
El martes cerrará con cielos nublados y temperatura en torno a los 18°C en la Ciudad de Buenos Aires, pero la calma tiene fecha de vencimiento: este miércoles hay alerta naranja por tormentas fuertes. Se espera una intensa actividad eléctrica, ráfagas de entre 40 y 60 km/h y precipitaciones que podrían acumular entre 50 y 80 mm en los puntos más castigados del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y buena parte del centro y el norte del país.
El responsable de este deterioro generalizado es un centro de bajas presiones que este martes se encontraba frente a las costas centrales de Chile y que durante las próximas 48 a 72 horas cruzará la Cordillera de los Andes para reorganizarse y ganar fuerza sobre el centro de Argentina.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya desplegó sus alertas sobre gran parte del territorio: una franja que va desde el norte de la Patagonia hasta el extremo norte del país quedará comprometida en mayor o menor medida. Para el AMBA y el norte y oeste de la provincia de Buenos Aires rige una alerta naranja por el miércoles, mientras que el resto de la PBA estará bajo alerta amarilla.

El miércoles será, con diferencia, el día más complejo de la semana en Buenos Aires. El SMN proyecta una mínima de 14°C y una máxima de 19°C, pero lo más relevante no será el termómetro, sino lo que caiga del cielo. Por la mañana, la probabilidad de precipitaciones se ubicará entre el 10% y el 40%. Sin embargo, a medida que avance la tarde y llegue la noche, ese rango trepará hasta entre el 40% y el 70%.
Junto a la lluvia llegarán vientos fuertes del este con ráfagas de 40 a 60 km/h, granizo y descargas eléctricas. El jueves y el viernes el panorama mejora: sin lluvias previstas y con temperaturas que oscilarán entre los 14°C de mínima y los 17°C de máxima.

Cómo estará el tiempo en el resto del país
Más allá del AMBA, la alerta naranja del SMN también cubre a Río Negro, el norte de La Pampa, Córdoba, San Luis, el sur de Santa Fe y el sur de Entre Ríos. La alerta amarilla, de menor intensidad pero igualmente significativa, alcanza al noroeste de Chubut, Neuquén, Mendoza, el oeste de La Pampa, San Juan, el oeste de La Rioja, Catamarca, Jujuy, el este de Santiago del Estero, el norte de Santa Fe, Formosa, el norte de Entre Ríos y Corrientes.
El sistema comenzó a hacer sentir su presencia este martes con mayor virulencia en el cuadrante oeste del país. Según datos de Meteored, las miradas se posaron sobre Cuyo y gran parte del norte patagónico, mientras que el norte, el sur y el este de Argentina todavía sostenían condiciones estables.
Uno de los primeros impactos más visibles fue el de las nevadas en la cordillera entre Neuquén y San Juan, con Mendoza como la provincia donde podrían registrarse las mayores acumulaciones: la alerta naranja del SMN contempla valores que pueden superar los 70 centímetros entre martes y miércoles.

Fuera de la montaña, las lluvias persistentes de intensidad moderada se desplazaron especialmente sobre Neuquén y Río Negro, ambas bajo alerta amarilla, con acumulados que podrían superar los 40 mm de manera puntual. Las tormentas, en tanto, afectaron con intensidad fuerte a severa la región comprendida por Mendoza, San Luis, el oeste de La Pampa y el sur de Córdoba. El sur mendocino y gran parte de San Luis presentaban el mayor potencial para el desarrollo de tormentas severas a partir de la noche del martes, razón por la cual esas zonas ya contaban con alerta naranja.
Con la llegada del miércoles, el sistema de bajas presiones avanzará hacia el este por el centro del país y provocará un deterioro generalizado que se hará sentir también en la franja norte de la Patagonia, donde las lluvias persistentes podrían dejar más de 30 mm sobre Río Negro. Simultáneamente, la probabilidad de tormentas fuertes a severas se irá extendiendo por las provincias centrales en dirección al centro del Litoral.
