Insólito: una jueza se negó a detener una pelea, le pidió al boxeador que siga y a los pocos segundos decretó su derrota por KO

La decisión de la árbitra Amy Pu de no detener de inmediato la pelea entre Adam Olaniyan y Dan Garber, pese a que la esquina del veterano lanzó una toalla al ring, generó cuestionamientos durante la cartelera preliminar de la revancha entre Daniel Dubois y Fabio Wardley en el O2 Arena de Londres.

El combate de peso pesado enfrentó al irlandés Olaniyan, invicto con cinco triunfos, contra Garber, boxeador de Bradford con 14 victorias y 10 derrotas. La diferencia entre ambos quedó expuesta desde los primeros minutos y se profundizó al comienzo del segundo asalto, cuando un derechazo de Olaniyan envió a Garber a la lona.

Garber reaccionó con frustración, golpeó el tapiz y se puso de rodillas para responder a la cuenta de protección de Pu antes de llegar a ocho. Su rincón, al advertir las condiciones del boxeador, arrojó una toalla para solicitar el final de la contienda. La árbitra se encontraba de espaldas a la esquina azul cuando cayó la primera toalla. El propio Olaniyan le tocó el hombro para advertirle de la señal. Pu tomó la prenda y la pateó fuera del cuadrilátero antes de ordenar que el combate continuara.

La decisión permitió que la pelea siguiera durante algunos segundos más. Garber volvió a caer luego de recibir otro golpe de derecha. Su equipo arrojó nuevamente la toalla y Pu completó la cuenta antes de detener el combate por nocaut técnico.

Tiraron la toalla pero la árbitra dejó que siguiera el combate

Tras la pelea, Garber recibió oxígeno junto al ring. El episodio provocó críticas en redes sociales y entre periodistas especializados, que cuestionaron la determinación de la árbitra de no aceptar la decisión de la esquina en el primer intento.

Louis Hart, de Ring Magazine, expresó su rechazo a la intervención de los árbitros ante las decisiones de los equipos de los boxeadores. “No me gusta nada ver a los árbitros tirar la toalla; la esquina siempre tiene razón”, escribió.

Danny Gilfillan, de Boxing News, también cuestionó la actuación de Pu y señaló que Garber necesitó asistencia después de la pelea. “Dan Garber recibe oxígeno después de que la árbitra Amy Pu, inexplicablemente, rechazara la toalla de la esquina y permitiera que Olaniyan le infligiera más daño”, afirmó. El periodista planteó además un cambio en la regulación de este tipo de combates. “Las reglas deberían cambiarse para que la aparición de la toalla en un combate dé por terminada automáticamente la pelea”, añadió.

De acuerdo con la normativa, la toalla arrojada desde una esquina no obliga por sí sola a detener una pelea. La determinación final corresponde al árbitro, que puede considerar que el participante todavía está en condiciones de continuar. Ese criterio reglamentario quedó en el centro de la discusión tras lo ocurrido en Londres. En diálogo con The Athletic, Robert Smith, secretario general de la Comisión Británica de Boxeo, respaldó esa potestad del oficial dentro del ring: “El árbitro es el único árbitro de un combate”.

Olaniyan festejó tras conseguir una nueva victoria y mantenerse invicto (Reuters)

La secuencia también reavivó las críticas que Pu había recibido más temprano en la cartelera, cuando consideró como caída una acción que algunos observadores interpretaron como un resbalón. Después de la pelea de Garber, las reacciones se concentraron en la decisión de mantener el combate en marcha tras la primera toalla.

Más allá de la controversia, Adam Olaniyan amplió su marca profesional a 5-0. El triunfo representó su quinta definición antes del límite en la categoría de los pesados, según los datos aportados en los textos.

Garber, de 41 años, no formuló cuestionamientos públicos contra Pu. En una reflexión publicada en sus redes sociales, se refirió a la posibilidad de que el combate haya sido el último de su carrera. “Tal vez este sea el final para mí ahora, el tiempo no espera a nadie… Compré dos casas gracias al boxeo y esta noche me da la tercera. Si es el final, qué manera de despedirse ante 20,000 personas”, escribió el púgil británico.