“Ningún otro autor escribe de esa manera, ni en mi opinión se atrevería a hacerlo.” Con esas palabras, Steve Sem-Sandberg, miembro del Comité Nobel de la Academia Sueca —el organismo responsable de dar ese premio— resumió por qué Anne Carson es la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2026.
En declaraciones recogidas por la entrevistadora Carin Klaesson, publicadas en la página oficial del Premio Nobel, Sem-Sandberg explicó que el rasgo más distintivo de la obra de Carson es su capacidad de tender un puente entre el mundo antiguo y las formas de vida actuales. Académica de formación y con dominio del latín y el griego clásicos, Carson se vale de mitos, personajes y fábulas de la Antigüedad para insertarlos en contextos modernos. “Esa mezcla genera una enorme energía en su escritura”, afirmó el académico. Sem-Sandberg subrayó que ningún otro autor escribe de esa manera ni, en su opinión, se atrevería a hacerlo.
Entre los títulos de Carson, el académico destacó Autobiografía de Rojo como el libro que, durante décadas, ha servido de introducción a su obra para lectores de distintas generaciones. Se trata de una novela en verso —denominación elegida por la propia autora— que toma como punto de partida los trabajos de Heracles para contar la historia de un adolescente solitario que se enamora perdidamente de alguien inalcanzable. “Como lector joven puedes reconocerte en esa historia, y además recibes encima los relatos de la Antigüedad”, describió Sem-Sandberg. El libro está publicado en español por Pre-Textos y al alcance de lectores de todo el mundo.
Sem-Sandberg también mencionó la labor traductora de Carson, quien ha vertido al inglés, con una libertad formal muy personal, piezas fundamentales del teatro griego de Sófocles y Eurípides, entre ellas la Antígona. Esas versiones, lejos de ser traducciones académicas convencionales, buscan acercar esas obras al público contemporáneo bajo una mirada propia.
La Academia Sueca eligió poesía, trauma y política en los últimos años
La decisión de premiar a Carson se inscribe en una serie de elecciones que, en la última década, la Academia Sueca realizó con criterios tan variados como los géneros literarios que eligió reconocer. Si hay un hilo conductor, es la apuesta por autores que renovaron las formas y ampliaron los límites de lo que la literatura puede decir.
El año pasado, el galardón recayó en el húngaro László Krasznahorkai, novelista y guionista cuya obra la Academia describió como una “narrativa apremiante y visionaria que, en medio del terror apocalíptico, reafirma el poder del arte”. La elección sorprendió a los apostadores, pero no a los lectores que seguían su trayectoria desde hacía décadas. Entre sus títulos disponibles en español se cuentan Tango satánico y Melancolía de la resistencia, ambos publicados por Acantilado.
En 2024, el premio fue para la surcoreana Han Kang, primera escritora de ese país en recibirlo. La Academia la reconoció por “su intensa prosa poética que confronta traumas históricos y expone la fragilidad de la vida humana”. Su novela La vegetariana —que ya le había valido el Man Booker International Prize en 2016— la catapultó a una dimensión global diferente. En español cuenta además con La clase de griego y Actos humanos, las tres traducidas por Sunme Yoon.
Un año antes, en 2023, el turno fue para el noruego Jon Fosse, dramaturgo y novelista cuyas obras han sido representadas en más de 50 idiomas. La Academia lo premió “por sus innovadoras piezas teatrales y su prosa que dan voz a lo indecible”. Fosse, que escribe en nynorsk —una de las dos formas escritas del noruego—, es considerado uno de los dramaturgos más representados del mundo. Su obra cumbre, Septología, está publicada en español por De Conatus.
La francesa Annie Ernaux se llevó el premio en 2022 “por el coraje y la agudeza clínica con que devela las raíces, los extrañamientos y las restricciones colectivas de la memoria personal”. Su obra, de corte autobiográfico y con una mirada despiadada sobre la clase social y el cuerpo femenino, alimentó décadas de debate en Francia y más allá de sus fronteras.

En 2021, la Academia reconoció al tanzano Abdulrazak Gurnah “por su penetración sin concesiones y compasiva en los efectos del colonialismo”. Sus novelas, que la institución destacó por alejarse de las descripciones estereotipadas y abrir la mirada hacia una África Oriental culturalmente diversa, eran prácticamente desconocidas para el gran público al momento del anuncio. Desde entonces, la editorial Salamandra se ocupó de volcar su obra al español, con títulos como Paraíso, A orillas del mar y La vida, después.
Cerrando esa serie reciente, la estadounidense Louise Glück recibió el Nobel en 2020. Poeta y ensayista galardonada previamente con el Premio Pulitzer y el National Book Award, su obra incluye títulos como El triunfo de Aquiles (1985) y El iris salvaje (1992), ambos publicados en español por Pre-Textos. La Academia la distinguió por su “inconfundible voz poética que, con austera belleza, hace universal la existencia individual”.
Según explicó la Academia al anunciar el Nobel 2026, Carson fue distinguida “por su obra audaz e inventiva que, en diálogo lúdico con la tradición clásica, ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea”. La institución subrayó tanto su deseo de encontrar nuevos significados como poeta como su obsesión con las palabras en tanto filóloga. Una distinción que, en la historia reciente del premio, pocos autores podrían reclamar con tanta claridad.
