
El club VfL Bochum, equipo que actualmente compite en la segunda división alemana, prohibió a sus hinchas saltar de forma sincronizada en la tribuna este del Ruhrstadion, después de que una empresa de ingeniería detectara el llamado “efecto trampolín” en cuatro subáreas de esa grada. La medida entró en vigencia el 7 de octubre de 2026 y aplica desde el partido frente a Arminia Bielefeld, por la Bundesliga 2, informó The Athletic.
La firma de ingeniería fue contratada en el marco de un proceso de modernización del estadio. Sus técnicos determinaron que los saltos rítmicos y colectivos de los espectadores generan fuertes vibraciones en la estructura, lo que puede provocar malestar —especialmente en personas que no frecuentan habitualmente los estadios—. El informe aclaró que la capacidad portante de la tribuna no está comprometida, pero que el fenómeno vibratorio representa un riesgo de confort que justifica la restricción.
La autoridad municipal de obras ordenó la prohibición para evitar el cierre del sector
La disposición formal no provino del club, sino de la autoridad de supervisión de obras de Bochum. Mediante una ordenanza administrativa, esa oficina instruyó a la Sociedad Propietaria de Instalaciones Deportivas de Bochum (BoSB) a evitar esa carga sobre la estructura. La alternativa que contemplaba la norma era el cierre completo de la tribuna este, lo que hubiera dejado fuera del estadio a hasta 10.000 espectadores por partido.

El VfL Bochum, como arrendatario y organizador de los eventos, asumió la obligación de implementar y controlar la prohibición en los bloques N2, O, P y Q de esa tribuna. El club advirtió que el incumplimiento puede derivar en “consecuencias inmediatas y significativas”, incluyendo el cierre total del sector.
En su comunicado, el VfL señaló que lamenta la medida pero celebra que la tribuna pueda seguir operando a plena capacidad mientras se respete la restricción.
El veto no alcanza a los festejos espontáneos de gol
La prohibición es específica: aplica únicamente a los saltos coreografiados y sincronizados, es decir, los que responden a una dinámica colectiva y rítmica. Los festejos individuales o espontáneos por un tanto quedan expresamente excluidos de la norma. El club remarcó esa distinción para evitar confusiones entre los hinchas.
El VfL, que actualmente ocupa la 12° posición en la Bundesliga 2, reconoció en su comunicado que el estadio muestra signos de desgaste propios del paso del tiempo. Sin embargo, la dirección del club presentó la medida como transitoria. La prohibición no es indefinida: el propio informe de ingeniería contempló que, una vez finalizadas las obras de modernización del Ruhrstadion, la restricción podrá levantarse.

La tribuna este integra un plan de renovación de € 90 millones con fecha de finalización en 2028
Las obras de saneamiento de la tribuna este ya forman parte de un proyecto de modernización del estadio valuado en € 90 millones, de acuerdo con The Athletic. Eso evitó un proceso de planificación adicional y permitió que la ordenanza incluyera una fecha de vencimiento: los trabajos concluirían en 2028, año en que la restricción quedaría sin efecto.
El Ruhrstadion tiene una capacidad total de aproximadamente 26.000 espectadores. La tribuna este, donde se concentra la afición popular del club, es uno de los sectores más animados del estadio. De esta manera, la gestión del cumplimiento de la prohibición durante los partidos recae directamente sobre el VfL Bochum, aunque el club no precisó de qué forma planea hacerla efectiva en la práctica.
