Los Lobos utilizaron vehículos blindados y pistas iluminadas para transportar cocaína desde Ecuador

La Fiscalía investiga a una red de presunta delincuencia organizada que habría utilizado pistas clandestinas, vehículos blindados y combustible de aviación para sostener operaciones de narcotráfico internacional. (Primicias)

La organización criminal ecuatoriana Los Lobos habría utilizado una flota de vehículos acondicionados para facilitar el transporte internacional de cocaína y enfrentar operativos policiales. La estructura disponía de automotores blindados para proteger cargamentos, taxis para movilizar combustible de aviación y vehículos equipados con reflectores que permitían iluminar pistas clandestinas durante el aterrizaje nocturno de avionetas.

Los detalles constan en el expediente judicial del caso Factoría, cuya información fue publicada este 8 de octubre por el medio ecuatoriano Primicias. La investigación describe una estructura que operaba en 11 cantones de siete provincias y que, según la Fiscalía, mantenía vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las principales organizaciones del narcotráfico mexicano.

Uno de los hallazgos ocurrió el 28 de mayo de 2026, durante una intervención policial en el sector rural de Puente Negro-Vainilla, en el cantón El Triunfo, provincia de Guayas. Allí los agentes identificaron una pista clandestina utilizada presuntamente para recibir aeronaves procedentes de México.

Según la documentación judicial recogida por Primicias, la organización había transformado un vehículo Trooper en un sistema móvil de iluminación. El automóvil estaba equipado con reflectores especiales que permitían orientar el descenso de las avionetas sobre terrenos agrícolas sin alumbrado permanente.

El operativo permitió identificar una estructura vinculada a Los Lobos que, según las autoridades, coordinaba el transporte de cocaína por vía terrestre y aérea desde Ecuador hacia México. (Primicias)

La operación incluía un camión acondicionado con una cisterna de combustible aeronáutico, 51 canecas plásticas y un todoterreno que cumplía funciones de escolta. Los sospechosos también disponían de radios portátiles para coordinar las maniobras.

Durante la intervención se produjo un enfrentamiento armado. Dos sospechosos resultaron heridos y fueron detenidos. Otro investigado habría acelerado un vehículo blindado contra una camioneta policial para intentar romper el cerco establecido por los uniformados.

El expediente recoge un episodio similar ocurrido en diciembre de 2025, en Guayaquil. Un integrante de la organización, identificado como alias Taxista, habría utilizado una camioneta blindada para escoltar un automóvil que transportaba 328 bloques de clorhidrato de cocaína. Cuando los agentes detectaron el cargamento, el conductor habría embestido frontalmente un patrullero para facilitar la fuga.

La investigación también identificó al menos dos taxis utilizados para trasladar combustible desde centros de almacenamiento en Guayaquil y Durán hacia sectores rurales de Guayas y Manabí. Estos vehículos habrían servido además para realizar labores de vigilancia, transportar integrantes de la estructura y custodiar inmuebles.

En Durán, los investigadores localizaron otro punto estratégico de la organización. Se trataba de un galpón situado en la vía Durán-Yaguachi, donde funcionaba presuntamente un taller aeronáutico y centro de almacenamiento de combustible. Durante los allanamientos fue encontrada una avioneta tipo Cessna.

El operativo permitió identificar una estructura vinculada a Los Lobos que, según las autoridades, coordinaba el transporte de cocaína por vía terrestre y aérea desde Ecuador hacia México. (Primicias)

El comandante general de la Policía, Pablo Dávila, explicó durante el operativo de agosto que la droga era transportada mediante vehículos con compartimentos ocultos hacia centros de acopio en Los Ríos, desde donde se distribuía a aeronaves que viajaban hacia México y Estados Unidos, según informó El Comercio.

El operativo Factoría se ejecutó el 26 de agosto de 2026, después de una investigación iniciada en enero de 2025. Las autoridades reportaron inicialmente 24 aprehendidos, aproximadamente una tonelada de cocaína, una avioneta, 20 vehículos, armas y cerca de un millón de dólares en efectivo. La intervención contó con cooperación de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) y del Comando Sur estadounidense.

Posteriormente, una jueza especializada ordenó prisión preventiva para 19 de los 21 procesados por presunta delincuencia organizada. Entre los investigados figuran dos ciudadanos mexicanos que habrían participado como pilotos en las operaciones aéreas, según reportó El Universo el 1 de septiembre.

La Fiscalía también investiga posibles operaciones de lavado de activos mediante sociedades comerciales vinculadas con actividades automotrices y mineras. Los elementos del expediente describen una estructura con capacidad para coordinar transporte terrestre, abastecimiento aeronáutico y protección armada de cargamentos, aunque las responsabilidades individuales de los procesados todavía deben determinarse judicialmente.