La revelación de Zinedine Zidane a 20 años del cabezazo a Materazzi en la final del Mundial 2006

Zinedine Zidane reveló que no volvió a hablar con Marco Materazzi desde la final del Mundial 2006, el partido en el que protagonizó uno de los episodios más recordados del fútbol mundial: la expulsión por el cabezazo al defensor italiano. El entrenador de Francia se refirió al tema en la previa de un duelo cargado de simbolismo, ya que este viernes 2 de octubre Les Bleus reciben a Italia en el Stade de France, el mismo estadio donde terminó su carrera como jugador.

Aquel 9 de julio de 2006, Francia e Italia igualaron 1 a 1 en el tiempo reglamentario y debieron definir el título por penales. Durante la prórroga, Zidane fue expulsado por el árbitro argentino Horacio Elizondo tras golpear con la cabeza en el pecho a Materazzi, una reacción que marcó el final abrupto de su trayectoria como futbolista profesional y que Italia terminó por capitalizar al quedarse con la Copa del Mundo.

Consultado sobre si se arrepiente de aquella reacción, el entrenador francés fue contundente: “No son arrepentimientos, pero es parte de mi carrera. No estoy orgulloso de lo que pasó, ya lo he dicho antes y lo repito”. La frase reafirma una postura que Zidane sostiene desde hace años: asume el hecho como parte de su historia, sin negarlo ni justificarlo, pero tampoco sin mostrar satisfacción por lo ocurrido.

El cabezazo de Zidane a Materazzi (Reuters)

El ex jugador también explicó cómo convive con el recuerdo constante de aquella situación. “Las imágenes siempre me lo recuerdan, ya que las repiten constantemente por todas partes. Por suerte, no solo jugué esa final. También tengo otros recuerdos positivos”, señaló, en referencia a que aquel episodio no eclipsa el resto de su carrera, que incluye el título mundial de 1998.

Justamente, al ser consultado sobre el mejor recuerdo que tiene en el Stade de France soltó: “No voy a ser muy original, creo que es lo que hicimos con los chicos en el 98. Ganar el Mundial y, además, contra Brasil, fue un sueño hecho realidad”.

El cruce de este viernes, correspondiente a la tercera fecha del Grupo 1 de la Nations League A, representa otro cruce oficial entre ambos rememorando aquella final, aunque esta vez Zidane se para en un rol distinto: como director técnico y no como protagonista en la cancha. El partido comenzará a las 15.45, hora de Argentina.

Más allá del peso simbólico del rival, Zidane remarcó el presente competitivo de su equipo: “Por fin, mis jugadores están listos para un tercer partido contra un buen equipo. En un solo partido puede pasar cualquier cosa. Jugaremos contra un equipo difícil”. El entrenador también evitó diferenciar entre un equipo titular y uno alternativo: “No hay un equipo A ni un equipo B. Es un equipo completo. Tenemos 23 jugadores y todos están aquí listos para jugar. Mi trabajo es aprovecharlos al máximo”.

Francia llega al partido como líder del Grupo 1, con seis puntos tras las primeras dos jornadas, mientras que Italia y Bélgica suman tres cada uno y Turquía todavía no sumó. Tras el duelo ante la Azzurra, el equipo de Zidane cerrará la fecha FIFA el lunes 5 de octubre, cuando reciba a Bélgica en el mismo estadio.