Más de 140 cuerpos envueltos en bolsas y sábanas aparecen en las calles de Guatemala: la guerra de pandillas que triplicó las cifras y desbordó a las autoridades

Fotografía que muestra a integrantes del Ministerio Público y de la Policía Nacional Civil inspeccionando dos cadáveres encontrados en bolsas plásticas y amarrados con lazos a un costado de la carretera antigua que conduce a Chinautla (Guatemala). EFE/ Alex Cruz

Más de 140 cuerpos sin vida aparecieron envueltos en bolsas plásticas, sábanas o sacos en las calles de Guatemala durante 2026. La cifra ya triplica el total registrado en todo el año anterior y convirtió este patrón criminal en una de las principales preocupaciones de seguridad del país centroamericano. El dato surge de un informe del Ministerio Público al que accedió la agencia EFE: 137 hallazgos de este tipo se produjeron hasta octubre, frente a los 39 casos que la Policía Nacional Civil contabilizó en todo 2025. El reparto geográfico confirma dónde golpea con más fuerza esta modalidad. De los 14 departamentos donde se registraron los hallazgos, el departamento de Guatemala, que incluye la capital, concentra 105 cuerpos dejados a la intemperie, la gran mayoría del total nacional. Cómo explican las autoridades este patrón de violencia Las investigaciones del Ministerio Público y la policía atribuyen el fenómeno a la rivalidad territorial entre pandillas que compiten por el control de puntos de venta de droga, además de represalias internas dentro de las propias estructuras.La Mara Salvatrucha y el Barrio 18, señaladas como principales responsables, fueron declaradas organizaciones terroristas por la legislación guatemalteca en 2025. “De acuerdo con las investigaciones y análisis realizados por las unidades especializadas, una de las principales líneas de investigación está relacionada con la rivalidad y disputa territorial entre estructuras criminales”, explicó el portavoz de la Policía Nacional Civil, César Mateo, a EFE.El funcionario detalló que las motivaciones responden sobre todo a “el control de sectores utilizados para la venta y distribución de drogas, así como correcciones a lo interno de las propias pandillas”. El desglose técnico aporta otro ángulo del problema. De las víctimas localizadas, 68 aparecieron en bolsas plásticas, 53 envueltas en sábanas y 10 dentro de costales, mientras el resto se detectó en circunstancias diversas, según el reporte del Ministerio Público citado por la agencia. El rastro de un crimen reciente en Chinautla A finales de septiembre, un hallazgo concreto ilustró el patrón que describen las estadísticas. En el municipio de Chinautla, a cinco kilómetros del centro de la capital, los Bomberos Voluntarios fueron alertados sobre dos cadáveres envueltos en bolsas plásticas a un costado de la carretera. Las víctimas tenían las manos y los pies atados. Hasta el momento no hay información sobre los responsables, mientras la Fiscalía y la Policía Nacional Civil investigan el caso a través de cámaras de vigilancia, según el reporte al que accedió EFE.El portavoz policial explicó a la agencia que la forma y las condiciones en las que se abandonan los cuerpos constituyen indicios clave. La Unidad de Videoforense analiza esas grabaciones para reconstruir las rutas de traslado y llegar a los responsables. Ese trabajo ya dejó resultados concretos. Mateo confirmó ante EFE que las fuerzas de seguridad capturaron a más de diez personas vinculadas al abandono de cadáveres en sábanas y bolsas, entre ellas siete presuntos integrantes de la Mara Salvatrucha detenidos en septiembre y acusados de al menos 17 homicidios. El dolor familiar detrás de las cifras En agosto, dos jóvenes de 18 y 19 años aparecieron envueltos en bolsas en el sur de la capital, tras haber sido secuestrados en una cancha de fútbol cercana. Sus familiares los buscaron durante 24 horas antes del hallazgo. La escena desató el dolor y la impotencia de quienes llegaron al lugar. El contexto de una ofensiva estatal contra las pandillas El repunte de los cuerpos envueltos no se traduce, sin embargo, en más homicidios en términos generales. Según cifras de la Coalición por la Seguridad Ciudadana, organización civil, Guatemala registró 2,338 homicidios entre enero y septiembre de 2026, 59 menos que en el mismo período de 2025.

Bomberos y la PNC confirmaron que el cuerpo hallado en el río Villa Lobos corresponde a un hombre de unos 30 años que no ha sido identificado. (Bomberos Municipales Departamentales)

Este fenómeno se produce en paralelo a una ofensiva más amplia del Gobierno guatemalteco contra las estructuras criminales. Según datos del Ministerio de Gobernación, las fuerzas de seguridad capturaron a 750 presuntos pandilleros en lo que va de 2026: 516 del Barrio 18, 204 de la Mara Salvatrucha, 33 de White Fence y 13 de la organización de narcomenudeo conocida como Los Caradura.

La presión estatal incluyó también el desmantelamiento de 544 cámaras de vigilancia ilegal que las pandillas habían instalado para controlar territorios y anticipar movimientos policiales, de acuerdo con registros oficiales del Ministerio de Gobernación.

Esa ofensiva generó episodios de violencia que las propias autoridades vinculan con una reacción de las estructuras criminales. El 29 de septiembre, seis ataques simultáneos en Ciudad de Guatemala, Villa Nueva y Amatitlán dejaron varios muertos, entre ellos un médico y conductores de transporte público.

El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, calificó esa jornada como “atípica” y atribuyó al menos tres de los ataques a una coordinación deliberada para dispersar a la fuerza pública. Las autoridades investigan si existe conexión entre esos hechos y la guerra territorial que también explica el abandono sistemático de cadáveres envueltos en plástico.