
La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, expresó públicamente su admiración y respaldo a la exvicepresidenta y diplomática Rebeca Grynspan, quien aspira a convertirse en la próxima secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un cargo que nunca ha sido ocupado por una mujer en la historia del organismo internacional.
Durante un encuentro celebrado en Casa Presidencial, la mandataria dedicó palabras de reconocimiento a la trayectoria de Grynspan y manifestó su confianza en las transformaciones que la costarricense pretende impulsar dentro de Naciones Unidas.
“Yo me siento profundamente orgullosa del trabajo que estás haciendo. Una mujer costarricense brillante. Y creo que usted va a desempeñar ese cargo, si se le da, de una manera donde todas las mujeres de Costa Rica y todos los costarricenses en general vamos a estar orgullosísimos”, expresó Fernández.
La presidenta también destacó la visión de la candidata sobre el futuro de la organización internacional, particularmente su intención de revisar su funcionamiento interno para mejorar la eficiencia institucional y fortalecer su papel en la resolución de conflictos internacionales.
“El cambio que usted quiere hacer en Naciones Unidas, revisarlo por dentro, buscar que sea más eficiente, que se enfoque en contribuir mejor a la democracia, a la paz, pero sin imponerse a la soberanía de ningún país, a mí eso me parece brillante”, añadió la gobernante.
El respaldo presidencial se produce en un momento decisivo para la candidatura de Grynspan, quien continúa buscando los apoyos diplomáticos necesarios para convertirse en la sucesora del actual secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, cuyo mandato concluirá el 31 de diciembre de 2026.
Durante el encuentro, Fernández también manifestó su disposición de conversar con otros mandatarios de la región para promover nuevos respaldos a la candidatura costarricense.

Grynspan agradece el respaldo del Gobierno costarricense
Visiblemente agradecida por las palabras de la mandataria, Rebeca Grynspan reconoció que su trayectoria internacional y la posibilidad de aspirar al máximo cargo de Naciones Unidas han estado acompañadas por el apoyo institucional y ciudadano de Costa Rica.
“Yo soy lo que soy por mi país y estoy donde estoy por el apoyo que ustedes me han dado, por el apoyo que me ha dado usted durante todo el tiempo”, respondió la diplomática.
La exvicepresidenta también reconoció que su aspiración trasciende el ámbito personal y representa una oportunidad para posicionar a Costa Rica y América Latina en uno de los puestos de mayor relevancia dentro de la diplomacia mundial.
“Yo no hubiera podido recorrer este camino sin el apoyo del Gobierno y sin el apoyo y el cariño de mi país. Es un orgullo para mí que usted me apoye de esta manera y que se sienta tan involucrada y tan comprometida con esta candidatura, que es la de nuestro país, que es la de nuestra región”, agregó.
La candidatura costarricense enfrenta una etapa decisiva
La reunión se produjo apenas tres días después de la sexta consulta informal realizada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el 16 de octubre, en la que Grynspan consiguió nueve votos de respaldo, cinco de rechazo y una abstención.
Aunque la costarricense se mantiene entre las aspirantes con mayor apoyo, dos de los votos negativos provinieron de países miembros permanentes del Consejo de Seguridad, una situación que evidencia los obstáculos diplomáticos pendientes.
Para que una candidatura pueda avanzar hacia la elección formal, necesita obtener al menos nueve votos favorables de los 15 integrantes del Consejo de Seguridad, sin el voto negativo de ninguno de sus cinco miembros permanentes: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido.
Sin embargo, las consultas realizadas hasta ahora son de carácter informal y no constituyen una votación definitiva.
Grynspan, quien anteriormente ocupó la Vicepresidencia de Costa Rica y dirigió la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), fue postulada oficialmente por el país en marzo de 2026.
Su propuesta contempla una reorganización institucional de Naciones Unidas, la reducción de duplicidades administrativas y el fortalecimiento de su capacidad para responder a los desafíos internacionales.
De concretarse su elección, Rebeca Grynspan se convertiría en la primera mujer y la primera costarricense en dirigir la ONU, un acontecimiento histórico para el país y para la representación femenina en la diplomacia internacional.
