
La lesión de Cucho Hernández abrió una ventana que el Real Betis no tardó en explorar. Según informó La Colina de Nervión, el club verdiblanco estudia la incorporación de Mauro Icardi como oportunidad de mercado para cubrir la baja de su delantero colombiano, que estará al menos un mes fuera de las canchas tras sufrir un daño en el sóleo proximal izquierdo durante la derrota del sábado ante el Barcelona. En paralelo, trascendió que el Valencia también tanteó al goleador argentino, pero la negociación se cortó de raíz cuando el atacante fijó sus pretensiones económicas.
El sondeo del conjunto che fue revelado por la cuenta de Tribuna VCF y difundido por periodistas vinculados al club. Según esa versión, “una persona llamó a Mauro Icardi para ver si quería venir al Valencia y el argentino pidió 5 millones de euros”. A partir de esa cifra, las posibilidades de que el delantero recalara en Mestalla se esfumaron de inmediato: “Ahí se acabaron las posibilidades”.
El dato cobra relevancia en el contexto de un equipo que arrastra una sequía ofensiva preocupante: apenas seis goles en nueve jornadas de LaLiga, con el equipo anteúltimo, hundido en zona de descenso. Las carencias arriba son tan evidentes que el entrenador Javier Aguirre le respondió a gritos a la platea “¡no hay delanteros!” cuando le reclamaron por el empate sin goles ante el Athletic Bilbao.
El caso del Betis tiene otra lógica. El cuadro de Manuel Pellegrini atraviesa su mejor arranque liguero en seis décadas, con 19 puntos en nueve fechas, y compite en la fase de liga de la Champions League, donde viene de vencer 3-2 al Porto con gol de Cucho Hernández. Precisamente esa acumulación de compromisos de alto nivel potencia la necesidad de contar con un centrodelantero que pueda aportar jerarquía mientras el colombiano se recupera. Troy Parrott, el irlandés que lo suplió frente al Barcelona, quedó como única referencia ofensiva natural del plantel, y el cuerpo técnico evalúa alternativas que incluyan experiencia contrastada en el fútbol europeo.
Las exigencias salariales que frenan cada negociación
Icardi lleva más de cien días como agente libre, desde que el 30 de junio terminó su contrato con el Galatasaray. A sus 33 años, el rosarino se entrena de manera particular en la Argentina junto a su pareja, la actriz Eugenia “China” Suárez, mientras aguarda una propuesta que se ajuste a sus expectativas. El problema es que esas expectativas chocan, una y otra vez, con los presupuestos de los clubes interesados.
Un informe del portal turco Fanatik lo ubicó entre los agentes libres más codiciados del mercado, junto a Paul Pogba, Karim Benzema, Jadon Sancho y Oleksandr Zinchenko, y aseguró que “puede revitalizar su carrera”. El mismo medio identificó a siete clubes europeos que monitorean su situación: Tottenham y Everton en la Premier League; Real Betis y Elche en España; Benfica en Portugal; PAOK de Salónica en Grecia, y Besiktas en Turquía. Desde Sudamérica, Atlético Mineiro y San Pablo también aparecen en la lista de pretendientes. Sin embargo, la brecha entre lo que pide y lo que ofrecen se repite como un patrón en cada acercamiento. En el Galatasaray, donde anotó 77 goles en 134 partidos y ganó seis títulos de liga, la ruptura se produjo cuando el presidente Dursun Özbek le propuso una renovación por alrededor de cinco millones de dólares anuales, la mitad de los diez que percibía en su último vínculo. Icardi rechazó la rebaja y, además, reclamó una titularidad que la presencia de Victor Osimhen hacía inviable. “Tenemos un delantero centro como Osimhen, cómo no podrían estar ambos juntos, a cuál usarías; es decir, el problema principal estaba ahí”, explicó el dirigente turco. En Italia, la Lazio presentó una oferta de tres millones de dólares por dos temporadas, pero el entrenador Gennaro Gattuso frenó la operación. La Fiorentina evaluó el fichaje sin avanzar, y el Udinese descartó la contratación por cuestiones económicas pese a que el interés era genuino. El periodista Fabrizio Biasin reveló en el podcast The Table que el delantero incluso intentó regresar al Inter de Milán, el club donde brilló entre 2013 y 2019: “Luchó con uñas y dientes para volver a ser el quinto delantero del Inter. Habría vuelto incluso con el sueldo base, por desgracia para él las plazas estaban cubiertas”, señaló el comunicador. Un mercado que se cierra y un delantero que espera El representante del futbolista, Elio Letterio Pino, fijó en septiembre las condiciones para definir el próximo destino: un contrato de dos o tres años y estabilidad deportiva. El agente también salió al cruce de las especulaciones sobre un posible regreso al Galatasaray y las calificó sin rodeos: “Estas afirmaciones que han circulado en los últimos días son noticias falsas inventadas por periodistas que son la vergüenza del periodismo”. Özbek, por su parte, confirmó que lo que proyecta para el argentino es una despedida formal, no una reincorporación: “Estoy esperando su respuesta para organizar una despedida”, dijo.
Desde las redes sociales, el propio Icardi respondió a quienes cuestionan su presente sin club: “Confunden desempleo con fracaso, yo lo llamo vida resuelta. Confunden sin contrato con estar sin opciones. Yo lo llamo libertad de elección”. Mientras tanto, el reloj de la temporada 2026-2027 sigue corriendo. El Betis enfrenta este miércoles al Feyenoord por la Champions League sin su goleador, y tanto ese compromiso como los duelos ante el Celta, el Borussia Dortmund y el derbi contra el Sevilla pondrán a prueba la profundidad de un plantel que podría necesitar refuerzos antes de lo previsto. El nombre de Icardi, con sus goles y con su costo, sigue sobre la mesa.
