Quedó en silla de ruedas tras un grave accidente en moto y ahora sueña con competir en el Rally Dakar

Carlos Tatay sufrió un accidente en una carrera de Moto2 en Portimao que provocó su retiro del motociclismo

Carlos Tatay, con 20 años, sufrió un accidente durante una carrera de Moto2, en el circuito portugués de Portimao, que cambió el rumbo de su vida deportiva. La lesión lo dejó en silla de ruedas y lo obligó a alejarse de las motos, el ámbito en el que había puesto sus expectativas profesionales. Ahora, a sus 23 años, busca sostener ese vínculo con la velocidad desde otro lugar. Vendió sus motos, compró un kart y empezó a prepararse para competir en autos. Su meta es llegar algún día al Rally Dakar con un coche adaptado, aunque esa intención no supone una participación confirmada en la prueba.Según una entrevista con Roberto Cabezas publicada en Men’s Health España, Carlos Tatay relató cómo atravesó la recuperación y por qué decidió fijarse un nuevo objetivo deportivo. También explicó el lugar que ocupan el entrenamiento, la resistencia y la comunicación con el copiloto dentro de ese proyecto.

El accidente obligó a revisar un proyecto construido en las motos

Antes de lo ocurrido en Portimao, concentraba su vida profesional en las motos. La lesión interrumpió ese recorrido y abrió un período de hospitalización y rehabilitación que, de acuerdo con la entrevista, estuvo atravesado por la incertidumbre sobre el futuro.

El piloto vendió sus motos y adquirió un kart para iniciar su transición a las competencias en autos (REUTERS/Pedro Nunes)

“Ir en silla de ruedas ya era difícil de gestionar, pero la incertidumbre ante el futuro todavía más”, afirmó Tatay. En ese sentido, explicó que temía no encontrar una actividad que reemplazara el lugar que ocupaban las carreras en su vida.

El proceso también implicó aceptar que su situación había cambiado. En la misma conversación, señaló que tuvo que dejar de comparar su presente con la etapa anterior al accidente y concentrarse en los objetivos que podía construir desde entonces.

Tatay proyecta competir en el Rally Dakar al mando de un coche adaptado (Instagram/@carlostatay99)

Esa modificación de perspectiva fue el punto de partida para retomar una actividad vinculada con la competencia. La intención ya no era volver a las motos, sino encontrar una disciplina que le permitiera seguir cerca de las pistas.

Un kart abrió la puerta a las competencias sobre cuatro ruedas

La venta de las motos y la compra de un kart marcaron el comienzo de ese nuevo recorrido. Según contó en la entrevista, la posibilidad de competir en autos tomó forma de manera gradual y contó con el apoyo de Albert Llovera, piloto de automovilismo adaptado.

El piloto busca fortalecer la comunicación con el copiloto antes de afrontar las pruebas en el desierto (Instagram/@carlostatay99)

El objetivo que planteó es correr el Dakar con un vehículo adaptado. Tatay no informó una inscripción, un equipo ni una fecha para un debut, por lo que se trata de una aspiración en preparación y no de una presencia oficial en la competencia.

El desafío incluye aprender la dinámica de una prueba en la que el piloto debe mantenerse atento a las indicaciones del copiloto. El expiloto señaló que todavía no entrenó en el desierto y que busca fortalecer la comunicación dentro del auto antes de afrontar esa experiencia.

“Tener buen físico para tener buenos oídos y tener la mente fresca para poder escuchar las indicaciones del copiloto”, sostuvo en la entrevista. Para él, esa atención resulta necesaria a la hora de seguir las referencias y tomar decisiones durante el recorrido.

Tatay utiliza máquinas y una bicicleta adaptada en su casa para ganar fuerza y resistencia física (Instagram/@carlostatay99)

La preparación se concentra en la resistencia y el descanso

El entrenamiento diario es parte de ese plan. En su casa dispone de máquinas y una bicicleta adaptada, y explicó que trabaja para ganar fuerza y resistencia con el fin de tolerar el desgaste de una competencia extensa.

“Cuando el físico baja, la cabeza empieza a fallar”, afirmó Tatay al describir la relación entre el cansancio y la concentración. Por eso, explicó, procura mantener una rutina regular y evitar cambios innecesarios en su preparación.

El descanso de siete a ocho horas y el cuidado de la nutrición completan la rutina de preparación del deportista (Instagram/@carlostatay99)

También mencionó la alimentación como un aspecto a cuidar durante jornadas exigentes. Indicó que recurre a desayunos completos, geles, barritas e isotónicos cuando compite, y que incorpora batidos si el cansancio le quita el apetito.

El descanso completa esa rutina. Intenta dormir entre siete y ocho horas, según contó, aun cuando debe responder a entrevistas y otros compromisos.

Para su eventual debut en el Dakar, señaló que terminar la prueba, sentirse competitivo y disfrutar de la velocidad serían objetivos suficientes al comienzo.