¿Las montañas rusas pueden ser peligrosas para el corazón? qué dice la ciencia

La American Heart Association difundió un estudio sobre los efectos de las atracciones de adrenalina en personas con enfermedades cardíacas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las montañas rusas más rápidas superan los 160 kilómetros por hora. La experiencia puede resultar estimulante, pero también abre una pregunta para las personas con enfermedades cardíacas: ¿qué ocurre con el corazón ante una actividad intensa y cargada de adrenalina?

Una encuesta de especialistas de la Escuela de Medicina de Yale, difundida por la American Heart Association (AHA), analizó la participación de adultos con miocardiopatía hipertrófica en actividades de adrenalina, incluidas las montañas rusas. Esta enfermedad se caracteriza por el engrosamiento de las paredes del corazón.

Aunque la investigación original se realizó en 2018, la AHA volvió a difundir el artículo sobre sus resultados en agosto de 2026. Los autores advirtieron que los datos no permiten dar una autorización general y recomendaron que cada persona consulte con su médico antes de decidir.

Montañas rusas y corazón: qué encontraron los investigadores

La investigación sobre experiencias de adrenalina, liderada por especialistas de la Escuela de Medicina de Yale, reunió respuestas anónimas por internet de 647 adultos con miocardiopatía hipertrófica. De ese total, 571 informaron haber realizado al menos una de las actividades incluidas en la encuesta. La edad promedio de quienes participaron fue de 50,8 años y el 56,6% eran mujeres.

Una investigación de la Escuela de Medicina de Yale encuestó a 647 adultos diagnosticados con miocardiopatía hipertrófica (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los participantes sumaron más de 8.000 actividades recreativas, entre ellas montañas rusas, descenso de ríos, escalada con cuerda, parapente, saltos con cuerda elástica y paracaidismo. Cerca de un tercio tuvo molestias leves, como mareos, náuseas o palpitaciones.

De los 571 participantes, nueve, el 1,5 %, reportaron un episodio grave durante la actividad o en los 60 minutos posteriores. El estudio consideró graves los desmayos o la intervención del desfibrilador implantable. Cuatro de esos casos ocurrieron tras subir a una montaña rusa.

Los resultados se presentaron en 2018, durante las Sesiones Científicas de la AHA. El doctor Dan Jacoby, autor principal del estudio y director del programa integral de insuficiencia cardíaca de la Escuela de Medicina de Yale, afirmó que el riesgo por actividad fue “muy bajo, extraordinariamente bajo”.

Jacoby añadió que los registros de muertes en montañas rusas habían encontrado pocos casos vinculados con afecciones cardíacas. Una proporción mayor se relacionaba con lesiones causadas por accidentes.

Esa diferencia permite separar el riesgo propio de una atracción de los problemas cardiovasculares, aunque no elimina la necesidad de respetar las normas de seguridad.

Qué riesgos tienen las actividades de adrenalina para las personas con enfermedades cardíacas

Los autores advirtieron que sus resultados no equivalen a una autorización general para realizar actividades de alto riesgo. El doctor Nikolaos Papoutsidakis, instructor de la Escuela de Medicina de Yale y coautor del trabajo, señaló que muchos de los pacientes consultados no habían recibido indicaciones médicas precisas sobre estas prácticas.

El cardiólogo Dan Jacoby señaló que la mayoría de las muertes en montañas rusas se vinculan con accidentes y no con afecciones cardíacas (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Algunos médicos afirmaban que era seguro, otros que era peligroso, y solo una minoría le decía al paciente que no hay demasiados datos sobre el tema”, explicó Papoutsidakis. La falta de estudios específicos ayuda a entender por qué persisten criterios distintos.

La encuesta también mostró que la orientación médica no siempre era uniforme. De los 213 participantes que dijeron haber recibido consejos específicos sobre estas actividades, 93 fueron advertidos de que eran peligrosas, 24 recibieron una recomendación favorable y 56 fueron informados de que no había datos suficientes para definir una conducta.

Los resultados deben interpretarse con cautela. El trabajo se basó en respuestas anónimas por internet y en los recuerdos de los propios participantes, por lo que no permite establecer una relación directa entre cada actividad y los síntomas o episodios informados. Tampoco reemplaza una evaluación médica personal.

Los especialistas recomiendan que cada persona consulte con su médico antes de decidir su participación en atracciones de alto impacto (Imagen Ilustrativa Infobae)

El psicólogo Frank Farley, de la Universidad de Temple, sostuvo que los problemas de salud rara vez aparecen en sus estudios sobre personas que buscan emociones intensas. Según explicó, quienes eligen estas experiencias suelen vivirlas como una fuente de entusiasmo, no como una situación de estrés.

Aun así, Jacoby remarcó que una investigación aislada no reemplaza la consulta médica. “Queremos alentar a las personas a que usen esto como punto de partida para conversar con sus médicos sobre si creen que es apropiado para ellas en particular”, afirmó.