las restricciones sanitarias impuestas ante la detección de influenza aviar afectan directamente el comercio de productos del sector.
Mercados abiertos
Durante los tres meses que duró el proceso sanitario, las autoridades reportaron la vigilancia de más de 19,4 millones de aves pertenecientes a granjas comerciales, además de la inspección de 263 explotaciones avícolas en diferentes zonas del territorio nacional.
El director general de Senasa, Rafael Rodríguez, explicó que las acciones se desarrollaron conforme a los protocolos establecidos para este tipo de eventos, con énfasis en la vigilancia epidemiológica y el monitoreo de las poblaciones de aves.
Rodríguez sostuvo que las autoridades consideran cerrados los casos registrados y que Honduras recuperó su condición sanitaria como país libre de influenza aviar.

La emergencia sanitaria fue declarada después de que se detectara la enfermedad en aves silvestres y, posteriormente, en una granja comercial ubicada en el departamento de Santa Bárbara.
Ante esos hallazgos, Senasa aplicó medidas de control para contener el riesgo de propagación dentro de las poblaciones de aves y las explotaciones comerciales.
Como parte de las acciones dirigidas a las aves silvestres, las autoridades reportaron el sacrificio de aproximadamente 790 zopilotes negros, una medida adoptada para reducir el riesgo de propagación de la enfermedad.
Protocolos sanitarios
En el caso de la explotación comercial afectada, se ejecutaron los protocolos sanitarios correspondientes después de confirmarse la presencia del virus, con el objetivo de contener el foco y evitar su extensión hacia otras granjas.
El proceso también involucró a representantes del sector privado. La Federación Nacional de Avicultores de Honduras (Fenavih) participó en las acciones de coordinación desarrolladas durante la emergencia.

Su presidente, Norman Fasquelle, destacó la recuperación del estatus sanitario y señaló que la reapertura de los mercados constituye una señal para los compradores internacionales sobre las condiciones sanitarias de los productos hondureños.
Sin embargo, la reapertura comercial está vinculada al cumplimiento de los requisitos sanitarios establecidos por cada mercado, por lo que las autoridades mantienen las labores de vigilancia aun después del cierre de la emergencia.
El levantamiento de la emergencia no implica el abandono de los controles sanitarios. Las autoridades de Senasa confirmaron que continuarán con el monitoreo de la influenza aviar en coordinación con los productores.
La vigilancia busca detectar de manera temprana cualquier nuevo caso y reducir el riesgo de que la enfermedad vuelva a afectar a las aves silvestres o a las explotaciones comerciales.
Para el sector avícola, mantener el estatus sanitario será determinante para conservar abiertos los mercados ya recuperados y avanzar en la normalización del comercio con los destinos que todavía mantienen restricciones.
