
El Consejo Nacional de Transporte garantizó servicio normal durante la Semana Morazánica luego de que el sector descartara suspender operaciones en el feriado, aunque advirtió que si en las dos semanas siguientes el Gobierno no responde a su pedido de reunión, convocará una asamblea extraordinaria para evaluar medidas.
La decisión se tomó en una asamblea nacional general en la que los dirigentes analizaron la situación del sector, afectado principalmente por el aumento de los costos de operación derivado del precio de los combustibles. Los transportistas acordaron además solicitar al Gobierno una reunión urgente para buscar alternativas que reduzcan ese impacto.
Wilmer Cálix, dirigente del transporte, informó que el sector le solicitó al presidente de la República, Nasry Asfura, convocar una reunión para abordar la situación del transporte público. Los transportistas pidieron que el encuentro se defina a la brevedad y que se establezcan fecha, hora y lugar para iniciar las conversaciones.
La petición quedó plasmada en un comunicado emitido tras la asamblea del Consejo Nacional de Transporte (CNT), en el que el sector plantea la necesidad de encontrar una salida ante el incremento de costos. Los dirigentes consideran que el problema no se limita al precio del diésel, sino que alcanza también otros gastos necesarios para mantener en funcionamiento las unidades.
Combustible principal preocupación
Cálix señaló que el combustible continúa siendo uno de los problemas centrales para el sector, en especial el diésel, por su impacto directo sobre los costos de operación. Reconoció como favorable la decisión reciente de mantener estable el precio del diésel durante un mes, pero consideró que la medida llegó después de varios meses de incrementos y no compensa el impacto acumulado.
Para los transportistas, la estabilización temporal representa un alivio parcial, pero no resuelve el problema de fondo. Por esa razón, buscan que el Gobierno analice otras alternativas que garanticen condiciones más estables para la prestación del servicio.

Los dirigentes consideran que resolver el problema de los combustibles ayudaría a aliviar parte de esa carga sobre el transporte público.
Pese a las diferencias con el Gobierno, el CNT decidió no afectar a los usuarios durante el feriado. Las unidades continuarán prestando servicio de manera ininterrumpida a nivel nacional y no está contemplada una suspensión de labores.
La decisión busca evitar que quienes dependen del transporte público para movilizarse durante el período de descanso enfrenten dificultades. Los transportistas dejaron claro que su intención inmediata es agotar la vía del diálogo antes de considerar otras medidas.

Plazo de dos semanas
El sector advirtió que la continuidad del servicio durante la Semana Morazánica no significa que hayan descartado acciones futuras. De acuerdo con lo resuelto en la asamblea, si al finalizar la semana posterior al feriado no reciben respuesta del Gobierno ni se logran acuerdos, los transportistas darán por agotada la vía del diálogo.
En ese escenario, el CNT convocaría una asamblea general extraordinaria para analizar la situación y determinar las medidas a adoptar. Cálix insistió en que la intención del sector es llegar a acuerdos con las autoridades y evitar una confrontación que perjudique a los usuarios. “Esperemos no llegar a eso”, manifestó al ser consultado sobre la posibilidad de un paro.
Cálix precisó que el sector esperará avances durante las próximas dos semanas y que, de no existir respuestas concretas, corresponderá a los dirigentes evaluar las acciones pertinentes.
