Un grupo defensor de los animales apunta contra un club de la Premier League por usar un águila como mascota: “Está siendo utilizada como un accesorio”

Un grupo defensor de los derechos de los animales instó al Crystal Palace, uno de los clubes más tradicionales del fútbol inglés, a retirar de manera definitiva a Phoenix, el águila calva americana que actúa como mascota viva en los días de partido. People for the Ethical Treatment of Animals (PETA) argumentó que el entorno de un recinto deportivo resulta incompatible con las necesidades naturales de estas rapaces y puede dejar al ave “asustada, desorientada y en pánico”.

A través de una carta dirigida a la directora ejecutiva de la institución, Sharon Lacey, a la que tuvo acceso The Guardian, la entidad animalista pidió que el conjunto londinense ponga fin a las apariciones de Phoenix en Selhurst Park y se comprometa a no utilizar nunca más un animal vivo con ese rol. El equipo no respondió a la misiva ni a una solicitud posterior del diario británico, mientras que la fundación donde reside la rapaz tampoco emitió comentarios.

El vínculo entre el Crystal Palace y las águilas se remonta a 1973

La organización considera que los estadios son incompatibles con los instintos naturales de las aves y alerta que incluso los ejemplares criados en cautiverio pueden sentirse desorientados y en pánico (cpfc)

La relación entre la entidad y estas aves tiene una larga trayectoria. En 1973, el entonces entrenador Malcolm Allison cambió el apodo del equipo de los Glaziers (vidrieros) a los Eagles (águilas), pero fue en 2010 cuando se decidió incorporar a Kayla, un ejemplar real de águila calva, para realizar exhibiciones previas a los encuentros. Durante una década, la rapaz protagonizó vuelos a lo largo del terreno de juego y se convirtió en un emblema del equipo.

Kayla falleció en 2020 tras diez años de servicio. Su sucesora, Phoenix, debutó en agosto de 2024 con apenas cuatro meses de vida, antes de la visita del West Ham. La joven ave, que reside en la Eagle Heights Wildlife Foundation en Kent, fue presentada en la zona de aficionados y apareció durante el entretiempo con su cuidador.

Según el sitio web de la fundación, “fue preparada cuidadosamente para su prestigioso rol como mascota oficial viva desde su nacimiento”.

PETA sostiene que los recintos deportivos “no son lugar para animales”

El entrenador Malcolm Allison modificó el apodo de los Glaziers por los Eagles, mientras Kayla inició en 2010 las exhibiciones previas y se convirtió durante una década en símbolo institucional - REUTERS

La agrupación centró su argumento en el contraste entre la vida silvestre de estas aves y las condiciones que enfrentan dentro de un estadio. En libertad, recorren territorios extensos y evitan por instinto el contacto cercano con los seres humanos. Según PETA, incluso los ejemplares criados en cautiverio conservan esos impulsos naturales y pueden experimentar frustración y estrés cuando se les impide desarrollar sus comportamientos habituales.

“Las águilas calvas son veneradas como símbolos de libertad, pero Phoenix está siendo utilizada como poco más que un accesorio para entretener a los aficionados”, declaró la doctora Carys Bennett, responsable de proyectos corporativos del colectivo, en declaraciones recogidas por The Guardian.

Bennett subrayó que el Crystal Palace ya cuenta con una mascota humana para motivar a la hinchada y que, por lo tanto, no existe justificación para trasladar a un animal salvaje a un recinto ruidoso y abarrotado.

Incidentes previos con aves rapaces refuerzan la postura de la entidad

La agrupación cita choques contra muros y ventanas, además de un halcón que hirió a un espectador y del aficionado condenado por intentar golpear a Kayla en 2015 durante la Copa de la Liga - Reuters

La carta documentó varios episodios que involucran a estas especies en escenarios deportivos. Se detallaron casos de ejemplares que chocaron contra paredes o ventanas de vidrio, así como el de un halcón que aterrizó sobre la cabeza de un espectador y le clavó las garras en el cuero cabelludo. También se recuperó de un incidente ocurrido en 2015, cuando un hincha del Charlton Athletic fue declarado culpable de intentar golpear a Kayla durante un duelo de la Copa de la Liga empañado por disturbios.

Aunque Phoenix no asiste a todos los encuentros del conjunto, existían planes para que realizara su primer vuelo sobre el césped antes del pitido inicial, un ritual por el que su predecesora era célebre. Sin embargo, esa exhibición fue cancelada durante la presente temporada, según pudo conocer el diario británico, sin que se precisaran los motivos de la decisión.

El caso no es aislado en el fútbol europeo. El Benfica, en Portugal, presenta un águila calva llamada Águia Vitória en cada jornada como local desde 2003, cuando inauguró el nuevo Estádio da Luz.