
El flujo migratorio de norte a sur por Panamá alcanzó las 6.760 personas durante 2026, según el reporte de la Dirección Nacional de Migración con corte al 11 de octubre.
Este movimiento, conocido como flujo inverso, corresponde al regreso de migrantes desde Centroamérica hacia Sudamérica, en sentido contrario a la ruta que durante años utilizaron miles de extranjeros para intentar llegar a Estados Unidos.
El fenómeno está relacionado con el endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses y las dificultades para continuar hacia el norte, que han llevado a personas en tránsito a reconsiderar sus planes.
Panamá se ha convertido en un punto de paso para quienes buscan regresar a sus países de origen, principalmente ciudadanos venezolanos que permanecían en otras naciones del continente.

Los venezolanos representan 6.221 personas del total registrado, equivalentes al 92%, seguidos de 222 colombianos y 74 ecuatorianos. El informe también contabiliza 64 personas identificadas con Estados Unidos como país de nacimiento, correspondientes a hijos de migrantes irregulares nacidos en territorio estadounidense, además de 179 personas de otras nacionalidades.
El comportamiento mensual evidencia una disminución importante desde comienzos de año, cuando enero registró 1.250 migrantes en dirección sur. En febrero fueron 1.086 y en marzo 916, mientras abril cerró con 674 y mayo con 537, confirmando una reducción respecto a los primeros meses.
La tendencia presentó algunas variaciones durante el segundo semestre, con 622 personas en junio, 470 en julio y 568 en agosto. Septiembre contabilizó 411 desplazamientos y octubre acumulaba 226 hasta la fecha del informe, por lo que este último registro no corresponde a un mes completo.
El reporte semanal también muestra cambios pronunciados en el número de viajeros, con 211 personas entre el 2 y el 8 de octubre, frente a 15 entre el 9 y el 15. Sin embargo, este último período se extiende más allá del corte del documento, fechado el 11 de octubre, por lo que debe interpretarse con cautela.
Parte de estos migrantes utiliza rutas terrestres y conexiones marítimas para continuar hacia Sudamérica, mientras las autoridades panameñas mantienen controles en distintos puntos del territorio.

Al momento del informe, ocho personas permanecían en la Estación Temporal de Recepción Migratoria de Darién, otras cinco esperaban zarpar desde Puerto Miramar y ninguna estaba registrada en Puerto Obaldía.
En sentido contrario, el ingreso irregular por la selva del Darién se redujo considerablemente frente a los niveles observados durante los años de mayor tránsito migratorio. Las estadísticas oficiales contabilizan 608 personas entre enero y el 11 de octubre de 2026, de las cuales 537 eran adultas y 71 menores de edad.
El registro de cruces por Darién muestra 34 ingresos en enero, 19 en febrero y 39 en marzo, seguidos de 43 en abril y otros 43 en mayo. Posteriormente, junio alcanzó 102 personas y agosto 148, la cifra mensual más elevada del período analizado.
Durante septiembre, las autoridades contabilizaron 71 ingresos irregulares, mientras octubre acumulaba 69 al momento de elaborarse el informe. Entre quienes atravesaron esta zona, 295 eran venezolanos, 112 colombianos y 87 ecuatorianos, además de 114 personas de otras nacionalidades.

El documento también presenta las cifras de deportaciones y expulsiones ejecutadas por Panamá, que sumaron 3.711 personas hasta el 11 de octubre. De ese total, 2.907 correspondieron a deportaciones y 804 a expulsiones, procedimientos administrativos distintos mediante los cuales las autoridades ordenan la salida de extranjeros del territorio nacional.
Los hombres concentraron 3.170 de estas medidas, frente a 541 aplicadas a mujeres. Por nacionalidad, los colombianos encabezaron los registros con 2.079 personas, seguidos de 508 ecuatorianos y 237 ciudadanos de India, mientras otras nacionalidades reunieron 887 casos.
Mediante el acuerdo migratorio suscrito con Estados Unidos, Panamá reportó 3.209 personas deportadas o expulsadas, de las cuales 2.750 eran hombres y 459 mujeres. Las estadísticas incluyen 1.860 colombianos, 494 ecuatorianos y 236 ciudadanos indios, además de otros grupos nacionales.
El informe señala igualmente 134 venezolanos y cinco ecuatorianos beneficiados con retorno asistido mediante el acuerdo. Las cifras reflejan cómo Panamá enfrenta dos dinámicas migratorias simultáneas: el regreso de personas hacia Sudamérica y el control de ingresos irregulares, mientras mantiene operaciones de repatriación y vigilancia fronteriza.
