¿Qué revisar en casa antes de un terremoto?: Protección Civil pidió convertir el simulacro en un plan familiar

El Salvador registra una actividad sísmica intensa y constante que ha marcado su historia y la vida cotidiana de la población. (Foto cortesía Protección Civil de El Salvador)

Un corredor ocupado por macetas, cajas o muebles puede parecer un detalle menor hasta que una familia debe salir de su vivienda en pocos segundos. Con esa premisa, la Dirección General de Protección Civil de El Salvador pidió convertir el simulacro ante terremotos en un plan familiar de prevención, como parte de la Semana Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, que se desarrollará esta semana en el país.

El subdirector de Protección Civil, Fermín Pérez, afirmó que la preparación debe comenzar antes de que ocurra una emergencia. La propuesta apunta a que cada familia revise las condiciones de riesgo dentro de su vivienda, defina cómo actuará ante un sismo y acuerde responsabilidades entre sus integrantes.

Pérez explicó que el lema de la jornada de este año plantea que “la resiliencia comienza en los hogares”, una idea que, según indicó, requiere revisar desde la distribución de los muebles hasta las rutas de salida de cada casa.

El sismo de mayor magnitud en junio fue de 5,3 y se registró frente a la costa de La Libertad el 5 de junio. (Cortesía: Ministerio de Medio Ambiente)

Los obstáculos cotidianos pueden complicar una evacuación

El funcionario citó como ejemplo los corredores bloqueados. “Tenemos corredores y a veces, por diferentes motivos, obtenemos algún recurso, venimos aquí y los colocamos, pero el corredor es un acceso”, señaló durante el programa de entrevista Punto de Vista. Entre los obstáculos mencionó plantas, macetas y muebles que pueden dificultar la salida durante una emergencia.

Pérez también alertó sobre los objetos almacenados en lugares altos. Recordó que muchas personas colocan cajas u otros elementos sobre clósets y roperos para liberar espacio. “En un evento sísmico eso puede caer”, advirtió.

La recomendación es identificar los riesgos que existen en el interior de la vivienda y en su entorno. Ese análisis incluye observar si hay muebles que puedan volcarse, objetos pesados mal ubicados, salidas obstruidas o estructuras que requieran revisión.

El subdirector aclaró que algunas recomendaciones frecuentes deben evaluarse según cada caso. “Protéjase bajo la mesa, depende del tipo de mesa”, dijo al referirse a la necesidad de conocer el material y la resistencia del mobiliario. También señaló que no todos los marcos de puerta ofrecen protección, ya que algunas construcciones interiores tienen estructuras livianas que solo sostienen la puerta.

Los simulacros ante terremotos sirven para detectar fallas en las rutas de salida y no se miden por su aprobación o reprobación.(Foto cortesía Bomberos)

El plan familiar debe definir tareas antes de la emergencia

La preparación, según Pérez, también requiere conversaciones previas entre los miembros de una familia. Entre las medidas sugeridas figura acordar un punto de encuentro, decidir quién retirará a los niños o acompañará a personas que necesiten apoyo y definir cómo se comunicarán si ocurre una emergencia.

“Ponerse de acuerdo con la familia, ponerse con cada uno de los miembros, decir a dónde me voy a encontrar”, enumeró el funcionario. La planificación puede incluir el uso de vehículos, el traslado de menores y la ubicación de documentos esenciales.

La Dirección General de Protección Civil también recomendó contar con una mochila de emergencia. Pérez indicó que debe incluir documentos importantes y suministros básicos que no sean perecederos. Agregó que esos elementos requieren revisiones periódicas para comprobar que estén disponibles y en condiciones de uso.

Una familia peruana se desplaza hacia la zona segura de su hogar durante la práctica de un simulacro de emergencia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un simulacro no se aprueba ni se reprueba

Durante la semana se prevé una conferencia nacional, una feria sobre reducción de riesgos y un simulacro de preparación y respuesta ante terremotos. La convocatoria está dirigida a centros educativos, empresas, instituciones públicas, universidades y comunidades a nivel nacional.

Pérez sostuvo que estos ejercicios no deben interpretarse como una prueba aprobada o reprobada. “No hay simulacros malos”, afirmó. A su juicio, el valor de la práctica está en detectar fallas: rutas de evacuación bloqueadas, señalización mal ubicada, puntos de encuentro expuestos a postes, árboles o tendidos eléctricos, y falta de coordinación entre quienes deben evacuar.

El funcionario señaló que El Salvador enfrenta amenazas sísmicas, lluvias, inundaciones, deslizamientos, sequía y actividad volcánica. Por eso, pidió que la prevención deje de limitarse a una jornada institucional y pase a formar parte de las decisiones que las familias toman dentro de sus hogares.