Un entrenador de gimnasia juvenil escondió una cámara en el baño de su gimnasio y grabó a al menos 10 niñas: lo condenaron a 90 años de prisión

La condena a 90 años de prisión cerró uno de los capítulos más oscuros de la gimnasia juvenil en Estados Unidos (Polk County Sheriff's Office via AP)

El caso de Sean Gardner, un entrenador de 39 años que llegó a dirigir torneos con cientos de atletas y a formar gimnastas de alto nivel, destapó una de las mayores fallas de supervisión en la historia reciente de la gimnasia estadounidense. La jueza federal Kristi Johnson le impuso la pena máxima posible: 30 años por cada uno de los tres cargos, una sentencia que en la práctica equivale a prisión perpetua, tal como informó CBS News en colaboración con Associated Press.

Las demandas civiles presentadas por las víctimas revelaron que múltiples advertencias sobre el comportamiento de Gardner llegaron a los organismos responsables de supervisar el deporte desde 2017.

Pese a ello, el entrenador mantuvo acceso directo a niñas y adolescentes durante años.

Decenas de jóvenes gimnastas estuvieron bajo la supervisión de Gardner entre Luisiana, Misisipi e Iowa a lo largo de más de una década (CBS Evening News)

La cámara oculta en el baño de un gimnasio de Misisipi

Gardner admitió haber instalado un dispositivo de grabación oculto en el baño de un estudio de gimnasia en Purvis, una localidad del sur de Misisipi, entre diciembre de 2017 y abril de 2018.

Las imágenes recuperadas por el FBI mostraron a por lo menos 10 menores desnudas o en proceso de desvestirse, según consta en una declaración jurada de la agencia federal.

Los investigadores incautaron aproximadamente 50 videos y 400 fotografías del domicilio de Gardner como parte de las pruebas. En uno de los videos, de acuerdo con el documento del FBI, se puede observar al propio entrenador mientras apaga la cámara.

El arresto de Gardner durante el verano pasado, revelado inicialmente por la agencia, reavivó los cuestionamientos sobre si las autoridades de la gimnasia estadounidense habían hecho lo suficiente para proteger a las atletas del abuso sexual por parte de un entrenador con influencia en el deporte.

El dispositivo permaneció activo en el baño del estudio de Purvis durante casi cinco meses sin que nadie lo detectara (Google Maps)

Las acusaciones que lo persiguieron hasta Iowa

El caso de Misisipi no fue el único frente judicial para Gardner. Varias de sus exalumnas en el Chow’s Gymnastics and Dance Institute, un reconocido centro de entrenamiento ubicado en West Des Moines, Iowa, lo acusaron ante la policía y en los tribunales de haber utilizado su posición para abusar de ellas.

El instituto fue fundado por el entrenador Liang “Chow” Qiao, conocido por haber formado a campeonas olímpicas.

El instituto de West Des Moines, fundado por un entrenador de campeonas olímpicas, fue el segundo escenario donde Gardner tuvo contacto con menores (AP Photo/Scott McFetridge)

Gardner dirigió allí un torneo anual de invierno que convocaba a cientos de atletas. Hasta el momento, no enfrenta cargos penales por las denuncias de Iowa. Las autoridades policiales indicaron que esperarían a la resolución del caso federal antes de definir los próximos pasos.

Finley Weldon, una gimnasta que aspiraba a llegar a los Juegos Olímpicos cuando comenzó a entrenar con Gardner en 2018, declaró a CBS News que el entrenador actuó de manera “extraña” desde el principio. “Sabía que algo no estaba bien con él”, aseguró la joven.

Weldon afirmó que Gardner hacía bromas inapropiadas, les preguntaba a las adolescentes sobre su vida sexual y la tocaba de forma indebida durante los estiramientos y las prácticas de gimnasia.

Sean Gardner pasó de dirigir torneos con cientos de atletas a recibir una sentencia que lo mantendrá tras las rejas el resto de su vida (Iowa Department of Corrections)

Las advertencias que los organismos del deporte ignoraron

La madre de una joven gimnasta de Misisipi envió un correo electrónico a USA Gymnastics para expresar su preocupación por la conducta de Gardner.

De manera independiente, la jefa del entrenador en el gimnasio de Purvis también comunicó a la organización, por la misma vía, lo que describió como un “comportamiento de grooming”, en enero de 2018, tal como documentó CBS News.

Pese a esas advertencias, Gardner se trasladó al gimnasio de Chow en Iowa ese mismo año sin que ninguna autoridad deportiva lo impidiera.

La organización recibió alertas por correo electrónico sobre la conducta del entrenador, pero no tomó medidas para apartarlo del deporte (AP Photo/Mike Carlson)

Liberty Raines, quien tenía 11 años cuando se unió al gimnasio Jump’In Gymnastics de Purvis, donde Gardner trabajó desde 2014, relató a CBS News cómo las rutinas de Gardner naturalizaban el contacto físico con las alumnas.

“Cada una de nosotras se formaba para recibir un abrazo, él nos besaba en la frente y nos daba una palmada en el trasero”, describió Raines.

La exgimnasta añadió que ese ritual se repetía al final de casi todas las prácticas. “Estaba tan normalizado que ninguna de nosotras pensaba nada al respecto”, agregó.

Años después de los hechos, las sobrevivientes prestaron testimonio público para exponer las fallas que permitieron los abusos (CBS Evening News)

SafeSport suspendió de forma temporal a Gardner recién en 2022, después de que una gimnasta de Chow’s denunciara abuso sexual. El gimnasio lo despidió en ese momento.

Durante la investigación, SafeSport determinó que Chow y otros entrenadores habían tenido conocimiento de las acusaciones de conducta sexual indebida contra Gardner, pero no las habían comunicado al organismo, como lo exigía su política interna.