Casi a contramano de las proyecciones que expresó recientemente el presidente Javier Milei, el riesgo país volvió a subir este lunes y se ubicó en 676 puntos básicos, el nivel más alto desde el 28 de octubre de 2025. Frente a ese escenario, en el Gobierno ensayan una serie de argumentos para explicar la evolución del indicador y sostener el rumbo del programa económico. Este lunes, además de la caída en los bonos argentinos, el índice que elabora la banca privada JP Morgan arrojó un nuevo incremento de 28 unidades en el indicador respecto del cierre del viernes. En la administración libertaria atribuyen la volatilidad tanto al escenario internacional, marcado por los conflictos bélicos y las tensiones sociales en Europa, como a las expectativas políticas locales, que sintetizan bajo la expresión “riesgo Kicillof”. La suba se produjo después de que el mandatario se refiriera al indicador durante un discurso ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos. “Si tomamos el riesgo país de nuestra administración estrictamente, el riesgo país para el año que viene está debajo de los 100 puntos, lo que pasa es que Argentina está transitando el fin del viejo modelo y el inicio de la nueva Argentina y creo que los argentinos van a decidir en octubre continuar este cambio”, expresó el pasado jueves. En Balcarce 50 le restan excepcionalidad a la suba del riesgo país y la atribuyen a un escenario internacional adverso. “La situación internacional pega fuerte. La crisis que atraviesa Europa impacta y la Argentina no está exenta. No hay explicación para lo que sucede en el plano internacional que pega en los mercados y los países emergentes tienen impacto en indicadores como el riesgo país”, expresó una fuente oficial ante Infobae.Entre los factores internacionales que, según el Gobierno, inciden en los mercados figuran la guerra entre Rusia y Ucrania y el conflicto abierto entre Irán, Estados Unidos e Israel. En ese contexto, la suba del petróleo también agrega presión a los mercados financieros, aunque su impacto sobre la economía argentina ha sido favorable este año. Asimismo, en el oficialismo sostienen que los recientes conflictos sociales en países como Italia, Francia y España, que celebrará elecciones anticipadas el 29 de noviembre, también repercuten en los mercados. Como ejemplo, mencionan el triunfo en primera vuelta del derechista Flavio Bolsonaro en Brasil, tras el cual el riesgo país argentino cayó más de 50 puntos el lunes siguiente a la elección y mejoró la cotización de los bonos, aunque el movimiento fue transitorio. Sin embargo, el comportamiento de otros mercados de la región abre interrogantes sobre el peso de los factores externos. En Uruguay, por ejemplo, el riesgo país se ubicó en 77 puntos, apenas uno por encima del cierre del viernes. En paralelo, en el oficialismo atribuyen parte de la suba a las expectativas electorales y al impacto que las encuestas pueden tener sobre las decisiones de los inversores. Según sostienen en la Casa Rosada, la competitividad de Axel Kicillof y la valoración de la gestión de Milei alimentan la incertidumbre sobre el rumbo político y económico después de 2027.“No tiene nada que ver con las cuestiones de la macro sino con las expectativas políticas. El mercado también consume encuestas que dan un Milei en el orden de los 35 puntos, un Kicillof competitivo, eso es riesgo para el capital”, expresó una fuente que transita a diario los pasillos de Casa Rosada. Al respecto, la última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP), que realiza periódicamente el Laboratorio de Observación de la Opinión Pública (LOOP) de la Universidad de San Andrés (UdeSA), reveló que el 67% de las personas consultadas está insatisfecha con la marcha general del país, mientras que el 30% manifestó su satisfacción.
En esa línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, busca despejar ante los mercados los temores a un eventual retorno del kirchnerismo, al que define como “el infierno”, y califica a Axel Kicillof como “el anticristo”.
Ante la suba del indicador, desde el entorno del Presidente piden “mirar la película completa”: recuerdan que el riesgo país se ubicaba en 1.923 puntos básicos cuando Milei asumió la Presidencia, el 10 de diciembre de 2023, y sostienen que luego logró estabilizarse en torno a los 620 y 660 puntos, aunque con oscilaciones. “Cuando el mundo esté más tranquilo y sea más previsible va a bajar, pero es importante remarcar que no hubo una noticia económica interna que hiciera cambiar las variables”, argumentaron ante este medio.
Por su parte, el vocero presidencial, Adrián Ravier, negó la posibilidad de un plan platita de cara a las elecciones de 2027 y aseguró que el riesgo país se debe a “la incertidumbre global”. “Recordemos qué país recibimos. Con un riesgo país arriba de 2500 puntos y recordemos que hoy está arriba de los 600 puntos. Es otra Argentina, una mucho mejor, con menos riesgos que la que teníamos en diciembre de 2023″, expresó en la conferencia de prensa de este martes.
