Jane Fonda compró un rancho histórico en Nuevo México y hoy tiene casi mil hectáreas protegidas

Jane Fonda fue propietaria de Forked Lightning Ranch, cerca de Pecos, Nuevo México, entre 2000 y 2015 (REUTERS/Brendan McDermid)

En las laderas de las montañas Sangre de Cristo, cerca de Pecos, en Nuevo México, un campo privado de unas 930 hectáreas quedó sujeto a protección permanente. Se trata de Forked Lightning Ranch, la propiedad que perteneció a Jane Fonda entre 2000 y 2015 y que hoy mantiene 902 hectáreas bajo conservación, junto con tierras agrícolas, hábitats de fauna silvestre y un tramo del río Pecos.

La protección no transformó al predio en un parque público. La tierra continúa en manos privadas, aunque las restricciones legales permanentes obligan a preservar sus condiciones ambientales, productivas y paisajísticas ante cualquier transferencia futura. La New Mexico Land Conservancy, entidad que intervino en el proceso, indica que el mecanismo se aplicó en distintas etapas entre 2010 y 2018.

La trayectoria del rancho reúne la historia de dos actrices de Hollywood, un empresario petrolero texano y una superficie rural ubicada junto al Parque Histórico Nacional Pecos. Antes de la etapa de Fonda, el lugar había pertenecido a Greer Garson y a su esposo, Buddy Fogelson.

La propiedad se ubica en el condado de San Miguel junto al Parque Histórico Nacional Pecos e incluye seis kilómetros del río Pecos (Mercury Press)

La protección legal alcanza 902 hectáreas del rancho

El principal rasgo actual de Forked Lightning Ranch es su régimen de servidumbres de conservación. Según la New Mexico Land Conservancy, estos acuerdos protegen los valores ambientales, agrícolas y paisajísticos de la propiedad, además de cerca de seis kilómetros del río Pecos y distintos espacios de interés histórico.

La primera etapa se formalizó en junio de 2010, cuando Fonda todavía era la dueña. Luego hubo nuevas ampliaciones y, en octubre de 2018, ya bajo los actuales propietarios, se unificaron las servidumbres previas y se incorporaron unas 160 hectáreas adicionales. El resultado fue la protección de 902 de las aproximadamente 930 hectáreas que integran el rancho.

Las restricciones quedan ligadas a la tierra y no a la voluntad de un propietario en particular. De ese modo, el campo no puede ser fragmentado para futuros desarrollos o ventas parciales. La entidad conservacionista identifica entre los elementos alcanzados por el acuerdo los espacios abiertos, las tierras destinadas a producción rural y los ambientes que albergan fauna silvestre.

La ubicación refuerza el interés por mantener íntegro el establecimiento. El predio está situado en el condado de San Miguel, junto al Parque Histórico Nacional Pecos, y combina pastizales, sectores agrícolas y el curso del río. La conservación busca sostener esa continuidad territorial en una zona de relevancia ambiental e histórica.

La residencia principal River House abarca 890 metros cuadrados y se diseñó con el estilo tradicional del norte de Nuevo México (Architectural Digest)

Jane Fonda se hizo con el rancho y lo convirtió en su residencia

Fonda compró la parte remanente de Forked Lightning Ranch en 2000, después de viajar al sitio con su hija, Vanessa Vadim. Años más tarde, recordó en una entrevista con Architectural Digest que la decisión fue inmediata: “En el momento en que pisé la propiedad, supe que estaba en casa”.

La adquisición ocurrió después de su separación del empresario Ted Turner. Cuando llegó al rancho, la principal construcción habitable era una cabaña de troncos de dos dormitorios. La actriz residió allí durante cerca de tres años mientras construía River House, la vivienda central del complejo.

La residencia, de unos 890 metros cuadrados, fue diseñada para parecer una antigua casa tradicional del norte de Nuevo México, aunque era una construcción nueva. Fonda contó que Robert Redford creyó que el inmueble tenía cerca de un siglo cuando lo visitó.

El complejo incluía además una casa de huéspedes de aproximadamente 197 metros cuadrados, otra vivienda de troncos de más de 300 metros cuadrados, la casa del encargado y un centro ecuestre con 12 boxes. Fonda restauró parte de las instalaciones con referencias a la arquitectura local.

También incorporó paneles solares, materiales de origen cercano y un sistema de reutilización de aguas grises para riego. Entre las dependencias había un gimnasio de unos 56 metros cuadrados, equipado con pesas, máquinas, accesorios de Pilates, espejos y videos de entrenamiento de la propia actriz.

Durante los cerca de 15 años que estuvo vinculada al rancho, Fonda relacionó el lugar con una etapa de recuperación personal. “Es donde sané después de mi matrimonio, donde llegué a comprender mi vida”, afirmó en declaraciones recogidas por Architectural Digest. Allí escribió parte de sus memorias, My Life So Far.

Jane Fonda adquirió el establecimiento rural en el año 2000 tras su separación del empresario Ted Turner (REUTERS)

Un campo lleno de historia y varios dueños

La historia de Forked Lightning Ranch se remonta a 1941, cuando el empresario petrolero texano Buddy Fogelson adquirió el campo. Ocho años después se casó con la actriz británica Greer Garson, y la propiedad pasó a ser un espacio de residencia y reuniones para la pareja.

Tras la muerte de Fogelson, en 1987, Garson donó parte de las tierras al Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos. Esa superficie se integró al Parque Histórico Nacional Pecos. El sector que quedó fuera de aquella donación fue adquirido luego por Fonda y, más tarde, por Scott y Kimberley Sheffield, según documentación de la New Mexico Land Conservancy.

Fonda puso la propiedad a la venta en 2014 por USD 19,5 millones. En ese momento explicó que los cambios en su vida le impedían pasar allí el tiempo que había tenido durante los primeros años. La venta se concretó en septiembre de 2015, tras más de un año en el mercado.

El precio final de la operación no fue informado públicamente. La inmobiliaria que intervino sostuvo entonces que los términos eran confidenciales. Tres años después, la ampliación de las servidumbres completó la protección de la mayor parte de Forked Lightning Ranch y dejó establecidas reglas permanentes para el uso futuro de la propiedad.