La razón por la que Nicaragua superará a Honduras como el país más dependiente de remesas en América Latina en 2026

Una anciana en Nicaragua cuenta billetes de dólar y córdoba, frente a una ventana, con una bandera nicaragüense y la foto de un joven en Nueva York colgadas en la pared. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las remesas que recibirá Nicaragua en 2026 llegarán a USD 6.772 millones y representarán el 34.4% del producto interno bruto (PIB), la proporción más alta de toda América Latina y el Caribe. El dato surge de un estudio del investigador Manuel Orozco, del Diálogo Interamericano, centro de pensamiento con sede en Washington.

La cifra confirma una tendencia que ya se había insinuado el año pasado, cuando Nicaragua ocupaba el segundo lugar del ranking regional. Ahora desplaza a Honduras del primer puesto. Nicaragua desplaza a Honduras como el país más dependiente de las remesas Según el informe Current Challenges to Remittances and Migration: Options for Central America, 2026, Honduras —que lideraba la lista en 2025— caerá al segundo lugar con una dependencia del 32,9% de su PIB. Le siguen Guatemala, con 22.1%; El Salvador, con 20.3%, y Haití, que cierra el top cinco continental. La proporción de remesas sobre el PIB nicaragüense subirá más de cuatro puntos porcentuales este año, de acuerdo con el estudio de Orozco. El salto se explica porque, aunque el envío de dinero crece, lo hace a un ritmo más lento que en años anteriores, mientras la economía del país no logra compensar esa desaceleración con otras fuentes de ingreso. ¿Por qué Nicaragua es el país más dependiente de las remesas en América Latina? Porque la migración masiva derivada de la represión política que impuso el matrimonio Daniel Ortega y Rosario Murillo desde 2018 multiplicó el número de nicaragüenses en el exterior, cuyos envíos de dinero equivalen ya a más de un tercio de la producción económica del país, según el estudio de Diálogo Interamericano.El crecimiento se frena, pero menos que en el resto de la región A nivel regional, las remesas crecerán 7.4% este año, una desaceleración marcada frente al 19.7% registrado en 2025 en los países del llamado CA-4 (Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua). El freno responde directamente al endurecimiento de la política migratoria que impulsa el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Nicaragua, sin embargo, resultará el país menos golpeado por esa tendencia. El informe proyecta un crecimiento del 11% para el país este año, más de un punto porcentual por encima del promedio regional. El respiro será temporal. Para 2027, el estudio anticipa que la expansión de estos flujos caerá a 3.6% a nivel regional y a apenas 2.5% en Nicaragua, cuando el monto total rozará los USD 7.000 millones. La investigación de Orozco atribuye esa futura desaceleración al aumento de las deportaciones y a la reducción de la migración hacia Estados Unidos, producto del cierre de la frontera y del endurecimiento de los requisitos de ingreso. Estados Unidos es el principal emisor de remesas a nivel mundial y, en el bloque CA-4, concentra más del 80% de los envíos que reciben esos cuatro países.El contexto migratorio se tensó en las últimas semanas. Human Rights Watch denunció a comienzos de octubre que autoridades migratorias estadounidenses detuvieron al menos a ocho exiliados nicaragüenses despojados de su nacionalidad por el régimen de Ortega y Murillo en 2023, algunos con solicitudes de asilo pendientes. Según el organismo, las deportaciones de nicaragüenses hacia su país de origen se duplicaron entre enero y julio de este año respecto del mismo período de 2025, al pasar de 3,323 a más de 6,300 personas. Más de 800 mil nicaragüenses viven en Estados Unidos El propio Orozco calcula que en Estados Unidos residen más de 800 mil nicaragüenses. De ese total, unos 500 mil llegaron después de 2019, cuando huyeron de la represión política que desató el Gobierno sandinista tras la crisis de 2018. Menos del 15% de esa población cuenta con estatus de permanencia legal. La proporción se redujo después de que el Gobierno estadounidense eliminara el Estatus de Protección Temporal (TPS) y el parole humanitario, dos figuras que en conjunto amparaban a unos 100 mil migrantes nicaragüenses. Pese al endurecimiento migratorio, la intención de emigrar se mantiene firme. El estudio detectó que el 10% de los hogares de la región CA-4 todavía manifiesta planes de salir del país. El retorno de migrantes y la ralentización del flujo hacia el norte ya producen un efecto colateral: el aumento del tamaño de la fuerza laboral disponible en los países de la región, lo que presiona los mercados de empleo locales.Las remesas ya casi igualan a las exportaciones totales El monto proyectado para este año, USD 6,772 millones, supera en casi USD 500 millones la cifra registrada el año pasado y se acerca cada vez más al de las exportaciones totales del país, que el año pasado sumaron USD 8,908.9 millones entre régimen general y zona franca. Las remesas se consolidan así como la segunda fuente de divisas de Nicaragua, solo detrás de las ventas al exterior.

La cifra de 2026 se calcula con base en una proyección del Fondo Monetario Internacional (FMI), que estimó el año pasado un flujo de USD 6.315 millones. No existe un dato oficial más reciente porque el Banco Central de Nicaragua (BCN) suspendió en abril de 2025 la publicación de sus reportes sobre remesas.

La serie histórica que recopila el propio banco central muestra el salto: de USD 1.193,4 millones en 2015, la cifra trepó a USD 2,146.9 millones en 2021 y a USD 5.243,1 millones en 2024, antes de alcanzar los USD 6.772 millones proyectados para este año.

Pese a esa expansión histórica, Nicaragua sigue siendo el país de la región CA-4 que recibe el menor monto total de remesas. Guatemala encabeza la lista con USD 27,062 millones esperados este año, seguida de Honduras, con USD 13,495 millones, y El Salvador, con USD 10,495 millones.

A nivel de la región CA-4, las transacciones entre particulares están disminuyendo debido a la menor migración y al aumento de las deportaciones. EFE/Ana Milena Varón/Archivo

Cada vez menos envíos, pero de montos mayores

El estudio de Orozco también detectó un cambio en la forma en que circula el dinero. A nivel de la región CA-4, las transacciones entre particulares están disminuyendo debido a la menor migración y al aumento de las deportaciones.

Ese fenómeno provocó que este año se realizaran alrededor de 500 mil transacciones menos que el año anterior. Menos de 40 de cada 100 receptores de remesas en la región deposita el dinero en cuentas bancarias, ya que la mayoría todavía prefiere cobrarlo en efectivo.