Los rebeldes hutíes de Yemen afirmaron este miércoles que atacaron el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, Arabia Saudita, y que la acción interrumpió el tráfico aéreo, aunque las autoridades saudíes no confirmaron de inmediato daños en la terminal ni la suspensión de vuelos.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, sostuvo en X que sus fuerzas alcanzaron el aeropuerto con drones. La versión del grupo no coincide con la afirmación inicial sobre el uso de un misil balístico contra esa instalación. La coalición liderada por Arabia Saudita informó, por su parte, que interceptó y destruyó un misil balístico lanzado hacia la zona de Riad, al norte de la capital.
En otro comunicado, la milicia afirmó que atacó una zona próxima al aeropuerto de Adén, sede del Gobierno yemení reconocido internacionalmente. Los rebeldes también reivindicaron ataques contra el aeropuerto de Abha y la base aérea de Khamis Mushait, en Arabia Saudita.
Sari aseguró que el grupo también atacó tres campamentos militares saudíes en las regiones fronterizas de Jizán y Asir, en el sudoeste de Arabia Saudita. Según su versión, los objetivos fueron los campamentos de Al Dagarir y Al Mausim, en Jizán, y el de Aakifa, en Asir. Sari sostuvo que los ataques dejaron “decenas han muerto y resultado heridos” y provocaron la destrucción de “varios depósitos de armas”.

Los precios del petróleo subieron este miércoles ante el riesgo de interrupciones en la oferta por la escalada de los ataques hutíes contra objetivos saudíes. El Brent ganó 93 centavos, equivalente al 0,92%, y cotizó a USD 101,51 por barril. El West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos avanzó 82 centavos, también un 0,92%, hasta USD 90,25.
Las tensiones en Arabia Saudita también incidieron en el mercado. La autoridad de aviación saudita informó ataques contra los aeropuertos de Jazan y Najran el lunes, mientras los hutíes de Yemen extendieron sus operaciones contra instalaciones saudíes.
La presión alcista encontró un límite en el aumento de los suministros desde Medio Oriente. El ministro de Energía saudita, Abdulaziz bin Salmán, indicó que el oleoducto Este-Oeste transportó 5,8 millones de barriles diarios, mientras que el director ejecutivo de Vitol señaló que en los últimos siete a diez días salieron de la región unos 12 millones de barriles diarios de crudo y 2 millones de barriles diarios de productos refinados.
El Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno yemení condenó los ataques hutíes contra los aeropuertos de Jazan y Najran, en Arabia Saudita, así como el intento de atacar La Meca y una agresión contra Medina, de acuerdo con la agencia estatal Saba. El ministerio calificó las acciones como una escalada que amenaza a civiles, a la aviación comercial y a lugares sagrados. También cuestionó las amenazas de los hutíes a las aerolíneas internacionales que utilizan el espacio aéreo saudita.
La Autoridad General de Aviación Civil saudita informó que los ataques contra el Aeropuerto Internacional Rey Abdullah bin Abdulaziz, en Jazan, y el Aeropuerto Internacional de Najran dejaron tres heridos leves y daños materiales.
Tras cuatro años de alto el fuego, los hutíes tomaron el control de toda la costa occidental de Yemen sobre el mar Rojo el mes pasado, en una ofensiva que reactivó el conflicto civil y dejó los combates más sangrientos del país en varios años. Los rebeldes afirman que mantiene el control de los territorios conquistados durante su avance por las zonas costeras. Las fuerzas gubernamentales, respaldadas por Riad, aseguraron en cambio que recuperaron áreas próximas al estrecho de Bab el-Mandeb y a la ciudad portuaria de Mocha. Las versiones no pudieron verificarse de forma independiente.
La ofensiva volvió a colocar a Yemen en el centro de la guerra regional de Oriente Medio y elevó la preocupación por la seguridad de las rutas marítimas entre el mar Rojo y el golfo de Adén, un corredor clave para el comercio y el transporte de energía.
(Con información de Europa Press y AFP)
