Honduras extiende subsidios de energía eléctrica hasta diciembre de 2026

El Gobierno extendió la vigencia de los mecanismos de subsidio eléctrico hasta el 31 de diciembre de 2026.

Los consumidores residenciales y los pequeños y medianos comercios incluidos en los programas gubernamentales podrán continuar recibiendo el beneficio durante el último trimestre de 2026, luego de que el Gobierno extendiera la vigencia de los mecanismos de subsidio eléctrico hasta el cierre del año.

Las disposiciones entraron en vigor el 1 de octubre y permanecerán vigentes hasta el 31 de diciembre. Con esta decisión, las autoridades buscan dar continuidad a los apoyos que se aplicaron durante el trimestre anterior, bajo un esquema que establece diferentes niveles de cobertura de acuerdo con el consumo mensual y la categoría tarifaria de cada usuario.

La prórroga quedó establecida en dos decretos ejecutivos publicados en el diaio oficial La Gaceta. Cada instrumento regula un mecanismo de apoyo específico: uno está dirigido a cubrir completamente el recibo de determinados hogares con un consumo reducido, mientras que el otro establece subsidios para usuarios residenciales y comerciales de baja tensión.

Ambas disposiciones contemplan la participación de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), institución encargada de aplicar los beneficios en las facturas, así como de las autoridades financieras y energéticas responsables de garantizar los recursos y supervisar el cumplimiento de las medidas.

Hogares con cobertura total de la factura

El decreto ejecutivo 029-2026 establece que los usuarios residenciales de la ENEE cuyo consumo mensual se encuentre entre 1 y 150 kilovatios hora (kWh) podrán recibir un subsidio equivalente al 100% de su factura mensual de energía eléctrica.

El beneficio está dirigido a los hogares que cumplan con los criterios definidos en el modelo técnico de focalización utilizado por la empresa estatal. La cobertura no depende únicamente del consumo registrado, sino también de la inclusión del usuario dentro de los parámetros establecidos para identificar a los beneficiarios del programa.

La medida busca concentrar los recursos públicos en los consumidores residenciales de menor demanda eléctrica, mediante la absorción del monto correspondiente a la factura mensual de quienes reúnan las condiciones requeridas.

Para financiar esta cobertura, el Gobierno calcula un desembolso mensual de 105,6 millones de lempiras, equivalentes a aproximadamente USD 3,98 millones.

Fotografía de un contador de energía en una casa en la ciudad de Tegucigalpa (Honduras). EFE/ Gustavo Amador

Responsabilidad de Finanzas

La Secretaría de Finanzas tendrá a su cargo las operaciones presupuestarias necesarias para respaldar el subsidio destinado a los hogares con consumos de hasta 150 kWh mensuales.

Esta responsabilidad implica efectuar los ajustes y procedimientos financieros correspondientes para asegurar que el programa cuente con los recursos necesarios durante su vigencia.

El financiamiento público es un componente central de la medida, dado que permite que los usuarios seleccionados reciban la cobertura establecida sin asumir el costo de la factura mensual comprendida en el beneficio.

La continuidad del programa hasta diciembre requiere coordinación entre las instituciones encargadas de administrar los fondos y la ENEE, que mantiene la relación directa con los abonados y procesa los cobros por el servicio eléctrico.

El decreto 029-2026 también dispone que la ENEE establezca un procedimiento para revisar los casos de personas que consideren que debieron ser incluidas en el programa, pero que no aparecen entre los beneficiarios.

Este mecanismo permitirá a los usuarios presentar sus solicitudes para que la institución examine su situación conforme a criterios técnicos.

La revisión busca ofrecer una vía para analizar posibles exclusiones del proceso de focalización y determinar si los solicitantes reúnen las condiciones necesarias para incorporarse al programa.

Rangos de consumo residencial

El decreto 030-2026 establece diferentes niveles de apoyo para los consumidores residenciales, tomando como referencia la cantidad de electricidad utilizada durante el mes.

El esquema contempla dos grupos principales: los hogares que consumen hasta 150 kWh mensuales y aquellos cuya demanda supera los 150 kWh pero no excede los 500 kWh.

La diferenciación permite aplicar el beneficio conforme a los rangos de consumo establecidos, en lugar de utilizar un monto idéntico para todos los abonados residenciales.

El beneficio que corresponda a cada hogar dependerá de las condiciones aplicables a su caso y de la forma en que la ENEE implemente los criterios establecidos.

Los negocios de menor y mediana escala registrados bajo la categoría tarifaria de baja tensión también forman parte del segundo programa de subsidios.

La Secretaría de Finanzas asignará 316,9 millones de lempiras para respaldar el programa de cobertura total durante el trimestre.

La disposición contempla a los usuarios comerciales cuyo consumo mensual no exceda los 3.000 kWh. Dentro de este límite, los montos de apoyo variarán según la categoría correspondiente.

La medida amplía el alcance del programa más allá del sector residencial y reconoce que los pequeños y medianos comercios también deben afrontar los costos asociados al suministro eléctrico para desarrollar sus actividades.

No obstante, el beneficio está condicionado al cumplimiento de los parámetros definidos para cada categoría comercial. El límite de 3.000 kWh no significa que cualquier negocio pueda acceder automáticamente al subsidio, pues también debe cumplir con la clasificación tarifaria y las demás condiciones aplicables.