Un informe de la FIFA reveló que Argentina fue la selección que más mensajes de odio recibió en las redes durante el Mundial

La selección de Argentina encabezó el volumen de ataques dirigidos hacia un equipo durante el Mundial 2026. (REUTERS/Mike Segar)

Argentina fue la selección nacional más atacada en redes sociales durante el Mundial 2026, con un perfil de abuso dominado por acusaciones de corrupción, abuso general y xenofobia, según un informe del Servicio de Protección en Redes Sociales (SMPS) que dio a conocer la FIFA, en vísperas del Día Mundial de la Salud Mental. El documento, que cubre el período del 9 de junio al 20 de julio de 2026, analizó más de 17,1 millones de publicaciones y comentarios en X, Instagram, Facebook y TikTok.

El informe SMPS indica que la Albiceleste lideró el volumen de abuso dirigido contra equipos nacionales como conjunto, por delante de Inglaterra, España, Brasil y Noruega. Los usuarios reclamaban de forma reiterada que la FIFA, los árbitros y el sistema de videoarbitraje (VAR) otorgaban un trato preferencial a la Argentina, lo que convirtió las alegaciones de corrupción en la categoría más característica del odio apuntado contra ese equipo, junto con ataques de carácter xenófobo.

A nivel individual, sin embargo, los jugadores argentinos quedaron en cuarta posición entre los planteles con más instancias de abuso por futbolista. Francia encabezó ese ranking con más de 18.000 episodios detectados —el racismo representó el 33% de ese total, al mismo nivel que el abuso general—, seguida por Inglaterra y Portugal. El conjunto inglés, al igual que el francés, concentró altos volúmenes de racismo y xenofobia centrados en la identidad y el origen de sus jugadores de ascendencia afrodescendiente.

El informe identifica a un futbolista —cuya identidad no se precisa en el documento— como el individuo que más agresiones recibió en todo el certamen: más de 10.000 instancias verificadas, de las cuales el 40% correspondió a contenido racista. Ese jugador fue también el principal blanco de homofobia, sexismo y transfobia durante el Mundial. El volumen de ataques creció de forma abrupta tras las declaraciones públicas de una figura notoria, cuyas expresiones racistas sobre ese futbolista se viralizaron en las plataformas y dispararon una nueva ola de agresiones.

El sistema de protección automatizada bloqueó más de nueve millones de comentarios antes de su publicación. (REUTERS/Lee Smith/File Photo)

En el conjunto del torneo, el racismo representó el 12% de todo el abuso detectado, y trepó al 20% al excluir el abuso general —insultos sin discriminación específica— de la muestra. Las amenazas de violencia alcanzaron el 14% del contenido categorizado y los ataques xenófobos, el 12%. La xenofobia estuvo concentrada especialmente en las cuentas de selecciones nacionales: Sudáfrica, Argentina e Inglaterra fueron las más afectadas por esa categoría, con tensiones vinculadas a la inmigración, la identidad nacional y la composición de los planteles.

Un dato del capítulo geográfico del informe agrega otra dimensión al caso argentino: entre los países cuya localización pudo determinarse —el 26,2% del total de los abusos detectados—, Argentina fue el territorio desde el que se originó la mayor cantidad de casos de racismo. El Reino Unido generó el 11,8% de todos los abusos con ubicación verificada (casi 7.500 instancias), seguido de cerca por Estados Unidos con el 11,7% (más de 7.350). México produjo el tercer mayor volumen de casos. Por regiones, Europa concentró el mayor número de abusos globales con más de 18.700 instancias, seguida por Sudamérica con casi 17.700.

El español fue el idioma que registró el mayor aumento en participación durante el torneo, con un incremento de 5 puntos porcentuales respecto a ediciones anteriores, en parte atribuible a la ampliación del Mundial a 48 selecciones y a la mayor presencia de naciones hispanohablantes. El SMPS capturó comentarios en más de 120 idiomas.

El sistema de moderación de la FIFA bloqueó 9,2 millones de comentarios tóxicos e ilegales antes de su publicación en redes sociales. (REUTERS/Jennifer Gauthier)

El informe destacó una desproporción marcada en el perfil de las amenazas más severas. Los árbitros constituyeron apenas el 10% de los individuos bajo seguimiento, pero fueron blanco del 71% de los casos clasificados en los niveles más graves cuando se suman los intentos de doxxing —la divulgación maliciosa de datos personales con el fin de incitar el acoso—. Más de 100 intentos de doxxing contra árbitros desencadenaron más de 13.000 mensajes y llamadas amenazantes. El 45% del abuso dirigido contra el cuerpo arbitral correspondió a alegaciones de corrupción y amaño de partidos.

“Nuestro objetivo es garantizar que los integrantes del cuerpo arbitral puedan concentrarse plenamente en lo que sucede sobre el terreno de juego, sin tener que preocuparse por lo que se publica sobre ellos en las redes sociales”, declaró Pierluigi Collina, director de la División de Arbitraje de la FIFA, según consta en el comunicado oficial del organismo.

Para hacer frente a ese volumen de agresiones, el SMPS desplegó un sistema de moderación automatizada que revisó 60,7 millones de comentarios en canales oficiales de la FIFA y de las selecciones participantes. De ese total, 9,2 millones —el 15% de todas las interacciones— fueron bloqueados antes de que pudieran ser vistos por el público, con una estimación de 920 millones de exposiciones evitadas. El 49% del contenido bloqueado correspondió a fraude (estafas, phishing, comportamiento de bots y enlaces a transmisiones ilegales) y el 46% a toxicidad. En la categoría tóxica, los ataques personales representaron el 55,8%, el racismo el 18,5% y las referencias sexuales el 12,8%.

Durante el torneo, el sistema también detectó imágenes generadas mediante inteligencia artificial que habían eludido los filtros de las propias plataformas. Meta retiró más de 5.000 comentarios y configuró alertas automáticas para eliminar correos electrónicos y números de teléfono privados publicados sin consentimiento. En paralelo, el equipo de inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) del SMPS identificó 2.905 cuentas con condiciones para una posible investigación penal, de las cuales 786 fueron derivadas a las fuerzas de seguridad y 87 recibieron una investigación en profundidad que produjo 30 identidades confirmadas y compartidas con las autoridades pertinentes.