
Tres hombres fueron asesinados durante la madrugada del martes en la comunidad de San Miguelito, Quimistán, en un ataque que volvió a poner bajo la lupa la presencia de estructuras criminales en esta zona del occidente de Honduras.
Tras el hecho, las autoridades desplegaron equipos policiales y fiscales para investigar lo ocurrido e identificar a los responsables.
El director general de la Policía Nacional, Rigoberto Oseguera, aseguró que las autoridades intensificarán las acciones contra las estructuras criminales que operan en el sector.
El jefe policial advirtió que algunos de estos grupos podrían ser sometidos a un proceso para solicitar su declaratoria como asociaciones terroristas, una medida que permitiría fortalecer las acciones legales y operativas contra las organizaciones que cumplan con los criterios establecidos.
“Muy seguramente, estos grupos de criminales que se mueven en el sector vamos a hacer peticiones de declaratoria de asociaciones terroristas”, expresó Oseguera, al referirse a las estructuras señaladas por generar violencia en la zona.

El director de la Policía explicó que existe un registro de estructuras criminales que operan a lo largo del corredor ubicado paralelo a la frontera con Guatemala, por lo que los equipos de seguridad pretenden concentrar esfuerzos para identificar y perseguir a sus integrantes.
“Todo este corredor, esta franja paralela a la frontera con Guatemala tiene sendos registros de acuerdo con nuestro inventario de estas estructuras criminales. Así que vamos a ir por ellas y solicitar su declaratoria como asociaciones terroristas para perseguirlas”, afirmó.
Oseguera también adelantó que la Policía Nacional reforzará los operativos para ubicar a las estructuras responsables de los hechos violentos registrados en el sector.
El funcionario señaló preliminarmente que la masacre podría estar relacionada con una disputa territorial entre estructuras criminales, aunque las autoridades todavía deben confirmar esta hipótesis como parte de las investigaciones.
“Vamos a ir por ellos a la montaña con operativos permanentes”, aseguró el jefe policial al referirse a las acciones que serán ejecutadas en las zonas donde se presume que tienen presencia estos grupos.

Los operativos estarán orientados a identificar a los responsables del ataque, ubicar posibles integrantes de las estructuras criminales y recopilar información que permita fortalecer las investigaciones del Ministerio Público.
Mientras avanzan las diligencias, las autoridades todavía no han establecido públicamente el móvil definitivo del triple homicidio ni han confirmado quiénes ejecutaron el ataque.
La Policía Nacional y la DPI continúan recopilando información en San Miguelito y sectores cercanos, mientras la Fiscalía realiza las diligencias correspondientes para determinar las responsabilidades penales.
Las víctimas fueron identificadas preliminarmente como Raúl Martínez, de 40 años; Darwin Martínez, de 20; y Manuel Méndez, de 25 años, quienes fueron encontrados sin vida luego de que pobladores reportaran detonaciones de arma de fuego durante las primeras horas del día.
De acuerdo con información trasladada a la Alcaldía de Quimistán, el reporte sobre el hecho llegó aproximadamente a las 4:30 de la madrugada.

Posteriormente, agentes de la Policía Nacional, elementos de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y personal del Ministerio Público se desplazaron hacia la comunidad para realizar las primeras diligencias.
Los equipos trabajan en la recolección de evidencias, el levantamiento de información y la identificación de posibles responsables, mientras se busca establecer las circunstancias en las que ocurrió el ataque.
El caso se suma a otros hechos violentos registrados durante 2026 en diferentes departamentos de Honduras y vuelve a generar preocupación por la actividad de estructuras criminales en zonas rurales y cercanas a las fronteras.
Según recuentos publicados este martes, la masacre ocurrida en Quimistán sería la número 26 registrada en Honduras durante 2026.
Las autoridades deberán determinar si el crimen fue efectivamente producto de una disputa entre grupos criminales y establecer qué estructura estaría detrás del ataque, mientras la Policía anunció que buscará avanzar en la identificación y judicialización de las organizaciones que operan en esta zona del país.
