Murió Gustavo Pláate, músico tucumano de trayectoria en orquestas y escenarios, a los 61 años

Gustavo Pláate murió a los 61 años tras cinco décadas dedicadas a la música tucumana. El violonchelista, pianista, compositor, arreglador, director y docente dejó una trayectoria vinculada a orquestas, proyectos populares, la enseñanza y la incorporación de tecnología a la creación musical.

La comunidad artística de Tucumán despidió a Gustavo Pláate, músico, docente y compositor que murió el viernes 2 de octubre. Su fallecimiento dejó de luto a la escena musical provincial, donde desarrolló una carrera de alrededor de cinco décadas como violonchelista, pianista, arreglador, director y formador de músicos.

Gustavo Pláate desarrolló una trayectoria de cinco décadas como chelista, pianista, compositor y docente (Instagram, Instituto Nacional de la Música - INAMU)

La despedida se realizó el sábado 3 de octubre en una sala velatoria de San Miguel de Tucumán. Pláate había atravesado una enfermedad prolongada, según informaron personas de su entorno.

Nacido en 1965, Pláate inició sus estudios de piano y composición durante su infancia con su padre, Alfredo Pláate, músico y docente del Instituto Superior de Música de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). A los 10 años comenzó a reemplazarlo en algunas presentaciones mientras su padre atravesaba un período de enfermedad.

La música fue una actividad que atravesó a varias generaciones de su familia. Su hija Ruth Pláate recordó ese entorno en una entrevista: “Una familia que son todos músicos: mis abuelos, mis tíos, mis primos y mis viejos”. Sus hijas Lissel, Ruth y Camila, y su hijo Santiago, desarrollaron recorridos ligados a la música y las artes.

El músico tucumano integró durante cerca de 32 años la Orquesta Sinfónica de la UNT

La formación de Gustavo Pláate como chelista continuó en el Conservatorio Provincial de Música de Tucumán, donde estudió con Enrico Grazzioli. A comienzos de la década de 1990 viajó a Portugal para perfeccionarse con Márcio Carneiro y alternó estadías entre ese país y España.

Como solista obtuvo reconocimientos en certámenes de Mar del Plata, Barcelona, Viña del Mar y Costa do Estoril. Entre sus premios figura el obtenido en el concurso de Costa do Estoril, Portugal, en 1994.

Durante su carrera integró la Orquesta Juvenil de la UNT, la Orquesta Estable y la Banda Sinfónica de la Provincia. Además, formó parte durante cerca de 32 años de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Tucumán, una de las instituciones centrales de su actividad profesional.

La producción de Pláate reunió lenguajes académicos y populares. Participó en agrupaciones como Pianistas del Tucumán y el Grupo de Cámara del Tucumán, trabajó sobre repertorios de tango y de Astor Piazzolla, y tuvo experiencias en el jazz y el rock, entre ellas su participación en el grupo El Arca durante la década de 1980.

Pláate combinó la música académica con el tango, el rock, el jazz y propuestas electrónicas

Como compositor escribió dos conciertos para cello y orquesta y uno para piano y orquesta. También compuso “Fuga malámbrica” y “Rúcula”, estrenadas en 2015, y la “Obertura del Bicentenario 1816-2016”, interpretada por la Orquesta Sinfónica de la UNT al año siguiente.

Su búsqueda incluyó el uso de audio-MIDI y herramientas informáticas para componer, arreglar e interpretar. Ese trabajo derivó en Cellotronic, un proyecto que vinculó el sonido del violonchelo con recursos electrónicos. En paralelo, sostuvo una extensa tarea docente en el Instituto Superior de Música de la UNT y en clases particulares.

La enseñanza ocupó un lugar sostenido en la carrera de Pláate. En el Instituto Superior de Música de la UNT acompañó la formación de estudiantes de distintas generaciones, al tiempo que dio clases particulares. Su actividad como instrumentista, compositor y docente mantuvo un vínculo entre el ámbito académico, las orquestas y los proyectos de música popular.

El artista se formó en Tucumán y profundizó sus estudios de violonchelo en Portugal

Esa relación también estuvo presente en su familia. Lissel Pláate desarrolló un trabajo como cantante, compositora, chelista y productora musical; Ruth Pláate integra el Teatro Estable de la Provincia y lleva adelante su proyecto LaRuth; Santiago Pláate trabaja como tecladista y músico sesionista; y Camila Pláate es actriz y cantante de La Llorona y su Jardín de Dragones. Gustavo Pláate participó como instrumentista en producciones de sus hijos y acompañó sus recorridos artísticos.

Su paso por el tango, el jazz y el rock se complementó con arreglos, direcciones y actuaciones en formaciones diversas. Esa amplitud de registros se trasladó a sus composiciones para cámara y orquesta, así como a sus trabajos con dispositivos digitales y recursos electrónicos.

El Instituto Nacional de la Música expresó sus condolencias a familiares, amistades y colegas, y destacó el aporte de Pláate a la música argentina. La trayectoria del artista quedó registrada en conciertos, obras para distintas formaciones, espacios de enseñanza y proyectos que vinculaban al cello con las herramientas tecnológicas.